LILA
La llamada de Noah de anoche fue inesperada, y nuestros planes para más tarde amenazan con apoderarse de todo lo demás. Pero ahora mismo, necesito concentrarme.
Apago la radio de mi coche y me concentro en la carretera. Respiro hondo y exhalo, repasando lentamente lo que quiero decir. Había ensayado innumerables veces esta mañana, pero todavía me siento sin preocupación. Tengo miedo de hablar en público, y aunque solo es un grupo de niños de siete años, no puedo evitar sentir mariposas en el estómago con el pensamiento de hacer una presentación frente a la clase.
Cuando llego, el profesor abre la puerta del aula y me hace señas para que entre. Kyle está sentado en la primera fila y no puedo evitar sonreír al verlo con el pelo cuidadosamente peinado a un lado y el adorable espacio entre los dientes delanteros. Lo saludo con la mano y él me sonríe y me devuelve el saludo. Sus ojos brillan al fijarse en los míos, tranquilizándome, y sonrió aún más cuando veo que lleva su camiseta de astronauta, que solo se quita cuando lo obligo. Me había pedido que fuera a su clase para hacer una presentación sobre ser escritor para el día de las profesiones y me conmovió que me invitara a mi en lugar de mis padres. Es decir, técnicamente ni siquiera tengo una carrera. Mi padre habría sido una mejor opción: es un gerente de fabricación jubilado. Pero Kyle me lo había pedido, así que aquí estoy yo, lista para hacer una presentación sobre ser escritora.
Aunque Kyle solo tiene siete años, es prácticamente mi mejor amigo. Tiene un gran corazón y siempre me hace reír, incluso en mis peores días. Está obsesionado con convertirse en astronauta y yo quiero hacer todo lo posible para animarlo. Mis padres son conocidos por destruir sueños; querían que tuviera una especialización “normal” para que pudiera conseguir un trabajo estable inmediatamente después de la universidad. Nunca creyeron en mi escritura y eso había causado tantas peleas que la situación se volvió tensa entre nosotros. Se que puedo tener éxito como escritora y quiero demostrárselo no solo a ellos, sino también a Kyle, para que sepa que es posible alcanzar tus sueños. Se que mis padres le harían lo mismo que a mí y tratarían de obligarlo a llevar una vida mediocre, pero le encantan las matemáticas y las ciencias, y yo sé que puede hacer lo que se proponga.
El profesor me presenta y comienzo mi discurso sobre la escritura. Y pronto, mis quince minutos terminan y estoy respondiendo preguntas de la clase con una gran sonrisa. Toda la tensión que había sentido antes ha desaparecido. Resulta que, cuando hablas de algo que te apasiona, incluso hablar en público puede ser fácil.
Después de la presentación, me encuentro con Kyle en el pasillo, donde me da un fuerte abrazo.
–¡Eso fue increíble!, mamá– Le doy un beso en la frente. Que mi hijo afirme que he hecho un buen trabajo me hace sentir extrañamente sentimental y llorosa. Conteniendo las lágrimas que siento formarse, vuelvo a abrazar a mi hijo.
–¿Entonces, ya decidiste que quieres ser para Halloween? – le había prometido llevarlo a la tienda a elegir un disfraz después de la escuela.
–Un astronauta– dice con orgullo y una pequeña sonrisa.
Por supuesto. Es lo mismo que había sido todos los años desde que tiene cuatro años.
–Enserio, Kyle, puedes convertirte en lo que quieras. No importa lo que digan los demás, ni lo difícil que sea, ni los obstáculos que puedan estar en tu camino, puedes elegir la vida que quieres–
–Igual que tu– dice.
–Exactamente– Tomo sus dos manos y las aprieto ligeramente. Me doy cuenta de que no entiende del todo a que me refiero, pero espero que algo de lo que había dicho se quede con él a medida que crezca y sus objetivos comiencen a parecer cada vez más difíciles de alcanzar.
Lo abrazo de nuevo, apretándolo fuerte, y lo envió de vuelta a clase. Mientras camino hacia mi auto, no puedo evitar preguntarme si estoy siguiendo mi propio consejo. Ir tras mi sueño de convertirme en escritora a tiempo completo, contra todos los obstáculos que se interponen en mi camino, pero ¿Qué pasa con otra partes de mi vida? Pienso en Noah. ¿Tengo que sacrificar relaciones para poder tener éxito en mi carrera? Por ahora, al menos, no puedo arriesgarme a arruinarlo, especialmente cuando hay tanto en juego en mi éxito.
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Me miro en el espejo una vez más, los nervios hacen que mi mano tiemble ligeramente mientras levanto una mano para sujetarme un cabello suelto de la cara con una horquilla. ¿Por qué estoy nerviosa? He estado con Noah un par de veces, pero esto se siente diferente. Nunca nos habíamos esforzado por encontrarnos fuera de la escuela de esta manera. Es solo una lectura. Me digo a mí misma, lo cual es básicamente como la escuela. Además, me muero de ganas de escuchar a Ariel Elderson leer desde que Noah me presentó su trabajo a principios de semestre, así que cuando me invitó a este evento no dudé en decir que sí.
Después de elegir su disfraz de Halloween, dejo a Kyle en casa de mis padres para pasar la noche. Viven cerca y aún así se quedan con Kyle una o dos noches al mes. A mis padres les encanta, a Kyle le encanta, y a pesar de cómo me siento al respecto, necesito ayuda. La verdad es que, a veces, recibir ayuda me hace sentir culpable, como si necesitara hacer más o como si no debiera necesitar tanta ayuda, pero es agradable poder contar con ellos cuando tengo una noche de tareas escolares o simplemente quiero hacer algo socialmente con amigos. He extrañado mucho de eso al tener un bebé en la preparatoria.
Me pongo rímel y un toque de sombra de ojos. Me pongo lápiz labial rojo y luego lo limpio. Se casual>, me digo a mi misma. Me reviso de nuevo, ajustándome el jersey de cuello alto verde ajustado y los jeans negros ajustados. Una vez satisfecha, me pongo mis botas negras favoritas y me dirijo al centro.
La lectura se llevará a cabo en Sopa de letras, una librería cerca de la universidad. Tiene un ambiente moderno y ecléctico, y las paredes están cubiertas de estanterías del suelo al techo. Es el mejor lugar cerca del campus para eventos de escritura, y un lugar aún mejor para encontrar libros baratos y usados. Noah me está esperando afuera, y al acercarme, me doy cuenta de que lo he visto principalmente con su ropa de trabajo. Tengo que admitir que verlo con una chaqueta negra informal, jeans oscuros y botas marrones con cordones hace estragos en mi libido.
–¿Vamos? – hace un gesto hacia adentro. Incluso después de todo este tiempo, su sonrisa aún logra dejarme con las piernas como gelatina.
–Por supuesto– digo, dejándolo guiarme dentro de la cálida librería.
Mientras tomamos asiento cerca del frente, me giro hacia Noah.
–Muchas gracias por invitarme, no tienes idea de lo obsesionada que estoy con su poesía–
–Sabía que te gustaría– Noah me sonríe con suficiencia. –Soy un buen consejero– dice con un tono fingido de seriedad.
Le doy un puñetazo juguetón en el hombro. –No te hagas el engreído. Sigo sin entender quién te puso a cargo–
Abre la boca, sin duda para responder con un comentario juguetón, cuando Ariel sube al escenario. Sus son hermosas, y ella también. Tiene largas trenzas negras y lleva gafas gruesas con montura blanca y un vestido n***o largo hasta el suelo. Sus poemas son tan conmovedores que siento que se me saltan las lágrimas en un momento, secándolas rápidamente para que Noah no se dé cuenta.
–Eso fue increíble– digo en voz baja cuando termina. Noah se levanta rápidamente y me agarra la mano. Mi corazón se acelera repentinamente al sentir su mano sobre la mía.
–Vamos– dice, tirándome hacia donde esta Ariel.
–¿Qué estas…? – empiezo a decir, cuando Ariel se gira hacia nosotros y una sonrisa se dibuja en su rostro.
–Noah– dice, acercándose para abrazarnos. Me quedo mirando con la boca abierta. ¿Se conocen?
–Increíble como siempre– le dice Noah, y luego se gira hacia mí con una mirada traviesa. –Y esta es Lila. Es una gran fan–
Ariel se gira con un movimiento de sus largas trenzas. –Hola, Lila, es muy amable de tu parte venir–
Puedo sentir mi cara ardiendo mientras extiendo una mano, todavía en shock, y tartamudeo un hola. Después de que Noah y Ariel se despiden, me giro hacia Noah con la boca abierta.
–¿La conocías de todo este tiempo? –
–Fuimos juntos a la universidad. Estuvo en algunas de mis clases– Está sonriendo, y sé que disfruta y mi sorpresa.
–Entonces, ¿cenamos? Se que te encanta comer– dice como si nada interesante hubiera sucedido.
Todavía estoy tratando de recuperarme de la sorpresa mientras salimos a la fría noche. Tiene razón, me muero de hambre.
–Conozco un lugar por aquí– señala calle abajo.
–Si tu gusto en restaurantes se parece a algo a tu gusto de poetas, me apunto–
Tiemblo mientras caminamos; la noche se ha vuelto más fría de lo que esperaba y no había traído una chaqueta. Noah me mira y, sin decir una palabra, se quita la chaqueta y me la pone sobre los hombros. Estoy a punto de protestar cuando me detengo. Solo esta siendo amable. ¿Cuándo me había vuelto tan cínica?
Mientras me conduce al restaurante, Noah pone una mano en mi espalda baja. Es un gesto tan pequeño e inocente, pero siento el calor y la energía de su toque como si quemara a través de mis capas de ropa.
El restaurante es un pequeño local italiano con manteles blancos y pequeñas velas brillantes que lo hacen acogedor. La cocina está abierta y los cocineros gritan el uno al otro mientras el fuego de las estufas arde frente a ellos. Noah saluda a algunos miembros del personal.
–¿Cómo es que parece que conoces a todo el mundo? – pregunto, riéndome después de que nuestro camarero le da a Noah un rápido abrazo.
–Vengo mucho por aquí– dice, encogiéndose de hombros con indiferencia.
Nuestro camarero trae dos copas de vino tinto y, después de irse, Noah levanta la suya frente a mí.
–Por conocerte mejor–
Sus sensuales palabras me invaden, ya no puedo negar que el efecto que Noah tiene en mi es vertiginoso.
Chocamos nuestras copas y tomamos un sorbo. El vino es suave y rico. Esta delicioso.
Nuestro camarero aparece de nuevo y pido algo que no puedo pronunciar, hecho con fideos gruesos y ragú de champiñones silvestres.
Toda la noche ha sido ms de lo que esperaba. Puede ser un verdadero caballero cuando quiere.
–Gracias por tus ideas para mi trabajo con la Doctora Chan–
Noah me mira y deja su copa de vino sobre la mesa. –¿Cómo quedó? –
–Quedó impresionada con mi artículo; dijo que el paralelismo que trace entre el amanecer y la infancia es fresco y único–
–Eres una escritora brillante, Lila– no hay vacilación ni alegría en su tono; su cumplido es genuino y sincero, y significa más de lo que espero.
–Entonces, ¿sigues pensando en Nueva York? – En el momento en que la pregunta sale de mi boca, quiero volver a meterla en mi boca. Me conformo con tomar otro sorbo de vino. Odio ser obvia, que mi interés en sus planes para el próximo año pueda interpretarse como mi interés por él, pero ¿no es por eso que pregunto?
–Ese es el plan– dice en voz baja. –¿Y tú? ¿Piensas en la graduación o donde terminarás? –
Falta mucho. Acaba de comenzar un programa de dos años, y aunque me encanta hacer planes y establecer metas para el futuro, no quiero pensar en un escenario donde Noah no estará el año que viene.
–Es demasiado pronto para hacer planes–
–Nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde, para ir tras lo que quieres–
–Muy poético– bromeo con una sonrisa burlona.
–Hablo en serio, Lila–
Me lamo los labios repentinamente secos.
–Estarás a cientos de kilómetros de distancia el año que viene. Larga distancia nunca funciona–
–Deja de inventar problemas–
Dios, es como si pudiera leer mi mente. Un profundo suspiro escapa de mis labios ante este escenario casi imposible.
–No hay un solo problema que no pueda resolverse con un buen sexo– añade, con los ojos todavía fijos en los míos.
Pronuncia las palabras con tanta convicción, como si supiera que son ciertas. Y por un segundo me pregunto si tiene razón. Mi cuerpo se calienta bajo su evaluación y me muevo en mi asiento para aliviar el repentino dolor entre mis piernas. Cuando me llevo la copa de vino a los labios, nuestro camarero aparece con nuestros platos.
Agradecida por la distracción de nuestra comida, pruebo un bocado de pasta mientras Noah corta un trozo de su pollo marsala y se lo lleva a la boca. Tal vez si pudiera fingir que esa parte de la conversación nunca había sucedido, podríamos seguir adelante.
–Este es un lugar realmente bueno– digo, obligándome a contenerme para no decirle todas las cosas que no puedo decirle a Noah, como el hecho de que yo también me siento atraída por él, increíblemente, y nunca he tenido sexo de calidad en toda mi vida. La idea de Jake de los juegos previos era quitarse las gafas. Nada de eso sería productivo para mi educación, para mi escritura, ni para perseguir mis sueños y mostrarle a Kyle que la vida es lo que uno hace de ella. No puedo cambiarlo todo por unos cuantos orgasmos alucinantes. No lo haré.
Y, sobre todo, quiero contarle sobre Kyle, sobre convertirme en madre antes de graduarme de la preparatoria, que mi responsabilidad hacia mi hijo influye en cada decisión que tome.
Además, Noah se va. Tiene planes de mudarse a Nueva York el año que viene. Incluso si algo pudiera salir de esto, estamos condenados a terminar antes de que podamos empezar.
Mastica su comida lentamente, sin dejar de observarme. –Toda su familia se mudó aquí desde Italia. Todo es casero a diario. Y probablemente como aquí demasiado a menudo, pero me encanta este lugar–
Mientras comemos, nos mantenemos en temas seguros: cuales de los poemas de Ariel son nuestros favoritos, los lugares a los que ha viajado, los lugares a los que queremos viajar y las ventajas de la publicación tradicional frente a la auto publicación.
Después de compartir un tiramisú, pienso que la noche no puede ser mas perfecta. Gran poesía, buena comida, buena conversación y un hombre que es tan agradable a la vista, incluso si nunca me había dejado tocar.
Al salir al aire nocturno, Noah señala a la vuelta de la esquina. –Mi casa está justo aquí, si quieres otra copa de vino–
No puedo evitar reírme. –Oh, ¿casualmente está a la vuelta de la esquina? Estoy segura de que es pura coincidencia–
Levanta las manos, pero se ríe. –¿Yo? ¿Planear algo así? –
Me muerdo le labio. Ha sido una noche divertida, y la idea de volver a casa sola no me atrae mucho en este momento. Odio las noches que Kyle se queda con mis padres. Además, tengo muchísima curiosidad por ver donde vive Noah.
–De acuerdo, entrare. Pero solo una copa–
Su casa es una bonita y antigua casa de artesanos con suelos de madera y techos altos.
–Esto es bonito– digo impresionada mientras me conduce adentro.
–Suenas sorprendida– dice, colgando su abrigo en un armario del pasillo.
–Sin ánimo de ofender, pero me imaginaba que tendrías un piso de soltero-
Me doy la vuelta, observando la moldura detallada. Lo sigo a la cocina, que tiene encimeras de granito nuevas. –Esto es increíble. Me encanta la moldura del marco de fotos en las paredes de la entrada–
Asiente. –De hecho, la acabo de poner. Todavía estoy trabajando en algunas cosas, pero va quedando bien–
Observo a Noah mientras toma una botella de vino y comienza a abrirla. Realmente está lleno de sorpresas. ¿Sabe cual es mi escritor favorito, escogió un restaurante increíble y sabe cómo arreglar una casa? Me pregunto que más tendrá en su caja de herramientas, un destornillador o un martillo que pueda usar, pienso en darme una bofetada mental.
Estar sola con Noah en su casa después de una velada romántica no es el momento adecuado para empezar a ponerme cachonda. Necesito poner fuerte mantenerme fuerte.
Mientras nos acomodamos en el sofá con nuestro vino, me quito los zapatos.
–Esto fue muy divertido, en serio, gracias por invitarme– Me saco el pelo del moño apretado que me había hecho antes y lo sacudo. –Probablemente necesito soltarme un poco–
Noah ve como mi pelo se cae del recogido, con la respiración entrecortada mientras me observa. Mi cerebro me proporciona todas las maneras en Noah que puede ayudarme a relajarme, preferiblemente con sus manos sobre mi piel.
Intento ser casual, pero su cercanía hace que mi cuerpo se caliente unos grados.
–Me alegro de que hayas dicho que si– Noah toma un sorbo de su propio vino y deja su copa sobre la mesa. –¿Alguna vez descubriste quien te escribe esos poemas? –
Niego con la cabeza. –¿Y tú? – Noah inhala superficialmente y me mira los ojos. –Quienquiera que sea, parece que realmente quiere una oportunidad contigo–
No es exactamente una respuesta, pero de todos modos no quiero hablar de eso ahora mismo. Estoy aquí sola con Noah y estoy decidida a disfrutar mi rara salida nocturna.