Edward respondió sin expresión: —Lucas quería venir aquí. Lucas lo miró con evidente desaprobación y, acto seguido, escribió en su tablero de dibujo: —Papá quiere darte una sorpresa. Olivia leyó la frase y sintió que su corazón se aceleraba. Inconscientemente, alzó la vista hacia Edward, solo para descubrir que él también la observaba. Cuando sus miradas se encontraron, el aire pareció detenerse a su alrededor. Siempre había pensado que Edward se preocupaba por ella únicamente porque se llevaba bien con Lucas. Si no fuera por el accidente de aquella noche —cuando, ebria, perdió la consciencia y algo que intentaba olvidar sucedió—, jamás habría considerado la posibilidad de algo entre ellos. Aunque se lo imaginara, la idea era como una chispa que se apagaba de inmediato: Edward estaba

