Se sentía jodidamente bien besar los nudillos de aquella chiquilla rebelde. Estaba tan confundida de volver a verme y más que desencajada cuando su padre le dijo que sería el nuevo custodio. Sin lugar a dudas en una le daba la razón al viejo, tenía un carácter de la hostia lo comprobé al escucharlos discutir. Una lengua mordaz y bastante viperina., era en mi opinión el demonio disfrazado de tierno ángel. Aprovechando los minutos ya que la tenía frente a mí le hice un rápido escaneo. Su estatura la consideraba promedio, elocuentemente no catalogaba en aquellas que sin dubitarlo consumía mi deseo de follarlas hasta el cansancio, adoraba a las altas y estilizadas... Ella a comparación era considerablemente más baja, menuda, totalmente curvilínea... Una enana maldita. De esas cuyas pier

