Había pasado un día después de visitar a Anabel en su consultorio, pero, al parecer, todos sabían que yo estaba "decidida" a participar en ese concurso, o eso fue lo que me dijo mi ayudante Elias Mossen al llegar a la oficina, es un chico muy listo, práctico y eficiente, además de que le apasiona el mundo de la moda tanto como a mí.
Lo que no le había dicho a casi nadie es que mi imaginación se parecía bastante a las pirámides de Egipto! Totalmente seca y vacía! nada, simplemente ninguna idea novedosa pasaba por mi cabeza, lo peor es que me estaba quedando sin tiempo! Tenía a otros diseñadores que realizaban las colecciones por mi, pero era casi una obligación autoimpuesta que debía presentar aunque sea una pieza propia, de otra manera se vería como que mi divorcio en realidad me estuviera afectando.
Está idea del concurso me da una excusa para no presentar algún diseño propio en la próxima colección... Pero sería un dolor en el trasero por qué tendré que diseñar si o si... Miro una vez más el papel que me dió mi mejor amiga, según entiendo lo primero es inscribirse por vía correo llenando un formulario, busco la página del concurso y lo descargo.
En si el formulario estaba dividido en dos partes, la primera constaba de las preguntas básicas, como nombre, edad, residencia, en fin, datos personales.
La segunda estaba compuesta por preguntas como "cuál es su experiencia con respecto al diseño o confección de piezas de vestir?", " Cuántos años lleva en la industria?" o "En qué área en específico está especializado?"... Dios! Que debo contestar?!, Pensé llevándome las manos a la cabeza.
Comencé hace 4 años creando mi propia marca de ropa, invirtiendo los ahorros que tenía guardados bajo el colchón, antes de eso trabaje en varios talleres de costura como costurera, luego como patronista, finalmente me dieron la oportunidad de ser diseñadora puliendo al maximos mis habilidades, cuando finalmente sentí que podía hacerlo sola decidí marcharme y comenzar mi propia impresa... Debo decir todo eso? O solo les basta con que sepa diseñar, hacer patrones y coser? Mientras más preguntas veía más me desalentaba, no sabía que decir en la mayoría de las preguntas... Mire la hora en el reloj de mi escritorio, eran las 11 de la mañana y ya me estaba empezando a dar hambre.
Derepente sentí unos leves toques en la puerta, me apresuré a ordenar los papeles en el escritorio mientras la cabeza de Elias se asomaba desde el marco.
-jefa tiene una llamada- parecía un poco incómodo.-
-porqué no me la comunicaste de una vez?- pregunté extrañada.
- es del señor Leonel Tomson- dijo vacilante -si quiere le digo que no está... - sugirió derepente, Elias me agradaba por esos simples detalles, "una charla con en ex siempre será incómoda y es mejor tener a la jefa siempre de buen humor" era lo que yo suponía que estaba pensando.
- gracias Eli, por favor pásame la llamada- el me miró aún con incomodidad, le sonreí, él asiento y volvió a su puesto.
Poco después el teléfono de la oficina suena y lo miro fijamente, en realidad no se si estoy lista para hablar con mi ex marido, pero la curiosidad me vence y le contesto.
- Hola? -
-Hola hermosa, estás ocupada hoy? - la voz de Leo suena alegre al otro lado de la línea, algo de lo que me enamoré fue de su voz gruesa y varonil, ahora me parecía un sonido irritante.
- que sorpresa! Así que todo lo que tenía que hacer para que me llamaras era divorciarme de ti? -le reprocho.
- agh! por qué me respondes con otra pregunta? No puedes decirme si estás ocupada o no?-responde él con fastidio.
- estoy muy ocupada, que quieres?- ya me estaba arrepintiendo de contestarle la llamada.
-invitarte a almorzar- responde con sencillez.
Su invitación me toma por sorpresa, desde hace años no comemos juntos, ni siquiera en casa, cada uno comía en su despacho, al terminar lo metía todo al lava vajillas, luego regresaba a mi despacho y él al suyo.
-vas a contestar hoy?- pregunto con impaciencia después de unos momentos de silencio incómodo.
- no -le respondí con un tono firme y algo molesto.
- perfecto, nos vemos a las 12 en el lobby... Espera, que?- su reacción me causó risa - tengo que proponerte algo importante, además, me gustaría verte... - dice en voz baja.
- no se si sea buena idea... -digo perdiendo la calma y me interrumpe.
- tengo un negocio que proponerte- dice rápidamente, lo pienso un momento y finalmente acepto, luego de eso me dice a que restaurante iremos, y la hora.
Realmente no tenía ánimos de salir con mi ex, hace años que él se olvidó de mi como esposa y se metió de cabeza en el mundo de las inversiones, compra venta de valores o empresa, mientras que yo salía adelante con mi marca. Él, por otra parte, me hablaba de como ser una buena inversionista y siempre me pedía invertir en algún negocio por lo que yo tenía algunas acciones en empresas pequeñas que estaban a su nombre y daban muy buenos frutos.
Si era un negocio de lo que él quería hablarme seguro era una buena inversión, de eso no tenía dudas, el problema sería el negociar una buena comisión para mí ahora que nos separamos...
Faltaban unos minutos para la hora acordada, Leo dijo que vendría a buscarme a la oficina, al salir le digo a Elias dónde estaré y con quién, abre la boca con intención de decirme algo pero luego la cierra, subo al ascensor y me miró al espejo, llevaba un vestido con corte lápiz, sin mangas de color cereza, cuello alto, el cabello lo tenía amarrado en una cola alta y zapatos de tacón a juego, me maquille un poco antes de llegar a la planta baja y me puse lentes de contacto de color marrón.
Al llegar pude ver a varias personas cuchicheando cerca de la puerta del ascensor, también ví a un grupo de mujeres en un semi círculo al frente a la puerta principal del edificio, todas traían el uniforme del área de producción. Me fui acercando poco a poco hasta que una de las chicas giró y me vió, su cara sonriente se convirtió en seguida en una de horror, jaló del brazo a otra chica delante de ella y las dos salieron corriendo en dirección al ascensor.
Otras chicas se giraron y puede ver por fin cuál era el motivo del alboroto. En medio de las chicas se encontraba Leonel, hablando con las que tenía más cerca, la mayoría de las chicas salieron espantada al verme, como cucarachas huyendo cuando se enciende la luz, solo una de ellas se quedó haciéndole ojitos.
Es difícil no poner cara de idiota al verlo, a pesar de no ser un hombre muy alto, solo mide 1.63, era un hombre realmente apuesto, tenía el cabello lacio y corto de un color caramelo, piel bronceada y ojos marrones, su cara delgada y rasgos finos le daban un aspecto elegante y agraciado, acorde con su contextura delgada y musculosa.
Al verme sonrió y se acercó, me extendío la mano en forma de saludo, la estreche con una sonrisa rígida y salimos en su auto, llegamos al restaurante italiano donde ya teníamos una reserva, es un lugar muy fino, nos sentamos en una mesa cerca de un pequeño balcón y al momento se nos acerca una chica joven.
-buenas tardes, mi nombre es Lira y seré su mesera el día de hoy- nos dice entregandonos el menú, tenía una voz suave y agradable.
Pedimos nuestra orden y nos ofrece vino, yo rechazo la oferta mientras Leo pide una copa.
- primero te pones los lentes de contacto y luego no quieres beber conmigo?- me dice con un tono molesto que me desagradó.
- sabes bien que no tomo y tuve una reunión con un cliente antes de que llamaras, no me dió tiempo de dejarlos- respondí mirando la carta de postres.
-ahora no poder saber si te interesa lo que te tengo que decir o no... -dice con un dejo de reproche-
- es mejor así -respondo.
Dejo la carta al lado y cruzo las manos frente a mi cara apoyando los codos sobre la mesa.
- y, de que se trata esta invitación?- le pregunto de forma apremiante.
- quiero saber si estás dispuesta a trabajar conmigo en un proyecto - comienza a decir pero se detiene a ver mi expresión, la cuál no cambia para nada- te enteraste de que están buscando diseñadores de vestuario para una película no? - el cambio de tema me toma por sorpresa.
Muchas preguntas se acumulaban en mi cabeza y debieron notarse también en mi cara, Leo sonrió de lado, su actitud era lo que más extraño, acaso estaba intentando coquetear conmigo? Una bombilla se encendió en mi cabeza.
- si, que tienes tu qué ver con esa película?- baje los brazos y le miré con desconfianza-
-ehm...- lo ví titubear un momento, se aclaró la garganta y me miró de nuevo a los ojos- soy uno de los patrocinadores para está película y quiero que tú seas la diseñadora de vestuario.
Me quedé helada por un momento. Afortunadamente Lira apareció en ese momento con nuestros platos, le agradecí desde el fondo de mi corazón, quería tiempo para procesar lo que Leo había dicho.Que fuera un patrocinador de una película no me sorprendía nada, Él buscaba negocios que fueran rentables y una película, fuera buena o mala, siempre es una buena inversión, lo que realmente me sorprendió es que quiera que yo sea su diseñadora de vestuario, en pocas palabras, quería que yo fuera su empleada.
No me gustaba la idea de tener que trabajar para Leonel, pero me tentaba la idea de trabajar en una película. Terminamos de comer y me urge a responder con la mirada.
- según tengo entendido la producción tiene un concurso abierto para ese puesto- le respondo después de meditar bien mis palabras.
-no es necesario, yo soy el patrocinador, si quiero que estés vas a estar y punto- levanta la copa y da un sorbo.
- por qué no mejor dejamos que el director y los productores decidan? Seguro participa gente mucho más calificas que yo- me molesta su respuesta, siempre imponiendo lo que quiere hacer, no le daré gusto.
-por qué quiero que tú seas la diseñadora del vestuario - su voz está llena de molestia y su mirada es gélida.
- básicamente quieres obligarme a ser tu empleada-le respondo con tranquilidad, aunque por dentro estaba estallando en ira, normalmente cuando me molestó mucho puedo controlar mi rostro y expresiones, pero mis ojos siempre me delataban pasando de el verde natural a un color café, algo que evidentemente Leo sabía, era una de las cosas que había aprendido a reconocer en las terapias con Anabel, le agradecí por eso en mi mente.
-no quiero obligarte, además, es uno de tus sueños de siempre, vas a perder está oportunidad?- contraataca sonriendo de lado.
- no quiero que tú la aproveches- susurro tomando una copa de agua, dándole un sorbo, cruzo los brazos sobre la mesa y lo miro directo a los ojos- voy a entrar en ese concurso y ver si me aceptan, además no quieres que tú película sea criticada por el vestuario y se sepa que tú me obligastea ser tu diseñadora no?-
Me mira con el seño fruncido, lo piensa unos minutos y luego responde.
-si quieres participar...-
-tengo varias condiciones- le interrumpo y murmura algo- primero no quiero que sobornes a nadie para hacerme ganar, segundo si no me eligen tendrás que aceptar su decisión y tercero en caso de que gane mi contrato tendrá mis cláusulas específicas, sin contrato no pienso trabaja- mantengo mi expresión lo más seria posible, pero en ese momento recuerdo el formulario y hago una mueca de desagrado- y además el formulario...-
-deja que el formulario para que lo llene mi secretaria, ella sabe lo que debe colocar - toma el vaso de vino y lo termina de beber de un tirón.
- es mejor que me diga que colocar, de esa manera, si me preguntan sabré que responder, recuerda que tendremos una entrevista con el director y el productor -
- de acuerdo- estira la mano, su expresión es totalmente fría y calculadora- solo espero que te esfuerces en ganar-
-no te prometo nada-estreché su mano de forma rápida, pero antes de soltarme jaló mi mano, le dió un beso rápido mirándome todo el tiempo a los ojos-siempre es un placer hacer negocios contigo-