Capítulo 14

2313 Words
Se tambalea al igual que una hoja que mese el viento, temo que pueda caer en cualquier momento, estoy seguro que no lo vería venir porque… ¡Sus ojos están cerrados! Parece estar atrapada en un sueño imponente, su expresión demuestra tanto miedo que me siento contagiado, me acerco a ella con sumo cuidado, cuando está al alcance de mis brazos la envuelvo en un abrazo protector—Charlotte despierta, hey despierta. Ningún sonido salió de sus labios, aun así termina desplomándose en mis brazos, por un momento mi angustia desapareció, no puedo creer lo que ha pasado al perderla de vista un instante, la tomo sobre mis brazos con la intención de llevarla de vuelta y no puedo evitar mirar su rostro apacible ya no queda rastro de la angustia que se reflejaba antes, recorro su cuerpo con la mirada buscando alguna herida, afortunadamente está ilesa cargo con ella hasta estar de vuelta en la cabaña pienso si sería buena idea dejarla de nuevo en el sofá pero estoy agotado y ahora sé que no puedo perderla de vista, subo las escaleras entrando directo a la habitación la deposito sobre la cama me deshago de mi camiseta y me acomodo a su lado, solo espero poder dormir lo suficiente para enfrentarme a ella cuando despierte, quisiera hacerlo pero no puedo dejar de darle vueltas a este incidente ¿Caminaba dormida? O solo su orgullo no le permite aceptar que está vez ha sido rechazada, que complicada se ha vuelto mi vida, contrario a mi instinto decido salir de la cama, de todas formas no podría dormir con esta inquietud que siento. —Céntrate—Me dijo a mí mismo por lo bajo, tomando todo lo que ocupo para escribir el siguiente capítulo de esta historia el título no deja de darme vueltas “camina entre sombras”, ya lo creo, mi mano se mueve con tanta agilidad que sería un delito frenar su labor, en algunas ocasiones echo un vistazo a la cama donde descansa mi centro de inspiración y en otras ocasiones la causante de mis problemas, me relamo los labios al escuchar que suelta un torpe gruñido, no habría estado mal ese beso, aunque no toleraría que luego llegase a arrepentirse, no le permitiré que lo haga si piensa en alguien más cuando devoro sus labios. Al terminar con el borrador del capítulo mis manos arden, dejo todo a un lado, me pongo cómodo dispuesto a dormir un par de horas cuando de nuevo resuena eso e mi cabeza “No me odies” puede que al final haya sido cierto lo que ha dicho Mara, esa posibilidad me enferma, aunque sea algo estúpido quiero pensar que lo ha dicho por mí, que ha soñado conmigo, en ese caso no tiene de que preocuparse estoy seguro que jamás podría odiarla. *** La insidiosa luz del sol me hace volver de mi sueño, me estiro lo suficiente para que mi cuerpo cruja liberándome un poco de la rigidez que siento al haber dormido en este sofá tan duro, recuerdo que no me encuentro solo me giro hacía la cama sorprendiéndome al verla hecha, junto las cejas preguntándome cuando se ha despertado, me levanto del sillón dispuesto a que me de alguna explicación, quiero saber cuánto es capaz de recordar, cuando bajo las escaleras me encuentro que se ha marchado dejando sobre la mesa debajo de una taza humeante una pequeña nota, me hace algo de gracia ver que no pierda ese hábito, me inclino para tomarla dándole un sorbo al café. “Estaré esperándote en el muelle a la media noche, Te lo contaré todo está vez” Me sorprendo al leer la nota, esto realmente no me lo esperaba, ¿Será mi recompensa por lo de ayer? De haberlo sabido la habría provocado un poco antes, me guardo la nota en el bolsillo y al terminar de dejar todo en su estado original dejó la cabaña aún falta mucho para el atardecer pero estoy ansioso porque esto termine. —Hey Axel creí que ya no volverías—Me dice Jhon palmeando mi hombro al entrar en la taberna, está vez no consigue dañarme, sonrío con malicia negando ligeramente con la cabeza. —Solo ha sido un día, ya estás algo viejo—Me burlo un poco de él arrebatándole el trapeador para comenzar a trabajar, necesito mantenerme ocupado, me alejo solo unos pasos cuando el viejo me grita. —Hoy mi hija estará con nosotros es día de fiesta así que estará un poco pesado—Me informa el viejo girando el letrero indicando que ya está abierto, asiento sin mostrar el mayor interés cuando una chiquilla de rizos azabache tropieza conmigo en la entrada a la barra. —Lo siento…—Ha intentado disculparse pero al verme de cerca se ha quedado muda, que pequeño es el mundo. —Axel te presento a mi hija Melody Evans —Me presenta Jhon a la chiquilla nerviosa que había conocido antes en casa de Charlotte, me sorprende que sea hija de alguien tan carismático, ella me sonríe con timidez sacudiendo su mano ligeramente. —Mi nombre es Axel Stein encantado—Me presento de vuelta mostrando una sonrisa de labios sellados. —Dejen de perder el tiempo, los clientes no tardan en llegar—Exclama la irritante voz de Mara a mis espaldas, me giro con una sonrisa pícara mirándola directamente a los ojos por algunos segundos se vuelve una batalla de miradas, creo que no se le ha bajado el enfado—No veo la hora de no volver a verte. — ¿Mara que ha sido eso? —Le reprende el viejo de un grito sonoro ella no parecía hacer caso y se vuelve a la cocina llevándose a Melody con ella quien me sonríe con algo de vergüenza, supongo que por la cascarrabias de su prima— ¿Es que no piensa madurar? —Olvídalo, no tiene importancia, cambiando de tema ¿Qué se celebra hoy? —Desvío la conversación a un tema que no me causa interés mientras pulimos las mesas. —Se celebra el final de una buena cosecha —Me explica entusiasmado, me parece estupendo así estaré lo suficientemente ocupado para no tener que pensar en ella, ¿A quién engaño? No ha dejado de rodar mi cabeza. —Pues no te quedes dormido viejo—Bromeo cuando se escucha la campana y entra el primer cliente. —No te preocupes por mi chico, aún estoy en mi mejor época —Se enorgullece dejando ver algo de sus todavía firmes bíceps, no tengo que refutar así que me enfoco en mi trabajo. A medida que las horas transcurren la taberna se llena a tope, estamos a punto de colapsar, no ha servido de mucho que Melody nos ayude hoy hay tantas personas que me cuesta un poco ver el momento en el que Donovan entra a la taberna, ahora no tiene su bata solo un conjunto de verano, las temperaturas no han dejado de bajar estos días, , algo en su actitud me llama la atención parece no ha sido un buen día, lo sé por la ronda de ginebra que le ha pedido a Melody, no lo pierdo del todo de vista, después de su tercera ronda algo ocurre Mara releva a Melody por lo que le corresponde atenderlo en su cuarta ronda, cuando deja el licor se queda algo más de tiempo en su mesa, conversan tranquilamente supongo que son cercanos, algo ocurre Mara se aleja rápidamente dejando a Donovan soltando maldiciones , parece que han discutido porque Donovan acaba con el trago de un solo sorbo tira el dinero sobre la mesa y se larga. —Deberías meterte en tus propios asuntos ¿No crees? —Me lanza de vuelta cuando pasa a mi lado, me ha pillado, quisiera saber de lo que han hablado para que Donovan saliera hecho una fiera, aunque tratándose de Mara no es de extrañar. —Eso hago—Respondo sin importarme que pueda oírme, vuelto a sortear las mesas dejando pedidos olvidándome de su pequeña discusión, tiene razón no es de mi incumbencia. —Ven chico tomate algo conmigo—Me grita el viejo adueñándose de una de las mesas que han quedado vacías, ya hemos cerrado así que no queda ningún cliente, aun me queda algo de tiempo tomo asiento a su lado tomando un shot de tequila, juego de niños, el viejo palmeo mi espalda al ver que no me inmute cuando el líquido recorre de forma feroz mi garganta—Sabía que no me decepcionarías ¡Melody una ronda más para tú viejo! — ¡Enseguida! —Grita desde la barra, se dirige a nosotros dejando una botella más de tequila sobre la mesa, esto no acabará bien… —Vamos chico un último trago—Me pide el viejo cuando está por terminarse el último trago del tequila, niego con la cabeza, siendo consciente del riesgo, bueno… más o menos, no puedo darme el lujo de un trago más. —No viejo, saldré un momento tú sigue si quieres—Le dejó sobre la silla tomando mi chaqueta agito mi mano a modo de despedida a las chicas y salgo de la taberna, casi puedo caminar en línea recta, la verdad es que no puedo enfocar el camino, está fue mala idea— ¿Qué tal si se enoja conmigo? Pienso mientras batallo para llegar hasta el muelle, mi paso es lento y tortuoso, cuando consigo llegar creo que mis ojos me engañan camino un poco más hasta ver que no se encuentra por ninguna parte, en ese instante siento un subidón de adrenalina disipando algunos gramos de tequila, la he perdido de nuevo, corro frenéticamente a su casa, mi paso ahora es veloz y coordinado, cuando estoy a tan solo unos metros escucho golpes, uno más fuerte que el anterior, apresuro el paso sorprendiéndome al ver a Donovan embestir su puerta como si fuese un animal. —Eres una desgracia Charlotte, tú no mereces ser feliz—Grita con fuerza llenando el aire con su ira, me apresuro a detenerlo empujándolo fuera de la casa, él alcohol me hace perder el poco autocontrol con poseo, no le doy tregua lo tomo de la camisa propinándole un puñetazo en la cara, el imbécil cae al suelo dibujando una sonrisa sádica—Ha venido tu nuevo juguete a rescatarte Charlotte. —No digas su nombre, imbécil—Espeto con desdén ofreciéndole la oportunidad de que pueda levantarse, me complace ver que me dará algo de pelea, se levanta con dificultad limpiando la sangre de su labio magullado, sonrío con malicia provocando que se enfade aún más, Donovan carga contra mí como un toro furioso, pero le llevo ventaja así que termina en el suelo con un golpe en el pómulo. — ¿Por qué no debería? Es una hipócrita, ¿También caíste con su cara de estúpida? —Pronuncia con rabia, cada uno de sus insultos hace que mi enfado crezca, espero que Archer no pueda oírlo. —No tientes a tú suerte Donovan, no gozo de mucha paciencia—Le advierto acercándome peligrosamente a él. —Sí la conocieras como yo sabrías que merece sufrir, es una manipula…—No le permito terminar esta vez no pienso darle oportunidad haré que escupa una disculpa, esquivo el primer golpe que me lanza devolviéndole uno en la nariz, cuando se tambaleo aproveche para tirarlo al suelo, estoy fuera de control, realmente me ha hecho enfadar. Perdí la cuenta de cuantas veces logré asestarle un golpe, siento su perfume invadir mis fosas nasales, sus frágiles brazos rodear mi cuerpo con ferocidad, su voz es un mero eco que se vuelve más fuerte cada vez que grita mi nombre. — ¡Axel basta, por favor! ¡Para!—Me ruega abalanzándose completamente sobre mí, me alejo de inmediato al pensar que podría lastimarla, Donovan se retuerce en el suelo mientras yo me giro para verla a los ojos, creí que me temería, pero sus ojos reflejan angustia, me mira con detenimiento reprochando mi estado—No hagas esto, no salgas lastimado por mí culpa. —Que tonterías, prometí que sería tú compañero eso incluye protegerte—Afirmo mostrando una de mis más sinceras sonrisas, sus ojos infinitos se cristalizan y siento que sería capaz de cualquier locura por ella, había olvidado al estorbo de Donovan quien se arrastra hasta agarrarme de la pierna, lo miro como la escoria que es al intimidar a mi sirena—Solo ella te mantiene con vida, lárgate si no quieres que terminé contigo. —Te terminará usando como lo hace con todos—Escupe poniéndose de pie, quisiera haber podido evitar que la mirada a la cara pero no me fue posible, puedo sentir como se estremece bajo su mirada amenazante, estuve a punto de volver a golpearlo pero Charlotte me detuvo sosteniéndome de los brazos y negando con la cabeza, al final hemos dejado que se valla. — Mira cómo te dejó—Exclama al ver el corte en mi mejilla. —No es nada—Le resto importancia encogiéndome de hombros, él ha terminado mucho peor— ¿Por qué… —Vamos entra voy a curarte esas heridas—Me interrumpe jalándome hasta estar dentro de la casa, me obliga a sentarme en el sofá mientras corre de un lado para el otro buscando unas vendas, se sienta sobre la mesa mojando un algodón con alcohol pero antes de que pueda usarlo tomo su muñeca en el aire, sobresaltándola. —Explícame la razón por la que Donovan estaba aquí, no lo niegues, lo sabes—Le exijo saber, ella vacila, abre la boca un par de veces pero no logra decir algo coherente, hasta que al fin consigue algo de valor. —Donovan y Rick son hermanos…. Continuará.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD