Capitulo 22— Dale lo que quiere Maximilian Pedí que prepararan el jet para mi regreso. Dejé todo a cargo, sin importarme lo que pensaran de mí. Arreglaría el desastre después, cuando mi tormento pasara, si es que algún día lo hacía. Ahora no tenía cabeza para nada más que pensar en ella. Si había una pista, por mínima que fuera, correría hacia ella sin dudarlo. Después de horas, por fin estaba en Francia. Lo primero que hice fue dirigirme a la casa de Ryker; necesitaba saber qué había descubierto. Anhelaba con todo mi ser que la hubiera encontrado, aunque en el fondo presentía que no era así. Aun así, la esperanza me mantenía en pie. Ansiaba poder estrechar su cuerpo entre mis brazos, respirar su aroma, empaparme de él. Parece que ya no respiro por mí, sino por ella. Sin ella, me fal

