Su dulce voz infantil atrajo de inmediato la atención de todos. La multitud se abrió paso por inercia, dejando que una niña con una camiseta amarilla clara y un mono azul avanzara dando saltos de alegría. Aprovechando el espacio libre, se abrió camino hasta el escenario, trepando a cuatro patas y lanzándose luego a los brazos de Freddie. —¡Puedo ir de viaje con Freddie! —¿Cómo que es una niña? —Uy, esta niña es tan adorable. —Qué suerte tiene. —Dios, es tan linda. Todos estaban embelesados por la ternura de la niña, pero la expresión de Olivia cambió al instante. Sujetando el dobladillo de su vestido, se apresuró hacia el escenario. —Emma, no hagas un escándalo. Baja ahora mismo. Emma, sin embargo, se acurrucó más en los brazos de Freddie. —¡No puede ser! He ganado la rifa, me voy

