DOCE HORAS ATRÁS Me separé del chico completamente cohibida y absorta. Podría estar volando de drogada y borracha, pero aun así me sorprendí por lo que hice. El alcohol te hacia hacer muchas estupideces, entre ellas, besar a un chico cualquiera solo para mostrarle a un idiota que no te importaba un carajo. Me toqué mis labios, presa de la adrenalina del momento. Le guiñé un ojo y le lancé un beso, me iba a ir a buscar a Call y Konny, pero antes de siquiera poder avanzar un solo tramo en ese club, una mano envolvió mi muñeca y de un jalón me hizo regresar al mismo sitio, para después besarme de una manera tan... tan... ¡Ay no sabía ni como describirlo! Era un beso tan rico y enloquecedor que me dejó sin aliento. Un beso que podría describirse como si las puertas del paraíso del cielo se

