En el momento en el que ella se acercó, Krad comenzó a ponerse inquieto, era un hecho que seguía molesto con ella por la manipulación que le había hecho a su herida, y aunque entendía perfectamente que había sido necesario y por su bien, era una criatura por demás orgullosa. Comenzó a resoplar y lanzar bufidos amenazándola con no acercarse, lo curioso es que no hubo ningún gruñido como cuando realmente no quiere que alguien se acerque, más parecía como una especie de prueba para ver si tenia el valor de acercarse… casi como lo que me haya hecho a mi cuando formamos el vínculo por primera vez “¿Qué pasa Krad?” Le pregunté enlazándolo mentalmente, pero no obtuve ninguna respuesta de su parte, solo permanecía viéndola fijamente mientras ella se acercaba poco a poco. A pesar de que Ailén se

