Tres es el número mágico o al menos es lo que dice la gente. Las rachas de buena o mala suerte suelen llegar en sucesiones de tres, ese es el número de oportunidades que puedes darle a alguien antes de que realmente se termine una relación o es el número de vidas en los videojuegos. Ella no sabía si confiaba en la superstición o en la coincidencia del destino, el karma o en la energía y la verdad es que no importaba dentro de su propia familia, porque siempre podían decepcionarte, incluso aunque creyeras que no podían hacerlo más. Lena se levantó más temprano de lo común aquel día, quería llegar temprano a la oficina, se había propuesto conseguir el trabajo y el cargo que quería por lo que todo el tiempo libre que tuvieran lo emplearía en dedicarse a sus labores, hasta que lo lograra sin

