La playa

1685 Words
*Idioma oficial del episodio: español *Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín La Paz, BCS, 2020 Los dos jóvenes continuaron besándose, se fueron cinco minutos después porque el celular de Mackenzie había vuelto a sonar, los dos se fueron tomados de la mano en todo el camino y en el autobús Aiden le protegió, llegaron a la zona privada donde viven. —Aiden, quiero que conozcas a mi familia el viernes que se hará esa dichosa fiesta de vecinos. —Iré a presentarme, quiero llegar varias veces para ganarme la confianza de tus padres y me presentes como tu novio. —No suena mal, pero quiero presentarte. —Déjame conocerlos a mí un poco los terminare ganando ¿sí? —Está bien —Aiden le abrazo. —Macky no sabes lo mucho que te quiero. —Yo te quiero más, debemos despedirnos. —Me mandas mensajes no te vayas a olvidar por completo de mí. —No lo hare —Lo beso y se fue por su cuadra, Aiden se fue a la siguiente, porque el pasaba por ahí porque había visto a Mackenzie y quería saber dónde vivía esa chica bonita que le veía de lejos. Mackenzie llego a su casa y entro sus padres y hermana se estaba bañando, ella subió a su habitación e hizo lo mismo rápido porque estaba segura que Angélica estaba molesta, cuando termino de cambiarse su celular sonó, era Mei Yin. (Llamada telefónica) —Mackenzie estamos saliendo de casa en unos diez minutos estamos llegando a tu casa. —Está bien, no hay problema ¿llevaremos algo de comer? —No te preocupes llevamos carne asada es la razón porque nos tardamos —Se escuchó la risa de Mei Ying. —Bien, te veo luego. —Adiós. Mackenzie guardo su ropa de playa y dos mudas más incluyendo su pijama, bajo ayudar a su mamá que había guardado empanadas, tacos dorados para compartir con la familia Xu. —¿Llevan todo? —¿Qué es todo? —dijo molestando Jian. —Hablen si tienen algo bueno que decir —dijo con voz molesta Angélica. —Aja —Salieron metiendo sus cosas en el auto en espera de la familia Xu. —Perdón por llegar tarde —dijo el padre de Mei Ying. —No te preocupes, iré detrás de tu auto. —Si. La familia Wang-Torres subió a su auto y encendieron su auto detrás del auto rojo de los Xu, el camino era divertido contando sus aventuras de cuando sus padres eran jóvenes, era divertido después de todo ellos eran unidos a pesar del carácter fuerte de Angélica, la unión siempre estaba presente. Llegaron a la playa había pensado rentar una lancha para pasear un rato, pero había algo que lo hacía imposible de cumplir el miedo al mar de Mackenzie. —Y si mejor me quedo en la orilla de la playa. —Tienes que vencer ese miedo. —No, no quiero. —Ya déjenla lo que se va a perder si no entra —Mackenzie golpeo a su hermana y esta le devolvió el golpe. —Deténgase o las dejo en el camino por si alguien las quiere —Las dos chicas se mostraron la lengua, cuando llegaron ninguna dijo nada solo bajaron a ver la playa estaba en una zona distinta a la que fue Mackenzie con Aiden. —¿Cómo les fue con su foto que tomaron del atardecer? —Sacamos nueve, no es la calificación más alta, pero recibió muchas palabras bonitas por el momento me hace bien. —¿Y a ti como te ha ido con tus clases de actuación? —Me fue fantástico en la obra de Romeo y Julieta, aunque me dijeron que debo ser un poco más realista, creo que lo hice mal. —Ya vendrá mejores actuaciones. —Supongo, creo que lo hice mal ahora por andar pensando estupideces. —Hijas, hoy nos divertimos olvidemos nuestros problemas y relajémonos un poco, ya podremos tomar los problemas el lunes nuevamente. —Sí, hagamos eso —dijo Jian ayudando con las maletas a su esposa, Angélica comenzó hablar con la mamá de Mei Yin. Mackenzie decidió dejar un rato el celular no pasaría nada si se divertía, además tener novio no es para que te sientas presionada a estar las veinticuatro y siete al pendiente de él o ella, se cambió su ropa y fue a divertirse. Más tarde que se acomodaron en la casa donde compartirían cuarto las tres jóvenes, las dos madres y la abuela dormirían en los tres cuartos y los dos hombres en los sofás. Comieron afuera de casa sentados en la arena mirando algunas personas que se divertían, como era sábado las familias suelen juntarse en sus casas de playa. —¿Por qué no rentamos una moto acuática? —Sí, vamos —dijeron emocionados dos chicas, pero la de ojos verdes se negó a ir, ella se imaginaba que dentro del agua le podía salir un tiburón o un animal grande que se la pudiera tragar sin dejar rastro, prefirió quedarse en la orilla del mar donde podía ver lo que sucedía a su alrededor. —¡Macky ven aquí! —le grito Angélica, la chica fue con su mamá que solo le hablaba para darle donas glaseadas. La de ojos verdes en varias ocasiones miro como se caía al agua Katherine y Mei Yin, cuando se aburrió se acostó a mirar al cielo, cuando terminaron de divertirse y quedar sordas por el agua en sus orejas fueron a buscar bombones para comer más tarde, las tres jóvenes fueron en el auto de Jian manejado por Mackenzie. —Manejas bien. —Gracias —dijo orgullosa de su logro, las tres entraron a la tienda—. ¿Solo bombones? —Llevemos dulces, chocolate, galletas y frituras como papas y chicharrones con salsa picante —Las tres asintieron, entre las tres pagaron. A las tres jóvenes mandaron hacer la fogata y ahí estaban refunfuñando porque se asustaban del fuego e incluso Mei Yin roseaba poquito de gasolina desde lejos porque le daba mucho miedo el fuego. —Esto no va a funcionar… ¡¡¡PAPIIIII!!! —grito Mackenzie llamando a la única persona que puede resolver sus problemas. —¿Qué sucede, Macky? —Casi se tropieza porque estaba preocupado por el gritote de su hija. —¡No puedo hacer esto! —Las dos chicas miraban a la mayor hacer gestos de niña pequeña, Mei Yin sintió ternura. —Deja lo hago yo —dijo como un experto, el hombre comenzó hacer el fuego y las tres chicas fueron a buscar sus bolsas de bombones para asarlos. Eran las siete de la noche estaban alrededor de su fogata, las tres chicas comían plácidamente sus bombones asados, sus padres bebían cerveza alejados de las chicas y la anciana ya estaba ebria bailaba cerca de la playa. —¿Cuándo tuvieron su primera vez? —pregunto Katherine, las dos chicas se quedaron viéndola—. La primera vez sexualmente, obvio. —Creo que, en la universidad, pero no recuerdo si en sexto o séptimo año —Mackenzie disfrutaba del chocolate, Mei Yin se quedó callada. —¿Qué sucede, Mei? —Se atrevió a reducirle el nombre a la chica que les miraba sonrojada. —Yo no lo he… —Ya entendimos —dijeron ambas al ver el sonrojo en su cara. —¿Creen que debería de hacerlo? —dijo preocupada por los pensamientos de sus amigas. —Mi consejo es que lo hagas cuando de verdad quieras, no porque alguien más te dice que lo hagas, son estupideces. —Pienso lo mismo que Macky, yo lo hice a los dieciséis y me arrepentí después porque no era el momento adecuado. —Al menos ya salí de la etapa depresiva e incomprensible —La de ojos verdes se acomodó en la arena. —La mía tardo casi tres años, sentía que mis padres no me entendían tal vez por eso me volvió solitaria —dijo Katherine. —Yo me crie bajo las enseñanzas chinas y no tuve esa etapa porque mamá podía darme mis golpes. —He visto que a los papás coreanos les gusta golpearle la espalda a sus hijos cuando se pasan de abusivos —Las tres rieron—. ¿A los chinos les castigan de igual forma? —Mei Yin asintió. —Cada cultura tiene sus formas de educar ¿no creen? —¿Por qué de repente hablamos como si fuéramos señoras? —dijo esta vez Mackenzie. —Ja, ja, ya me siento una señora. —Señoras nos vamos adentro no se queden tanto tiempo afuera —Las tres chicas asintieron a lo que dijo fuerte Jian que se acercó a ellas. —Ellos se llevaron muy bien. —Al parecer son de la misma ciudad tus abuelos. —¿Qué cómo lo supiste? —Es mandarín, pero hablaron shanghainés este es un dialecto de Shanghái. —¿Lo sabes hablar? —Estoy aprendiendo porque mi abuela es muy estricta. —Te entiendo porque mi abuela mexicana-china quiere que ya nos casemos —Las tres chicas miraban las estrellas. —Nuestra vida tiene una conexión ¿no creen? —dijo contenta Katherine. —Es el destino chicas. —¿Crees en eso? —Por supuesto, es como el amor destinado —Las dos Wong no creían lo que estaban escuchando—. Tal vez es porque realmente no se educaron con los pensamientos antiguos chinos. —Mei, cuéntanos y no me hagas sentir mal. —El amor por destino es una fuerza poderosa que emana de lo más profundo de tu ser, es un amor que nace de la nada y viene de las energías que fluyen de la naturaleza de vidas pasadas que ya han decidido que tú y esas personas estén unidas, por ello todas las fuerzas se unen para que ese pueda darse. —¿Me están hablando del alma gemela? —Mackenzie se levantó. —No es algo diferente, pero esa será otra conversación —Las tres se corretearon y entraron a la casa.
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