En la mañana siguiente Caroline llegó a mi puerta acompañada por Caleb.
- Mira a quien me encontré de camino hacia aquí- dijo ella muy efusiva lanzándome un guiño- Caleb quería verte para saber si habías amanecido mejor.
- Gracias- mi voz aún no estaba bien del todo, pero yo tampoco tenía muchas ganas de hablar.
- Hola- dijo Caleb subiendo las escaleras- vendrás con nosotros?
- Estoy… suspendida- mi vos era tan rasposa que parecía una anciana hablando.
- Jev sólo dijo que no podrías entrenar- Caroline decía mientras miraba sus uñas- no dijo que no podrías observar.
Me vestí en unos minutos y salimos juntos. Caleb eran un chico entretenido y bastante gracioso. Nos contaba algunas cosas graciosas que habían ocurrido antes y algunas bromas sobre Candice tratando de enamorar a Jev. Cuando llegamos al salón, Jev y Will ya se encontraban allí, hoy se les unía Rose. Ella me saludo con una cálida sonrisa y un movimiento de barbilla. Jev solo tenía su mirada en Caleb, que estaba a mi lado, luego su mirada se dirigió a mis ojos. Yo decidí esquivar su mirada.
Nos detuvimos en una esquina y comenzamos a hablar sobre el entrenamiento de ayer. Nos reímos de algunos enfrentamientos. Todos se preguntaban cómo había logrado eliminar a Jev. Afortunadamente yo no podía hablar por mi lección en la garganta. Entonces llegó Candice y todos guardaron silencio.
- Oye Isabell- se dirigió a mí con una sonrisa estupida- me han dicho que quizás tengas una voz de abuela por siempre.
Algunos que estaban con ella y que aún me detestaban, rieron por su estupido comentario. Entonces Caroline habló.
- Oye Candice- dijo Caroline lo más alto posible- qué tatuaje tan original el que tienes en tu frente.
Todos comenzaron a reír, incluso los que estaban a su lado. La cara de Candice se retorció. Incluso pude ver a Jev y a Will aguantar una sonrisa.
- Bien, hoy continuaremos - Jev se había puesto en frente de todos- con las luchas cuerpo a cuerpo.
Comenzaron las batallas y yo solo me quede en una esquina observando todo. Pude estudiar los movimientos de casi todos. Desde donde estaba podía ver a Jev observar cada batallas, de vez en cuando su mirada se encontraba con la mía solo unos segundos. Una voz detrás de mí me distrajo.
- Sabes que esto es considerado como trampa? - dijo Will a mi espalda- estás aquí estudiando cada movimiento…
- Yo solo hago lo mismo que un ustedes hicieron durante toda su vida…- ellos habían crecido viendo a sus padres luchar para sobrevivir, yo alarmas había llegado aquí- cada uno de ellos creció luchando y viendo los entrenamientos aquí. Yo no Will.
- Ayer no parecías una novata- me mira de reojo- parecías saber muy bien lo que hacías.
-Si…- me quedó pensativa, recordando como ayer me sentía tan cómoda con el arma en mi mano. Como tenía tan buena puntería.
- Serás muy buena en el campo abierto- dice esto y se marcha.
Me quedo viéndolo al irse, puedo ver cuando llega al lado de Jev y me encuentro con su mirada algo molesta. Esta claro que su mirada siempre es molesta, pero esta parece querer decirme sal de aquí inmediatamete o verás de lo que soy capaz. Esto me hace tener de repente una urgencia por salir de ese lugar. Quizás pueda volver más tarde para entrenar un poco sola.
Al salir de allí no tenía que hacer, pensé en ir a mi habitación, pero pasaba mucho tiempo allí encerrada también. Recorde por instante cuando llegue aquí, los primeros días tuve que ir a medicina para los seguimientos de que estaba todo bien. Pasaba un buen tiempo allí con el doctor y Rose, quizás Rose no estaría allí, pero el doctor si. Me dirigí allá, quería hablar con alguien y escuchar las borrarlas de alguien para distraer mi mente.
- Hola, doctor Lucas- el hombre estaba sentado en una silla, parecía estar haciendo algo importante. - solo quería pasar a saludar y ver si necesitaba algo de ayuda.
- Oh! Hola…- al verme se ve un poco nervioso y comienza a guardar todo en lo que estaba trabajando, desde donde estaba podía ver que tenía algunas probetas con líquidos verdes y azules. - Isabell, hace mucho que no te veía por aquí.
Él continúa guardando cosas en lo que parece una nevera, pero bajo in código de seguridad. No logro ver el código, pero no me interesa, seguramente está creando medicinas. Yo solo me entretengo mirando, algunas cosas que tiene en todo el lugar. Me llama la atención una pared llena de fotos, comienzo a mirarlas todas. Hay un retrato de un grupo de personas, parecen estar celebrando algo, todos sonríen con copas en sus manos. Puedo ver otra foto, en donde está el doctor con su bata sentado mirando por un microscopio. A su lado hay un hombre que parece estar escribiendo algo, por lo que su rostro no se ve en la foto.
- Estás son algunas de las fotos que logré traer conmigo,- el doctor había llegado hasta donde estaba- cuando ocurrió todo. Todos eran compañeros de trabajo.
- Usted era un científico?- me llama la atención, mi papá era científico. Lo sé por lo poco que podía ver en los recuerdos- creí que siempre había sido doctor de personas.
- No, - el sonríe y se acomoda sus espejuelos. El doctor aunque tiene todo su cabello blanco, no parece ser mayor de los 59- tuve que evolucionar y utilizar algunas de las cosas que sabía, para poder ayudar aquí.
Seguí mirando las fotos, en la próxima foto que pude ver había un grupo completo de científicos. Todos tenían sus batas, en esta Ninguno lucia una sonrisa, más bien parecía una foto de algún grupo de basketball. Pero había un rostro allí entre todos que llamo mi atención, luche por distinguir las letras de su bata. “Dr. Hallock” era mi padre, allí junto al doctor Lucas.
- Este de aquí es mi padre! - dije con un poco de emoción, quizás el doctor Lucas podría hablarme de él- usted lo conoció?
- Quien? Hallock?- me miraba con ojos de extrañeza- no puede ser, su hija murió con el cuando ocurrió todo este desastre.
- Mire- saqué los collar de mi camisa- El es mi padre.
El doctor se quedó observando la foto, por largos segundos y luego levantó su mirada a mi.
- Isabell Hallock?