- ¿Cómo está todo?.- La señora Spencer veía a su ahijado.- ¿Es de tu agrado? ¿Quieres algo más? - Todo está perfecto.- Sonrió.- Gracias por haberme invitado. - Para mi es una alegría que estés aquí. - Marc, tu papá me dijo que piensas expandir tu negocio.- El señor Spencer dejó sus cubiertos.- ¿Eso es cierto? - Si, estoy contemplando la idea de abrir otra sucursal. Esta vez en el centro. Afortunadamente las cosas van por buen camino. - Se que no quieres ayuda y que quieres hacerlo por tí mismo pero quiero que sepas que cuando necesites algo solo tienes que decirme y yo diré presente.- Sonrió. - Ustedes han hecho lo suficiente por mí y es algo que agradezco. Desde los inicios de mi formación académica han estado presentes cuando ni siquiera era algo necesario. Eso es algo que me hace

