ARES Me serví un vaso de agua, esperando que ella se terminará su trago, mismo que parecía no querer terminar, en una jugada ella le colocó tequila, diciendo que no podría hacerla tonta, “Es obvio que esto no tiene ni un poco de tequila, ¡Por favor!”, terminó por ganar, bebiendo más tequila que no quería que bebiera. Ya estaba a un punto en donde su borrachera era extremadamente alta. Maca borracha era algo gracioso que ver, sus ojos se hacían pequeñitos ante la risa que salía de sus labios, todo le daba gracia y la vergüenza y timidez que solía tener en todo momento, se habría disipado de ella, cómo si jamás la hubiera tenido, quizá le generaba confianza a ser ella misma, no lo sé. Ella se enderezó y me miró a los ojos y podía notar cómo habría cientos de cosas que quería decir, cos

