Capítulo 26

1057 Words
Había dormido plácidamente, sin soñar nada en toda la noche. Al abrir mis ojos me encontré en una habitación que no era la mía. Podía sentir aire fresco entrar por algún lado de la habitación. Pude ver una puerta que daba a un balcón, comencé a sentarme en la cama en donde estaba. Esta habitación era mucho más grande de lo que eran las demás. Sabía por Caroline que todas las habitaciones eran iguales en tamaño. Tenía mi tobillo vendado, ya no dolía mucho. Al lado de la cama vi unas muletas, las tomé y comencé a caminar hasta el balcón, la brisa que entraba era agradable. - Porque estás de pie? - la vos de Jev me sorprendió- te vas a volver a lastimar… El solo me tomo en sus brazos sin decir una palabra más. Dejo caer las muletas y me sentó en la cama nuevamente, con mucho cuidado. Él estaba sin camisa, solo llevaba su pantalón n***o y una toalla en su hombro. Su cabello estaba algo mojado, así que asumo que había estado dándose un baño. - Porque estoy aquí?- le pregunto. - No pude hacer que Edward se fuera de aquí- el está caminando hasta una esquina de su habitación que supongo es una pequeña cocina- Asi que, no dejaría que te quedaras sola en tu habitación. Podía ver su espalda mientras secaba su cabello, entonces pude ver lo que antes había visto, era un tatuaje. Había dudado entre una marca de nacimiento o un tatuaje la primera vez que lo vi, pero ahora estaba segura. Su espalda tenía cada uno de sus músculos marcados. Su tatuaje era algo parecido a un árbol, y ramas, pero no era exactamente un árbol. No podía imaginar su significado, pero no me atrevería a preguntarle. -Tienes hambre? - me lanzó una mirada- supongo que dirás que no, pero te recuerdo que aún no has comido nada. - Y yo supongo, que no te importará aunque yo diga que no quiero comida.- me acomodo en la cama- solo quiero saber cómo está Caroline. - Luego de que le diste tu sangre- el preparaba algo y lo servía en un plato- sus vitales se normalizaron… El se detuvo de hablar y comenzó a caminar hacia la cama, se sentó a mi lado y me entregó un plato con algunas frutas en trozos. -Gracias- comienzo a comer algunas manzanas- como sucedió eso? - Bueno- el está comiendo también del mismo plato- el doctor no estaba muy seguro de que es lo que la hizo mejorar, pero estaba seguro de que fue luego de recibir tu sangre. - Quizás las mordidas no tienen ningún efecto en nosotros- comíamos sin mirarnos- quizás su sangre no se contaminó. - He visto compañeros- El dejó de comer y me miró- volverse locos luego de una mordida. Nunca volvieron para saber si se convirtieron en una criatura, pero si perdieron la razón veinticuatro horas después de recibir la herida. Nos quedamos pensativos por unos minutos, en silencio. Los dos comíamos, pude notar que el solo se comía las uvas verdes. - Siento haberme ido- me miraba a los ojos- no debí haber dejado a ese hombre en mi lugar, puse en riesgo a toda la clase. Y sabía que nadie del consejo te quería aquí… - Como podrías haber sabido que harían algo así Jev- puse mi mano en la de el- estoy segura de que jamás pensaste que arriesgarían a los suyos, solo por deshacerse de mi. - Como sientes el tobillo- el tomo mi pie con delicadeza y lo puso en sus rodillas- aún luce algo inflamado. - Ya no duele tanto- sonrio. - Siento tanto…- puso su mano en mi mejilla y al contacto pude sentir una electricidad por todo mi cuerpo- … air o tanto haberte dejado. Siento lo de Caleb, siento… - Basta, - lo hice mirarme a los ojos- esto no fue tu culpa, tú solo seguías con tu vida, no debes estar siempre cuidando de mi - De seguro Will, te habría cuidado mejor… - dijo en tono amargo - no debería estar cerca de mi nunca más. Su cambio de humor me sorprende, aunque ya se como es. Esto me molesta, porque actúa de esta forma, porque siempre tiene que terminar así. Pongo el plato de fritas a un lado y me levanto. - Bien, entonces - pongo mi pie herido en el suelo sin hacer mucha fuerza con el- me iré, de seguro Will me podrá llevar hasta mi habitación y cuidar de mi toda la noche. Quizás lo haga mejor que tú, como acabas de decir. Cuando comencé a caminar con cuidado de no lastimarme, mi otra pierna falló, y mi pie herido sostuvo toda mi fuerza sin querer. Caí al suelo, con un pequeño gemido de dolor. En el siguiente segundo Jev ya estaba a mi lado. - Acaso tienes cinco años?- estaba molesto, tomándome en sus brazos nuevamente - porque haces esto más difícil. - Llévame a mi habitación- el aún estaba sin camisa y me ponía nerviosa estar tan cerca de su piel- no quiero estar junto a ti. - Ah no? - el me puso en su cama y se puso encima de mi- entonces tendrás que acostúmbrate, porque hoy dormirás aquí junto a mi. Mi cuerpo temblaba por completo, él estaba encima de mí y sus labios rodaban los míos. Yo moría por sentirlos, por sentir su calor y su aroma. El me dio un beso en el cuello, y eso me hizo suspirar. - Lo vez - ahora sonreía- no será tan dificil, incluso puede ser agradable, si quieres. Lo empuje y cayó a un lado de la cama. Su piel se sentía suave y tibia al tacto. Era agradable y quería sentirlo otra vez. Pero no le daría el gusto de ver cuan débil era. - No quiero nada de ti- ahora le gritaba- solo quiero salir de aquí- Llévame ahora a mi habitación! - No- su rostro volvió a ser serio- dormiremos, así que ahora cierra los ojos y mañana iremos a ver a Caroline. Quizás puedas vera Will de paso. Su cometario de celos, me dejo sin palabras. El solo se dio la vuelta y se arropó. Y yo me quedé allí en una cama, con un hombre que me hacía sentir tantas cosas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD