El destino

2004 Words
*Idioma oficial del episodio: español *Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín La paz, BCS, 2020 Mackenzie no estaba segura de lo que haría, su corazón y cerebro decían lo contrario a quien debía escuchar. Al llegar al parque donde le esperaba Aiden su corazón ganó la batalla porque el chico le viera con ojos ilusionados. —Macky te extrañe —Ambos se abrazaron, el árbol de las flores amarillas eran testigos de los dos amantes—. Mi amor está así de fuerte como estos árboles y este es nuestro lugar, solo de nosotros. —Solo de nosotros, Aiden —Lo beso porque su corazón estaba fuertemente latiendo por él—. Te amo. —He preparado algo lindo, vamos. —¿A dónde iremos? —Un lugar que una amiga me prestó y yo me encargue de ponerlo como tú te mereces. —¿Quién es esa amiga? —¿Esos son celos? —dijo bromeando Aiden. —No, para agradecerle supongo. —Te cuento que soy su tutor, mi padre trabaja en el mismo hospital que su padre. —Entiendo —Subieron a un taxi, Aiden llevaba una canasta que no quiso mostrarle lo que llevaba dentro—. Espero algún día conocerla. —Lo harás, Macky. Creo que soy buen maestro porque está aprendiendo muy rápido, ella tiene el sueño de ser pediatra porque le gustan los niños. —Creo que es muy lindo de su parte, digo no a todos nos gustan los niños. —¿No te gustan? —No —Hizo una mueca pensando que a su novio podía gustarle. —Ya somos dos, no me gustan para nada los bebés —Aiden lo decía porque no tuvo una buena infancia y no quería ser la copia de su padre como pensaban sus familiares, sobre todo no quería que Mackenzie tuviera esa idea de él. —Te extrañe —Mackenzie se aferró al chico, su olor era como a pinos, en conclusión, un olor a madera. —Aquí déjenos señor —Mackenzie se sorprendió porque estaban en la nada, Aiden le pagó el viaje y bajaron. —¿Por qué tenemos que bajar en un lugar solitario? —Aiden sonrió. —El lugar a donde vamos queda por este camino. —¿No crees que es demasiado misterioso y sospechoso? —dijo desconfiada y aferrándose al brazo de Aiden. —Descuida, la primera vez también pensé lo mismo. —Está bien, confiaré en ti —Los dos se adentraron por el camino, piedras en el camino, árboles de pino muy altos y algunos bajitos—. ¿Cuándo viniste aquí? —Nadia me trajo cuando tú estabas en San Francisco, le conté de ti y ella dijo que quería ayudar. —Fue casi el mejor viaje a San Francisco. —¿Por qué "casi"? —El nieto del CEO de la empresa donde comenzó a trabajar mi papá es un insoportable, fue irrespetuoso conmigo. —¿Que te hizo? —Se burló de mi porque no hablo fluidamente inglés, prácticamente me dijo torpe e ingenua. —Macky déjame practicar inglés contigo y lo que él vio como torpe es lo que te hacen tierna, es como tú forma de ser y de ingenua no tienes nada creo que el confundió esa palabra con amable. Eso te hace única, Macky. —Gracias, Aiden. Eres ese hombro que quiero siempre a mi lado cuando este triste. —Eres mi todo, Macky, quiero disfrutar el tiempo contigo —Se tomaron de las manos y continuaron caminando, a los lados de ese camino con piedras había pasto verde que hacia la caminata agradable y no de terror como en las películas. —Hasta las piedras se han vuelto verde. —¿Quieres tomar fotos? —Sí, ponte ahí —Aiden se acomodó algo nervioso—. No estés nervioso, relájate. Mackenzie era buenísima tomando fotografías, Aiden hizo su intento, Mackenzie le dio instrucciones para conseguir los mejores resultados para alguien novato. —No te burles si no salieron bien. —Tu calificación fue... "Buena", ahora debemos tomarnos una —Los dos posaron para la foto de pareja—. Ahora tenemos una foto de pareja. —Yo también quiero una foto —Mackenzie sonrió de escuchar el comentario de Aiden. Continuaron caminando hasta doblar a la derecha al fondo había una pequeña casa con una chimenea enfrente, escaleras y pórtico daban un aspecto hogareño, Aiden afirmo más el agarre en la mano de Mackenzie. Los dos se sonrieron sonrojados y entraron, adentro estaba muy equipado, en donde estaban los sillones había una mesa donde Aiden dejo la canasta. —¿Ahora si me dirás que guardas ahí? —Ábrelo —Mackenzie no lo dudo y lo abrió encontrando mantas, Toppers, copas y una botella de vino—. No sabía que fruta te gusta, así que improvise. —Me gusta mucho la manzana y uvas verdes —dijo feliz de ver el detalle de su novio. —Puse manzana —Mackenzie le toco la mejilla y el chico beso su mejilla—, también al fondo hay una pizza individual. —Eso me gusta —Los dos comenzaron a comer, estaban en un estado de nervios, Mackenzie no sabía cómo actuar cuando estaban a punto de tener intimidad. —Quiero que te sientas relajada conmigo, Macky, también estoy nervioso, pero quiero que no lo estés conmigo, ¿de verdad quieres hacerlo? —Ambos habían tomado de sus copas. —Si —Aiden se acercó rozando sus labios hasta que se convirtió en un pequeño beso—, te amo, Aiden. Aiden se acercó más a besarla más profundo, un beso que demostraba amor y pasión, ambos se acariciaban el rostro, brazos y partes íntimas, Mackenzie seguía con esa idea que no lo hiciera, pero era tarde porque estaba cegada por el momento. Ambos se entregaban con tanta lujuria olvidando un poco sus pensamientos y entregándose al momento placentero; cuando llegaron al orgasmo Aiden sintió un dolor en su corazón. Ambos eran jóvenes y querían más de sus cuerpos, en todo el momento intimo Aiden cuido de Mackenzie por primera vez conoció la palabra placer porque lo hacía con la mujer que ama. —¿Estas bien? —Ambos se abrazaban. —Si —dijo con una enorme sonrisa, los ojos de ambos tenían un gran brillo. —Siento que fui un poco brusco al final —Aiden estaban sonrojado. —No, fue muy especial porque eres la persona indicada para mí —Toco sus mejillas disfrutando de sus cuerpos desnudos. —Tú también eres la mujer adecuada para mí, te amo, Macky —Toco a detalle el rostro de la ojiverde—. Te amo mucho más de lo que puedo expresar —La chica le sonrió y el guardo ese gesto en sus recuerdos más profundos. En otra parte del mundo en especial, Seúl, Corea del sur, estaba un joven haciendo un dibujo de la persona que él consideraba su tipo ideal, el amor de su vida, sonrió enorme y comenzó a pintarle a detalle, no había olvidado esa sonrisa tan pura, esa familia le demostró la calidez, él se había descubierto así mismo que no era despreciable como su abuelo Go Eun cree, Dong Hyun podía sentir amor, su corazón estaba “muerto”, pero esos hermosos ojos lo volvieron a la vida. —Mackenzie —susurro y sonrió porque recordó ese viaje a San Francisco, Dong Hyun no quería ir al principio cuando recibió la llamada de su abuelo, pero Jeong le convenció a que fuera y se divirtiera con otras personas, por esa razón decidió buscar a su abuelo en persona y ponerse de acuerdo a la salida. (FLASHBACK, Dong Hyun conversación en el idioma coreano) Dong Hyun llego a la casa de su abuelo hace seis años que no le visitaba y que había decidido poner distancia en su relación por los comentarios de odio que le hizo, su abuelo Go Eun se arrepentía de haberlo dañado, era algo con lo que tendría que vivir y su nieto viviría con la muerte de Hei Ran. Las personas de servicio lo conocieron, no había cambiado mucho e incluso dirían que mantenía ese aspecto de ese joven amable, aventurero y dispuesto ayudar. —¿Saben dónde está el señor Kim Go Eun? —Sí, está en su oficina —Dong Hyun se sabía la ubicación de todo el lugar en su camino vio el cuadro familiar, en él estaba su abuelo, padre, madre y el. Con esa sonrisa tan radiante e ingenua que creía en todos cuando los grandes lo que buscan es dañarte y amarrarte a decisiones que al final tienen un sentimiento contrario. —¿Por qué no solo me dejaste morir? —Dong Hyun se sentía tan solo, toco la puerta de la oficina. —Adelante —La voz profunda de su abuelo, recuerda que su padre hablaba de esa forma también y ahora su voz se había vuelto de esa forma profunda y masculina. —Abuelo Go Eun —Le hizo una reverencia, el hombre mayor estaba sorprendido de verlo ahí. —Dong Hyun ¿Qué haces aquí? —He decidido acompañarte a donde mencionaste, este mes no pensaba viajar. —Entones trae tus maletas hoy porque nos vamos por la noche. —Hasta ese entonces. —Espera… —El chico se detuvo—. Has pensado estos años lo que te propuse. —Solo te voy acompañar no quiero nada tuyo, con permiso —Dejo al mayor, en realidad no era eso lo que quería decir, pero no sabía cómo acercarse a su nieto. Dong Hyun tenía listo su equipaje, tomo un taxi y fue a la casa de su abuelo, al llegar lo esperaban para irse en el jet privado de la familia. En todo el viaje se la paso escuchando musica, leyendo o dibujando. Cuando llegaron a San Francisco se hospedaron en el mejor hotel, Dong Hyun quería pagar su cuarto, pero Go Eun se adelantó y pago. Se quedaron en habitaciones vecinas, Dong Hyun decidió descansar un poco más antes de salir hacer turismo, era la primera vez que visitaba esa ciudad. Cuando se hizo tarde la ropa de Dong Hyun llego para no hacer sentir mal al anciano decidió usar la ropa que le compro; los dos salieron al mismo tiempo para ir al edificio de la empresa de su abuelo Go Eun. —Sé que te gustará el diseño —Los dos bajaron del auto, el edifico era moderno con toques antiguos, porque su abuelo era un fanático de la antigüedad—. ¿Qué piensas del edificio? —Es bonito —Ambos entraron, al subir las escaleras vio su cuadro. —Yo lo compre, fui uno de los tantos compradores que has tenido —Dong Hyun continúo caminando hasta llegar al elevador donde espero que entrara su abuelo, Go Eun presiono el botón. Dong Hyun desde que llego no se salió de ese sillón hasta que una familia extraña con apariencia occidental-asiática, pero sus ojos se quedaron estáticos en ese rostro juvenil y alegre… con vida, su corazón latió con intensidad, seis años sin sentirse conmovido lo cambio la sonrisa de esa chica que debía saber su nombre, cuando se presentaron, él lo hizo de igual forma, la chica que había esperado años se llamaba Mackenzie. Más tarde le encontró viendo sus cuadros, se había comportado de esa forma porque le gustaba y creía que de esa forma atraería la atención de esa extraña, pero cuando Mackenzie se fue se le cayó su USB y él la recogió y siguió, escucho la conversación y se molestó tanto que ella confiara en esa persona con quien hablaba, ella debía tomar sus propias decisiones, por esa razón le dijo ingenua y torpe. Se arrepentía de su comportamiento, pero fue una de las maneras de llamar su atención porque tenía novio, no importaba cuanto tiempo le durara enamorarla estaba dispuesto hacerlo, pero esperaría que el destino le mostrara la respuesta.
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