Prólogo
-Lista cariño- me sonríe mi madre después de ajustar mi vestido de bodas.
Si, me casó, la razón es dolorosa para mí, solo yo y mi jefe Erik (pronto esposo) conocemos lo qué realmente pasa detrás de toda está farsa.
Dos meses antes yo salía de la empresa despues de que Erik y yo estuviéramos preparando todo para la llegada del nuevo jefe, el hijo del Señor George, Adam, en fín, salí un poco tarde y como por esa zona no pasan taxis decidi caminar las pocas cuadras que son hasta la casa de mis padres senti un frio recorrer mi cuerpo, tuve un mal presentimiento, pase por un bar de eso donde la entrada es exclusiva para gente rica, pase desapercibida entre esos riquillos borrachos (ó al menos eso creía) hasta que di vuelta en esa cuadra para tomar un atajo, senti como alguien tomaba mi muñeca y me jalaba en la parte trasera de ese bar, el olor a alcohol de esa persona me dio asco, no me podia mover, me sentia impotente, sus manos estaban aprentadome fuertemente contra la pared, lo que alcanze a ver a través de la poca luz que habia fueron sus ojos, eran cafe obscuro, su mirada estaba perdida dolida, pero yo no tenía la culpa, el hizo lo que un monstruo le hace a una mujer contra su voluntad, quitarle lo mas preciado que tiene, después de lo ocurrido y de haber sido botada camine lentamente por la calle, llegue a mi casa y entre a la ducha con mi ropa un poco desalineada, con un para de tirones, me deje caer y las lagrimas comenzaron a caer, todo fue muy rapido que apenas ahora sentia dolor, asco, miedo.
Erik, es mi mejor amigo, mis padres no sabían lo que había sucedido sin embargo si se enteraran que su hija había sido deshonrada, sólo Dios sabía lo que podían hacerme, y no es porque no me quisieran sino porque habían sido criados a la antigua, donde una hija sin su virtud no valía nada.
-¿En qué piensas querida?- dice mi madre colocando el velo de novia.
-En lo feliz que seré, ahora que formare una familia- sonrió nerviosa y ella asiente.
Una verdad oculta detrás de un matrimonio falso, un matrimonio que duraría toda mi vida, ya que tampoco mis padres aceptarían que me divorciara.
Para ocultar mi falta de virtud cuando Erik pidió mi mano evitó que mis padres me prácticaran los exámenes para dar fe de ello.
Como podían mis padres seguir con sus costumbres cuando en la actualidad todo era distinto.
Sin embargo yo también tenía miedo de decir la verdad de lo que sucedió esa noche.
-Bien, estas lista, baja ya y llamare a tu padre para irnos- me da un beso en la mejilla y sale de mi habitación, una lagrima sale de mi ojo izquierdo.
Estoy en la entrada de la iglesia tomada del brazo de mi padre, lo miro por el rabillo del ojo y sonrió, soy hija unica ya que mamá no pudo volver a embarazarse, caminamos unos tres pasos y mi vista se posa en la de Erik, al ser mi jefe se convirtio en un gran amigo, pero nunca lo vi como algo mas que eso, un amigo, queria tener mi mente plantada en el solamente para sentirme segura.
-Sean bienvenidos todos a la unión de estos dos jovenes....- habla quien sea que oficie la boda.
Mire a Adam, desde que comencé a trabajar ahí quede encantada por lo guapo que es, no era un mal jefe al contrario era compasivo y amable, pero nunca se fijaria en mi.
-America.....America- regreso mi vista al frente donde Erik pasa su mano
-¿Si?- lo miro y hago una mueca.
-America Dallas, ¿aceptas a Erik Jackson como tu esposo?- lo miro fijamente a sus ojos color azul como los mios.
-Acepto- digo decidida, tenia que hacer esto, no me podia permitir ser atormentada por ese hombre que.... Ahgg y tampoco podía esperar un cliché con el jefe de mi jefe.