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1775 Words
Se estaba muriendo de frío, el viento chocaba en su rostro y hacía que su mandíbula temblara y se maldijera a sí mimo por salir a esa hora y sin abrigos. Si era sincero no tenía ni idea del porqué estaba haciendo eso, solo tuvo el impulso de hacerlo cuando vio a Jimin durmiendo en su cama con lágrimas secas en su rostro y de un segundo a otro estaba sobre su motocicleta por las calles de Seúl. Se sentía tranquilo ya que todos los chicos decidieron quedarse en su casa a dormir y al día siguiente ayudar emocionalmente a Jimin. Ahora se sentía como un estúpido por salir a la una de la madrugada por algo tan simple. Ni siquiera los chicos sabían a dónde iba, solamente tomó sus llaves y salió de casa, esperando encontrar alguna tienda abierta. Cuando encontró un lugar para estacionarse se bajó rápidamente de la moto y se llevó el casco, por cualquier cosa, entró en la tienda y comenzó a buscar su objetivo. Realmente esperaba que aquello ayudara a Jimin, aunque sea un poco. Pagó las cosas que compró y volvió a su motocicleta, se encargó de colorar las bosas bien, para que no se cayeran en el camino, y comenzó su vuelta a casa. Cuando llegó guardó la motocicleta y entró por la puerta del garaje, que daba a la cocina. Abrió la bolsa de la tienda y sacó lo necesario, cortó y untó un poco de lo comprado, tenían un buen aspecto, así que guardó lo que había cortado y sobrado y llevó el plato a su habitación. Cuando subió los chicos estaban arreglando la habitación donde se quedarían a dormir, y prefirió no decirles nada, ya que, si alguno lo ve con lo que compró, se reirían de él. Entreabrió la puerta y cuando vio a Jimin sentado en la cama, entró sin problemas. ― Hey ¿Quieres cambiarte de ropa? ―preguntó al ver que Jimin miraba fijamente su maleta con ropa. ― No, esa no ―susurró muy bajo, tanto que si la casa no estuviese en total silencio no hubiese escuchado nada. Jimin volvió a verlo y una minúscula sonrisa se asomó al ver lo que el mayor tenía en sus manos, sonrojándose sin poder evitarlo. Yoongi al ver que Jimin lo veía atentamente, específicamente al plato en sus manos, carraspeó para hablar. ― Yo las corté para ti, sé que solo te gusta la parte de abajo. T-también les puse helado de fresa, espero que así sean de tu gusto ―Jugó con las palabras, ya que se encontraba realmente apenado por salir a esa hora a comprar fresas y helado para Jimin. No sabía si eso en realidad ayudaría, pero no perdía nada con intentarlo. ― Muchas gracias Hyung ―Jimin sonrió con ojos brillosos por las lágrimas, Yoongi apretó el plato en sus manos al ver esa dolorosa imagen, causándole escalofríos por toda su espina dorsal. Se acercó lento a Jimin, como si fuese un indefenso conejito que se asustaría por un humano gigante, y le tendió el plato. ― Eres muy amable, pero no me siento con ánimos para comer ―Yoongi frunció el ceño, pero no era por molestia, sino porque no quería que Jimin dejara de comer por estar triste, eso era malo para su salud. ― Entonces te las daré yo ―Yoongi tomó una de las fresas y la acercó a la boca de Jimin. ― Si no abres tu boca pondré un dorama muy dramático para que lo hagas ―Jimin sonrió por lo dicho y abrió ligeramente la boca, Yoongi abrió paso entre los labios del menor para que la fresa quedara y luego Jimin masticó. Unos golpes en la puerta sobresaltaron a los chicos, pero se relajaron al escuchar la voz de Namjoon. ― Entren ―Yoongi dijo y los chicos entraron tímidos a la habitación, sólo que esta vez SeokJin los acompañaba, cuando el castaño vio a Jimin corrió hacia el pelinegro para abrazarlo, y acariciarle el cabello de forma afectiva, luego de eso sacó su celular y se lo mostró a Jimin con mucha preocupación. "Espero que te sientas mejor, en mi hogar eres bien recibido pequeño, a veces Blue es algo loco con los nuevos, pero no será un problema, puedo cocinarte y enseñarte muchas cosas, sólo pídelo ¿Sí? También puedo dar abrazos :)" Jimin sonrió y se levantó para abrazar al más alto de nuevo, Jin era un chico sumamente amable y servicial, era una pena que a los dos años perdiera la voz por una enfermedad. Pero a pesar de todo ha sobresalido en sus estudios y en su vida en general, ganándose el afecto de muchas personas. ― Se lo agradezco mucho Hyung, pero no quiero ser una carga ―Jimin no lo había soltado y eso lo dijo en voz baja, como estaba hablando últimamente, peor se sintió aliviado al sentir como Jin negaba con la cabeza. Los chicos abrazaron a Jimin y todos ofrecieron sus hogares para que Jimin pueda quedarse el tiempo que necesite, Jimin se sentía querido, pero no podían culparlo porque extrañara a sus padres. A pesar del trato que recibía, ellos le habían dado la vida y era costumbre el verlos a diario y ahora no lo harían más. El no ser aceptado tal y como es por sus padres lo hacía deprimirse, además ahora estaba muy confundido en qué es en lo que realmente cree. ―Entonces ¿Qué dices? ―Jimin se sorprendió al ver que todos lo observaban atento, como esperando una respuesta, realmente no había escuchado nada de la conversación, ya que estaba demasiado metido en sus pensamientos. ― L-lo siento, no estaba prestando atención ―todos sonrieron comprensivos por eso, y Namjoon volvió a hablar. ― Lo mejor sería que te quedes con SeokJin, él tiene casa propia y es más accesible para que vayas al instituto, pero debes sentirte seguro de hacerlo, si no, buscaremos otra solución. A Jimin le parecía que sería una carga para el mayor, pero al escuchar que tenía casa propia pensó en que tal vez podría hacerle compañía, y ayudarlo con los que haceres del hogar como pago por su estadía. ― Muchas gracias Hyung, me encantaría quedarme con usted ―Jin sonrió al escucharlo y aplaudió suave, Namjoon lo miró con una sonrisa gigante y mordió su labio inferior, es notable que el chico estaba enamorado del castaño. Jin escribió en su celular rápidamente, siendo algo torpe con las teclas por la emoción. "¡Me alegro! Espero que la pasemos muy bien :D ¿Cuándo llegarás?" Yoongi se movió un poco hacia adelante para leer lo que decía Jin, y quiso intervenir ante aquello. ― Hoy se quedará conmigo ―Jimin abrió grande los ojos por aquello, pero no le molestaría estar más tiempo con su Hyung, pero sí le apenaba mucho. ― Bien, entonces nosotros nos iremos para mañana ayudarte con tus cosas, volverás al instituto cuando te sientas mejor―Jimin asintió ante las palabras de su mejor amigo. ― Si me necesitas llámame ¿Sí, pequeño? ―Jimin volvió a asentir y besó ligeramente la mejilla del mayor, algo que era normal entre ellos. Yoongi al ver esa muestra de cariño frunció un poco el ceño, recibiendo un "cálmate fiera" de parte de Hoseok. Todos salieron del hogar de los Min, sin olvidarse de despedirse del señor Min, quien estaba a punto de ir a dormir. Cuando todos se fueron el adulto subió los escalones y tocó la puerta de la habitación de su hijo, recibiendo un pase de su parte. Al asomarse vio al chico sentado en el suelo, no había podido presentarse, así que iba a hacerlo. ― Un gusto, me llamo Min Suck, pero puedes llamarme solo Suck o como quieras ―Jimin se levantó e hizo una pequeña reverencia ante el mayor. ― Yo soy Park Jimin, un gusto igualmente ―dijo bajo, Suck entendió que por su estado no quisiese hablar en ese momento, así que conocería al amor de su hijo en otro momento. ― Voy a dormir, por favor no duerman muy tarde ― Suck se acercó a la puerta, sonriendo a los menores. ― Descansen ― salió y cerró la puerta, Jimin miró a Yoongi y fue hacia él, no sabía realmente el porqué, pero quería estar cerca de él. ― ¿Quieres ponerte el pijama? ―preguntó Yoongi, se extrañó al ver que Jimin negaba. ― ¿Vas a dormir con esos pantalones? ― N-no me gustan mis pijamas, son de cruces y de cosas así, mamá las compraba y nunca las usé ―Jimin se sonrojó, esos pijamas ridículos eran horribles a su parecer, por ello siempre dormía en ropa interior y una camiseta. ― Puedes ver algo de mi ropa y ponte lo que más te guste ―Ofreció Yoongi.― puedes cambiarte en el baño. Jimin asintió y se acercó tímido al closet, al abrirlo vio una gran variedad de camisetas y pantalones, pero una tela en específico le llamó la atención, ya que le decoraba un pompón n***o. Estiró la prenda para verla al completo y no pudo evitar soltar una pequeña risa por la ternura. Era un entero del oso Kumamon. Yoongi al ver que Jimin había encontrado aquello se avergonzó y trató de quitárselo al menor. ― ¡E-eso me lo regaló una tía, jamás lo usé! ―intentó defenderse y Jimin no dejó que le quitara el traje, de hecho, cerró el closet. ― Quiero usar esto, se ve muy cómodo ―Jimin corrió al baño y cerró sin escuchar a su mayor, Yoongi se sonrojó al imaginar a Jimin tan adorable en ese traje. Después de que se cambiara por unos pantalones de yoga y una camiseta, vio a Jimin salir del baño con el traje puesto. Yoongi sintió que su boca se llenaba de caries por lo adorable que se veía. ― ¿Me queda bien? ―preguntó dando una vuelta, Yoongi no pudo hablar y se acostó en su cama, ignorando a Jimin. ― Mejor ven a dormir cosa apestosa ―Jimin rio y se acercó a la cama, gateó hacia el mayor y se acostó a su lado, dejando un espacio entre ellos. ― ¿Qué pasó con el apodo tierno? ― Murió cuando quisiste molestarme ―ambos rieron suave, mas Jimin tenía ganas de llorar, tenía un revoltijo de sentimientos en ese momento y llorar se veía la mejor solución. Soltó un sollozo por accidente e hizo que Yoongi se preocupase. ― Ven acá cielo ―Yoongi extendió su brazo y Jimin se acercó y colocó su cabeza en este, abrazó el torso del mayor y comenzó a llorar, sintiéndose reconfortado por la mano del mayor en su cabello. ― G-gracias ―susurró Jimin en medio del llanto, sorbiendo su nariz y sintiendo un ligero dolor de cabeza. ― ¿Por qué me agradeces? ―Yoongi lo apegó más a él y besó la cabeza del menor, soplando y apartando los negros cabellos. ― Por aceptarme como soy.
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