Escuho unos golpes y siento como me sueltan y ya no me arrastran. Cuando abro mis ojos, puedo ver a Jev agarrando del cuello a uno de los chicos y los otros dos en el suelo con sangre en sus rostros. Trato de levantarme, me duelen las manos y siento mi cabeza algo extraña. Me levanto con toda mi fuerza y me apoyo de alguna roca cerca de mi.
- Ahora váyanse- Jev suelta al chico que tenia del cuello- si no quieren ser ustedes los que terminen en el fondo del precipicio.
Los chicos se van corriendo y se ayudan unos a otros.
- Jev- mi vista está algo borrosa y siento algo frío bajando de mi cabeza- ellos no tienen la cul… - mi vista se vuelve oscura y pierdo mi conciencia.
“Corre Isabell, no deben atraparte, esa criaturas no están aquí por casualidad.
Todo es oscuridad, lo único que puedo hacer es correr, pero sigo en el mismo lugar, mi cuerpo no se mueve. Puedo ver las criaturas acercarse, escucho sus pasos cerca de mí y su respiración inhumana.
Uso todas mis fuerzas, pero no puedo moverme. Veo la espalda de una de las criaturas y me congelo por completo. Si no me muevo, quizás no me encuentren. Ahora solo hay silencio, solo escucho el viento. Así que trato de moverme otra vez. Y de repente algo se lanza sobre mi, pienso que voy a morir del miedo. Pero cuando veo su rostro es cuando mi corazón casi se detiene.
La criatura no tenía ojos, pero sus fosas nasales y oídos eran completamente enormes huecos. En donde debía haber una nariz solo había un hueco, pero aún así me olfateaba, de su boca salían cientos de colmillos, muy afilados y su baba caía sobre mi rostro. Levantó uno de sus brazos, sus garras eran enormes, yo solo me quedo allí aguantando mi respiración. Pero la criatura decide lanzar sus garras con toda la fuerza hacia a mí, lo último que puedo escuchar son mis gritos”
Lo primero que escucho son mis gritos. Y luego siento unas manos en mis hombros. Todo está oscuro.
- Tranquila - escucho la voz de Jev y eso me sorprende- ya estas a salvo.
Mis ojos se van ajustando a la oscuridad y veo su rostro, ahora no es de molestia como siempre lo es. Luce más bien, algo preocupado y aliviado a la vez.
- Qué pasó? - me duele la cabeza - porque estas aquí?
- Tuve que darle una pequeña golpiza a aquellos imbeciles - ahora luce un poco molesto, pero está trabajando en algo, se acerca a mí y pone unas gazas en mi cabeza- uno de ellos te abrió un poco la cabeza al patearte.
Recuerdo la golpiza y ahora voy sintiendo varios dolores en mi espalda y mis manos. Miro mis manos aún están llenas de sangre.
-No tenias porque hacerlo- digo mirando su rostro consentrado- supongo que la vida de una extraña no debe importar mucho.
- Eso no es así- frunce sus cejas levemente - aunque no lo creas, ya eres importante para algunas personas.
- Como quienes?- escucho algo de significado en sus palabras.
- Rose, el doctor Lucas y…- algo le cuesta, porque su rostro es de concentración otra vez - Will.
Este último nombre lo dice entre dientes, y casi me hace reír.
- Y tú? - pregunto, recuerdo lo que me había dicho Rose- tú me cuidaste mientras nadie más quiso hacerlo, además de que me salvaste de una muerte segura.
El termina con mi cabeza y se sienta en la cama frente a mi. Toma mis manos y puedo sentir una electricidad en todos mis dedos.
- Tambien eres importante para mi- dice con su mirada en mis manos, comienza a limpiarme y vendar mis heridas.- debes ser más cuidadosa a la hora que sales y en donde estas. no todos los lugares aquí son seguros como parecen.
- No se mucho sobre este lugar, pensaba que estas cosas no debían ocurrir aquí- pienso en los chicos y en como pude morir- Tampoco pensé que el lugar podía ser peligroso.
- No pensaste que el precipicio podía ser peligroso?- su tono de voz sube un poco, pero rápido se calma- Ademas de lo que casi te hacen hoy, también puedes caer por accidente, así que…si, es peligroso.
- Entonces que me sugieres- quiero volver a intentar con lo del entrenamiento, puedo ver que este Jev que está aquí es diferente al de esta mañana- Que esté siempre encerrada en la habitación? Si hubiera sabido como defenderme no me habría ocurrido esto.
- No hablaremos sobre el tema- sus manos se vuelve un poco bruscas y me duele.- Ya he dicho que no entrenarás. No irás al campo abierto nunca.
- Ayy! - retiró mi mano - me lastimas.
Me mira, observa mi rostro por unos segundos. No se que refleja mi rostro, pero cuando vuelve a hablar, es mucho más gentil. Toma mis manos delicadamente.
- Lo siento- me limpia con mucha más delicadeza y comienza a cubrir mis manos- no puedo permitir que pongas tu vida en peligro. Mucho menos por personas que no lo merecen. No tienes una responsabilidad con nuestra gente, y si te pasara algo afuera…
El se detiene, pero yo no quiero que lo haga, así que lo impulso.
- No me pasará nada- pongo mi otra mano en la de el- estoy segura que contigo jamás me pasará nada.
El me mira, como nunca me había mirado en los días que llevo despierta. Yo veo sus ojos color miel, y me hacen sentir una calidez y una sensación de felicidad. Un toque en la puerta nos distrae. Jev se levanta para ir a abrir.
- Jev? - puedo escuchar la voz extrañada de Will- qué haces…aquí?
- Desde cuando- dice Jev algo mal humorado -te debo una respuesta, Will?
- Esta Isabell? quedamos en pasar por ella, Caroline y yo.
- Donde está Caroline? - pregunta Jev, con un tono de sarcasmo; no me levanto a recibir a Will porque no quiero que me pregunten qué pasó- porque no la veo.
- Al final decidió no salir- contesta Will.
- Que conveniente! Escucha Will- comienza Jev en tono de advertencia- Te conozco, y conozco tus tácticas. Te voy a pedir que te mantengas lejos de ella.
Dice eso y cierra la puerta en su cara.
- Porque le dijiste eso? - lo miro incrédula.- porque le cerraste la puerta de esa forma?
- Aún no conoces bien a Will- dice mientras vuelve a sentarse- suele querer enamorar a todas las chicas.
- No creo que sea así- lo miro mientras continúa vendando mis manos- el ha sido muy amable conmigo. Yo diría que el único.
- Eso es porqué- dice sonriendo sarcásticamente- quiere enamorarte.
- Pues - digo encogiéndome de hombros - yo no creo que así sea. De todas formas, no es mi tipo.
- Y cuál es tu tipo?- pregunta de repente muy interesado.
- No lo se - bajo mi mirada- aun no lo recuerdo.
El se queda muy pensativo mirándome, termina con mis manos y comienza a sacar algo de su bolsillo.
- No te lo había podido dar antes - me entrega un collar de oro con un pendiente en forma de corazón y una caja pequeña color plata. - espero que pueda ayudarte a recordar algo.
- Gracias- miro los objetos tratando de forzar mi mente.
- Escucha- cuándo habla, lo miro con atención- descansa, mañana comenzarán los entrenamientos y vendré por ti para presentarte e integrarte al grupo.
- De verdad?- solté los objetos, me levante sin pensarlo y tan pronto como lo hice me arrepentí. Pude sentir como todo se iba a un solo lado, pero era yo que caía.
Jev me sostuvo con sus brazos antes de que pudiera caer al suelo. Me ayudo a sentarme nuevamente en la cama, me agradaba tanto su olor, me hacía sentir en casa.
- No puedes hacer fuerzas por hoy- puso una almohada detrás de mi, acercándose demaciado a mi rostro, podía sentir mi corazón latir con fuerza- no te levantes, descansa y mañana nos iremos juntos al salón de entrenamiento.
-Gracias- le dedicó una sonrisa.
El sonríe por medio segundo, pero su rostro se vuelve serio y pensativo. Se va de la habitación sin decir una palabra. Pero yo me quedo tranquila, porque sé que mañana comienza mi deseado entrenamiento.