Aurora: De nuevo, esas imágenes, como una maldita sombra que no se despega. A donde volteo, ahí están, como fantasmas que me atormentan. En todos los estantes de las tiendas, están esas revistas con las portadas de sus rostros, hasta en los puestos de las esquinas. No importa cuánto trate de evitarlas, me persiguen, siempre están presentes, siempre recordándome lo que ya no tengo. Se habían convertido en una pesadilla interminable, una tortura diaria. Ni siquiera en mis sueños encontraba paz. Cada noche, esos rostros, él y ella aparecían, burlándose, como si todo fuera un mal chiste del que yo era la única que no entendía la broma. Esa frase que decía al último: “amigos de siempre y pareja ahora.” Y ese beso… ese beso fue la gota que derramó el vaso. Esa maldita imagen se repite en m

