Capítulo 35 Se respiraba un aire de paz en la mansión Pitt Vachi, ya no había que esconderse, ya no había porque tener en cada esquina a un hombre armado, la mayoría de esos, se fueron con Madison a su empresa a empezar una nueva vida, a pesar de que Ainoa insistió en que no era necesario que siguiera con guardaespaldas, la empresaria insistió, seguía teniendo mucho dinero y era muy conocida ahora por sus empresas tan exitosas. –Prometiste que nos tomaríamos unas vacaciones y que nos iríamos de viaje, ahora estas metida todo el día en las empresas, eres adicta al trabajo – se quejaba la modelo, caminando de un lado a otro en la oficina de Madison, la empresaria la miraba con una sonrisa tierna. –Y adicta al sexo también – le bromeó. –No hay dudas sobre eso – le respondió, mordiendo

