Capítulo 36 Ainoa miraba con ilusión como Madison jugaba con el pequeño Williams, era un niño carismático y muy alegre, le encantaba que Zeus se acercara a él y poder con su manita acariciar el largo y abundante pelaje del cachorro; esa misma tarde vinieron los abuelos Vachi y los tíos a conocer al nuevo integrante de la familia, estaba totalmente emocionados por conocer al pequeño, a pesar de ser un niño adoptado estaba recibiendo la aceptación y el cariño inmenso de todos, Ainoa miraba desde la esquina de la habitación con una sonrisa, nunca pensó que se sentiría tan feliz de tener su propia familia. –¿Está todo bien? – le preguntó Madison, acercándose a ella. –Sí, solo estoy feliz por todo lo que hemos logrado, nunca pensé que sentiría esta emoción por tener mi propia familia. –Y

