CAMILA — Le he asesinado —murmuré contra su pecho, luego de que me contara todo lo que había sucedido. Lo último que recordaba era la escena en que me quité a aquel desgraciado de encima y luego, perdí el conocimiento. Vagos recuerdos de un Ethan suplicante rondaban mi mente y, una Lucía preocupada me abrazaba cuando me llevó hasta la ambulancia. Todo resultaba tan confuso en mi mente. Un dolor de cabeza terrible me había invadido en el momento en que recobré la conciencia y se me hacía difícil enfocar todos los sentidos. Preferí mantener mis ojos cerrados, ya que, si los abría, los destellos de luz que atravesaban mis retinas, se sentían como espadas incidiendo en mi cerebro. El maldito se había ido de este mundo manchando mis manos, mi conciencia. Mi conciencia porque no me sentía cu

