Mientras todos esperaban ver a la reina y saber si ella estaba bien, el médico real esperaba su turno para chequear su estado de salud. Le preocupaba como al rey Frederick saber si su hijo estaba bien y aferrado en el vientre de su joven esposa. Pero el rey Frederick no se sentía bien, había estado muy nervioso esperando noticias de su esposa, él se había dado cuenta mientras esperaba su rescate que la bella jovencita se había robado completamente su corazón y se sentía muy culpable de no haberla protegido como debía y le entristeció mucho pensar en qué podría haberla perdido. Mientras acariciaba a Margerrit su corazón sintió desgarrarse por dentro, su joven esposa y mujer se había visto entre la vida y la muerte y en segundos se imaginó sin ella y sin el fruto de ambos. El llanto de F

