El lobby era un refugio de calma y elegancia, un contraste absoluto con el bullicio desbordante de afuera, donde cada sonido se transformaba en un eco lejano que parecía disiparse en el aire perfumado del lugar. —¡Señora Holloway, es usted trending topic mundial! —exclamó Sofía, mirando su tablet con ojos como platos y voz emocionada—. “#HollowayRegresa” ya está en primer lugar. ¡Más de un millón de menciones en solo media hora! Y miren esto… Vogue acaba de subir su foto bajando del auto. ¡Esto es una locura! —añadió, riendo con incredulidad mientras mostraba la pantalla. Sandra arqueó una ceja, sin detener el paso, aunque en su interior sintió una oleada de emociones difíciles de nombrar: orgullo por lo logrado, vértigo por la magnitud de lo que estaba viviendo y un

