Benjamín cambió repentinamente de tema: —Vamos a comer, ya está listo—. Después de la comida, mientras Kevin y Benjamin recogían los platos en la cocina, Kevin preguntó sin rodeos: —¿Por qué sabes tanto?— —¿Es difícil saberlo?— Benjamin lo miró con calma. —Busca en Internet y lo encontrarás. Ya estamos en el siglo XXI, hermano—. Kevin frunció el ceño, cada vez más alerta. —¿Y con qué propósito te dedicas a buscar esas cosas deliberadamente?— —Quiero recuperar mi memoria. —Benjamin se encogió de hombros con un aire despreocupado—. Quizás es porque estudiaba en la academia de policía; nací con sensibilidad para detectar lo que me rodea. Solo estaba charlando al azar… ¿por qué te preocupa tanto?— —Será mejor que pares aquí—, replicó Kevin con seriedad. —¿Oh?— Benjamin lo observó con

