POV Vladimir No sé cómo llegué hasta aquí. Solo recuerdo haber manejado sin pensar, con el corazón golpeando el volante y el pecho apretado como si me estuviera ahogando en mis propios errores. Cuando abrí la puerta del edificio, una parte de mí deseaba que todo fuera una idea absurda en mi cabeza. Que estuviera exagerando. Que Fernanda me gritara, me echara, me odiara… pero que no fuera verdad lo que sospechaba. Pero fue Ángel quien abrió la puerta. Sin camisa. Respirando agitado. El sudor brillándole en la frente. Y con solo verlo, lo supe. El alma se me desmoronó. Y entonces ella apareció. Desde el fondo del pasillo, caminando descalza, envuelta apenas en una bata que apenas le cubría las piernas. Su cabello despeinado, los ojos algo hinchados… Fernanda. Mi Fernanda. El piso par

