DIEGO
Llegamos al bar donde dejamos a Ramirez, se suponía que en un lugar como este no lo iba a buscar la mafia.
Entramos y la escena es bastante clara, se dieron cuenta que los vendio con la DEA por eso lo maratón, "Y vaya de que forma lo hicieron" Si había rencor contra él.
En un cuarto se encuentra un compañero muerto, por esa razon nadie nos informó.
—Diego, puedes venir –Me habla Marena, voy a donde me indica.
—Que sucede
—La chica despertó –Se trata de la que encontramos en la habitación junto con Ramirez, estaba inconsciente y ha reaccionado..
Nos acercamos a donde esta rindiendo su declaración, Alejandro ya se encuentra allí con el genio de mil mierdas.
—Eran dos un hombre y una mujer –Mi padre estuvo en lo cierto, la mujer que estuvo con Bladimir era su hija
—Vistes sus rostros? –Pregunto.
—No, lo traían cubierto – golpea la mesa Alejandro y se marcha del lugar.
Nos encargamos nuevamente de buscar algo que nos lleve a la identidad de los Gallardos.
*"*
Despierto después de todo el día movido que tuve, he dormido todo el día pero ahora ya es tarde nuevamente, me levanto y voy a darme un baño, al salir busco que ponerme, me alerto al escuchar ruidos en la sala, agarro mi arma y salgo despacio de la habitación sin hacer ruidos, llego a la sala y no veo nada, proviene un ruido de la cocina.
—No sabia que me extrañabas tanto –Habla y veo de quien se trata, sigue moviéndose en la cocina haciendo saber qué. Se gira y me sonríe de forma dulce, cada vez que la veo mi cuerpo se agita, es que solo ella es capaz de ponerme en estas circunstancias, se acerca a mí y pongo mi arma en la mesa de la sala.
—Hola cariño –Dice y me besa, la calidez y suavidad de sus labios, me encanta sentirla de esa manera.
—Como entraste?
—Volando, por la venta –La veo serio, porque hice una pregunta no para que me responda con sarcasmos.
—Que te tiene tan enojado –Dice mientras se aleja de mí
—¿Como entraste?
—El encargado me abrió la puerta, ¿te molesta que haya venido? –No me molesta, solo que no quiero que entre así sin avisar, pude haberle dado un balazo
—A la próxima avisas –Sonrie muy sarcástica
—Si respondieras a mis llamadas te hubiera Avisado que vendría –Agarra su bolsa y se va marchar, se enfada muy pronto
—¿A donde vas?
—Que te importa, tengo cosas que hacer –Soy un imbécil, estoy cansado y a eso se debe mi mal genio y lo estoy desquitando con ella.
—Emma espera
—Alli te deje comida si quieres come y si no tirala a la basura
—Princesa no te vayas
—Tranquilo no vuelvo a venir a tu apartamento –Se termina de salir, azotando fuerte la puerta.
Me acerco a la mesa, el olor de la comida me despierta aun mas el apetito que tengo, es que todo huele tan rico y sabe delicioso.
La regué con Emma, que me costaba quedarme callado, en estos momentos estuviera conmigo y no estuviera solo.
Tocan el timbre y voy a ver de quien se trata, abro la puerta
—Buenas noches guapo, me invitas a pasar –Una sonrisa se ensacha en mi rostro, porque me sigue sorprendiendo cada vez más
—Pense que te habías ido
—Lo había hecho, pero decidí volver solo deje que terminaras la comida, no quería que te caerá mal.
—Lo siento por lo patán
—No pasa nada te perdono solo por esta vez
Entra y se sienta en el sillón y yo lo hago a su lado
—Cada día que paso me sigues sorprendiendo más
—Y lo que falta Cariño –Se sube sobre mi y empieza a besarme, son besos cargados de lujuria, es lo que sale por sus poros
—Te noto cansado
—Nunca para ti
—lo podemos arreglar –Saca una píldora o goma del otro día, no me pienso drogar pero esta vez la necesito, me la tomo de una y sigo devorando los labios de mi chica.
DEMIAN
Con Bladimir ausente tengo mas trabajo por hacer, lleva una semana metido en el hospital y aunque los doctores dicen que va evolucionando, yo pienso que sigue mal aun no se ha despertado.
Termino la reunión con los socios Americanos, ahora si quiero volver a casa a descansar he tenido una semana muy agotada.
Llego a casa y me encuentro con Dario el hermano de Bladimir
—¿Como van los negocios Demian?
—En las mejores condiciones como siempre
—No cabe duda que seras el mejor sucesor
—Tu como vas con el Reino Unido
—Avanzando, cada vez me hago mas poderoso
—Eso esta bien, ya tienes sucesor cuando te Retires –Sonrie
—Para eso falta, yo soy demasiado joven aun –Es el hermano pequeño y si es bastante mas joven que mi padre –Aun puedo hacer un mi hijo que sea el sucesor
—Y que hay de Loren
—Una mujer no puede ser líder, son muy diferentes ellas solo piensan en andar de compras, mira a Emma es muy buena en lo que hace, pero no se ve como Líder, se que Bladimir piensa lo mismo que yo –Dario tiene bastante razon en lo que dice amo a mi hermana pero no la veo como líder, en menos de un mes ya estamos en guerra con todas las organizaciones.
Seguimos conversando mas tiempo, veo que viene Emma un tanto enojada
—Y ahora tú que traes? –Pregunto
—Nada que te interese
—Emma que sucede?
—Que no tengo nada, no me chingues si Demian –Mi tío hace una señal de " te lo dije", se que las mujeres son bastante hormonales. Sube a su habitación, no pienso seguir insistiendo más, que ella misma arregle su vida.
*"*
Quede de pasar por Amelia, esa pelinegra me trae loco, una chiquilla a puesto mi mundo de cabeza, como ninguna lo ha echo.
Me recuesto en mi auto deportivo, le escribí que ya estaba esperando, a los minutos sale se ve guapa me prende cada vez que la veo, su cabellera oscura se mueve con el viento, mientras camina a donde me encuentro
—Bebe, al fin te veo
—Tengo mucho trabajo
—A donde me vas a llevar
—A mi apartamento quiero cogerte tan duro que pedirás que me detenga –Se sonroja por mi comentario
—Vamos a comer a un restaurante y así pasamos tiempo juntos –Lo único que me saca de mis casillas es cuando se pone en plan de niña fresa, como si yo estuviera para pasar el día en cursilerías, yo vine por ella porque quiero coger no vine para otra cosa..
—¿Tu que haces aquí Demian? –Habla Emma, no me percate en que momento llego hasta aquí
—Vino por mi cuñis –Emma se disgusta por la forma en que la llamó Amelia
—Yo no soy tu "Cuñis" y deja de decirme así RI-DI-CU-LA –Remarca las palabras y Amelia se enoja, busca en mí algún tipo de apoyo, pero lo pienso porque Emma es el diablo en persona
—Bebe, no le dirás nada –Mi hermana se burla de mi como nunca
—¡Ay bebe! .
—Ya basta Emma, no vine por ti asi que vete de aquí y no molestes –Su semblante se torna serio, eso lo hace cuando ya esta enojada, pero tampoco voy a permitir que se burle de mí. Amelia se recuesta en mi pecho.
—Gracias bebé –No lo hago por ella sino por mi dignidad
—Pudrete Demián –Lanza Emma antes de irse
—Adios Cuñis –vuelve a mencionar Amelia, si que le gusta provocarla
—No me vuelvas a llamar así estúpida "Aunque el suelo este parejo, hay niveles y tu no estas en el mío" –Hacer callar a Emma es un tanto difícil.
Subimos a mi auto y nos largamos de este lugar.