Me desperté temprano en la mañana cuando tocaron al timbre, me quedé un poco extrañada, no esperaba a nadie y Declan no me había llamado para avisarme que vendría. Al abrir la puerta me encontré con una mujer muy elegante, alta, que se notaba su estilo, me quedé parada sin decir nada, con mi cara que probablemente podría darle un susto a cualquier persona. —Lamento haber venido sin avisar, me envió Declan, soy Valerie —extendió su mano con una media sonrisa— Soy asesora de imagen, tengo la misión de renovar tu guardarropas. —Puedes pasar —dije luego de estrechar su mano. Valerie me explicó un poco más a profundidad que para la cena de la noche Declan quería que diera una buena impresión y que a pesar de no tener un mal estilo, no era lo que esperaba una familia de alta sociedad. Me sor

