La firma del contrato con Aria había sido un paso crucial. Sabía que las próximas semanas serían difíciles, llenas de desafíos y pruebas, pero confiaba en que juntos podríamos superarlas. Después de que Aria se marchó, me quedé un momento en mi oficina, reflexionando sobre lo que acabábamos de hacer. Sentía una mezcla de alivio y responsabilidad. Al fin y al cabo, mi familia no aceptaría fácilmente a una desconocida. Decidí que el primer paso era preparar a Aria para su nueva vida. Saqué mi teléfono y llamé a Valerie, no era una simple asesora de imagen, sino que también era mi amiga de infancia.. —Valerie, necesito un favor urgente —le dije cuando contestó—. Quiero que renueves el guardarropa de una persona muy especial para mí. Necesito que la prepares para una cena familiar esta noche

