MACA Desperté sintiendo mi cuerpo adolorido y mi cabeza punzando como si miles de vidrios estuvieran ahí, encajados con fiereza, intentando dañarme—y sí, lo lograban—tape mi rostro esperando que la luz dejará de calarme, pero no lo lograba, pequeñas preguntas llegaron a mi cabeza, una tras otra como intrigantes de lo sucedido, ¿Qué pasó ayer? ¿Qué hice? Busqué mi celular con mi mano hasta poder encontrarlo, lo primero que encontré fueron mensajes de Alexis, Sam y Paulo... Ahí recordé que le pasé mi número a Paulo y aquella competencia completamente absurda que tuvimos, en donde gane. Desconocido: Buenos días, ¿Tienes resaca? No contesté el mensaje puesto que era aceptar la noche anterior y quería olvidar por completo el día anterior. El perfume de Ares embriago mi cabeza, ahí el segund

