El chico misterioso esta enamorado

1897 Words
*Idioma oficial del episodio: español *Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín La Paz, BCS, 2020 Llego el sábado la alarma no dejaba de sonar, eran las seis de la mañana debían ayudar a su mamá con la comida para la fonda porque era el último día de trabajo de Angélica, las tres mujeres trabajaban en la cocina, pero Mackenzie estaba llorando por partir cebolla. —¿Por qué estas llorando, mugrienta? —Porque la vida es cruel —Angélica se rio de su hija—. ¡Mamá! —¿Qué? No tengo la culpa de que seas celosa. —Yo no soy celosa. —¡¡Ja, ja, ja!! —Las dos mujeres se rieron de Mackenzie, en México se cuenta que cuando partes una cebolla y lloras se dice que eres muy celosa. —Ya no voy a partir esa tonta cebolla. —No hagas drama por nada, Macky —La chica solo giro los ojos. —¿Cómo van con sus clases de inglés? —Mal, reprobamos —dijo Katherine—. Esa maestra nos odia. —Los maestros no odian a nadie, Kate, al menos que tú le hayas hecho algo o Mackenzie no haya hecho la tarea. —¡¿Qué?! Estoy cumpliendo con mis tareas. —Sí, claro es como decir que tu papá va ser malo conmigo y no va a complacer mis caprichos. —Mami ¿alguna vez has pensando en divorciarte? —¡¿Qué?! ¡no! Es mi esposo ¿no ven lo guapo que es? —Las dos hermanas se vieron. —Siguiente pregunta por favor —dijo Katherine. —Ustedes no saben de chicos. —Pues yo si —dijo Katherine orgullosa—. Estoy saliendo con alguien realmente guapo. —No puedo apoyarlo sino veo la foto —menciono Angélica partiendo verduras. —Sí, claro —Fue por su celular mostrando la foto de un chico con tatuajes en la cara y de mal aspecto. —Hija, tu si estas mal, eso no es guapo ni atractivo es un chaneque. —¿Entonces qué es? —Es un chico normal, no es guapo y por su apariencia se ve que no es nada serio, por lo tanto, su relación no va a durar. —¿Cómo puedes decir eso? —Katherine miró a su madre con enojo. —Créeme, Kate, no va a funcionar. —Si funcionara. —No. —Ya dejemos la relación de Kate, mamá. —Háganle caso a su mamá, ella es sabia —dijo Jian entrando por la puerta con una bolsa—. Traje tamales para mis mujeres hermosas. —¿Son especiales o normales? —Obvio que son especiales —dijo orgulloso. —Vamos a la mesa que no se van a comer solos —Los cuatro fueron a la mesa—. ¿Qué harán hoy? —pregunto Angélica—, hoy terminamos temprano podemos hacer algo en familia. —De hecho, Macky les quiere decir algo —La chica casi se ahoga con el tamal. —Así, ¿Qué es eso? —Cuéntale de Mei Yin. —Ah, sí, la amiga que nos pasó a dejar la otra vez, ella quiere que vayamos nuevamente a su casa de playa y regresar el domingo, pero ahora en familia. —Eso está increíble, aceptamos. —¿Están seguros? —Por supuesto, ¿Cuándo nos iremos? —Hoy a las cuatro. —Bien, saldré más temprano, dile a tu amiga que pase por nosotros —Las dos hermanas sonrieron. —Hoy voy a salir antes de ir a la playa. —Bien, pero cuídate. —Yo también saldré, mami. —Cuídense ambas —Las dos asintieron—. Ahora vámonos que hoy será un día para atender a nuestros clientes muy rápido, pero con una sonrisa. —Sí, yo te hago sonreír si quieres, preciosa —Angélica rodo los ojos y continúo levantando los trastes mientras las dos chicas se fueron a cambiar. —Lo que debes hacer es conquistarme porque todo esto —Se señaló ella misma—, no viene de gratis y por supuesto merezco mis vacaciones. —Las tendrás —dijo confiado. —Hasta no ver no creer. —Que poco confían en uno —Le ayudo a su esposa a lavar, mientras los padres seguían hablando Mackenzie terminaba la parte que le correspondía de la comida. Los cuatro fueron abrir la fonda donde ya estaban las empleadas esperando por su patrona, se saludaron como siempre y limpiaron el lugar, las dos Wong se fueron en cuanto terminaron de barrer. —Ahora si a dormir —Las dos se durmieron por dos horas hasta que no paraban de tocar la puerta. —¡¡Váyanse!! —gritaron las dos hermanas como ogros furiosos. —¿Crees que se haya ido? —pero no, el insistente seguía. —Ahorita le voy a ir a gritar —Mackenzie salió enojada de edificio donde está la sala y se fue hasta donde estaba el jardincito, pero se detuvo al ver a Aiden—. ¿Qué haces ahí? —Vine por ti. —Me acabas de despertar. —Oh, lo siento —dijo apenado. —Deja abro la puerta —dijo con los ojos entrecerrados mirándolo con dagas en los ojos que hirieron al chico porque cuando abrió estaba fingiendo haberse lastimado—. ¿Qué te sucedió? —Tus dagas en los ojos me hirieron. —Ja, no te hagas el gracioso, entra. —Gracias —Vio la casa que era preciosa por dentro—. Tu casa es hermosa a comparación de la mía, digo mi padre es doctor y gana muy bien no sé porque razón seguimos en esa casita. —Mi papá es muy fan de los lugares amplios y bonitos… igual es un martirio ejemplar, ven vamos a la sala —Lo tomo de la mano y lo llevo donde Katherine estaba con los pies levantados. —Qué onda, Aiden. —Hola. —Ignora mi forma de sentarme —El chico sonrió y asintió. —¿Vas a salir? —Aja, pasaran por mí, debo irme a cambiar, adiós Aiden. —Adios, Kate, suerte en tu cita —La chica le sonrió y se fue a su cuarto. —Te espero, ve a cambiarte. —Mmm, aquí no queda mi cuarto, ven te llevo a que conozcas el otro edificio. —Oh, si —Le mostro el otro edificio donde está la cocina, mesa, escaleras y cuarto de Mackenzie con balcón con vista a la calle. —Es más bajito a diferencia de donde duermes mis padres y hermana, ese contiene la sala, cuartos y por supuesto la azotea que es muy amplia con vista a toda la redonda. —Algún día tengo que subir a ver. —Por supuesto, pero hoy no será, debo bañarme. —Te esperare aquí —Mackenzie beso su mejilla y se fue a bañar. Tardo diez minutos en cambiarse. —Espero que no te hayas aburrido. —¿Qué? no, estuve hablando con los del equipo de futbol tendré partido hoy. —¿Eso es bueno? —Un poco, ¿Qué harás en la tarde? —Saldré con mis padres a una playa. —Hoy saldrás a una playa conmigo. —Sí, pero ellos no lo saben —El chico sonrió, se tomaron de la mano y salieron. —El viernes me parece que habrá fiesta en la privada y todos los vecinos están invitados. —Sí, escuche un poco, pero dudo que mis padres quieran ir. —Los obligaron sino quieren hacer el aseo de las ocho privadas. —Sí, es mejor ir. —Nos veremos ahí, y tal vez pueda conocer a tus padres. —Es buena idea, porque tan apurado en conocerlos. —De esa manera nos hacemos más oficiales ¿no crees? —Sí, bueno yo nunca me hice oficial de alguien del pasado, pero supongo que sería lindo. —Sí, y hare lo que en esas películas románticas hacen. —¿Qué eso que hacen? —Ganarse al suegro —La chica asintió entendiendo la postura del chico. Pasaron al supermercado para comprar algunos dulces, pero Mackenzie miro algo que no le gusto, era su hermana con un chico para nada agradable. —Mamá tenía razón con respecto al novio de Kate. —¿Qué tiene el novio de…? O por Dios —dijo con disgustó. —¿Crees que el amor es ciego? —Aiden le miro. —Algunas veces sí, pero otras no, digo el amor te puede cegar, pero siempre queda algo de conciencia. —¿Te has enamorado algunas veces, Aiden? —Continuaron con su camino prefirió ignorar a esa pareja que compraba algunas cosas en la farmacia de pensarlo le daba asquito a Mackenzie. —No, pero estoy en ese proceso. ¿Tú te has enamorado? —La verdad no, lo intente, pero no puedes complacer a las personas ¿cierto? —Estas aprendiendo a subirte la autoestima, hermosa. —Un poco, pero siempre he visto el amor como el lazo más fuerte y cuando no lo es no puedes obligar a que te quieran. —Tienes razón, pero cuando estás enamorado no lo puedes ver. —Sí, es difícil dejar ir a la persona que te hace feliz ¿cierto? —Tú me haces feliz —Aiden beso esos labios que lo estaban volviendo vicioso. —Continuemos con las compras. —Bronceador, dulces, toallas, todo listo —Mackenzie se acercó a Aiden y lo beso porque realmente se veía lindo—. Eres hermosa. —Tú eres el hermoso. —No, tú lo eres. —Está bien, lo somos ambos. Ambos tomaron el camión que los llevo cerca de la playa donde se acomodaron en la arena, cuando se les antojo un coctel de camarón fueron a buscarlo, tuvieron una pequeña pelea al querer pagar. —Yo propuse la salida, Macky. —Quería ayudar. —Tú me puedes ayudar con el bronceador. —Bien —Aiden beso sus labios y se tomaron de las manos hacia la playa. Había algunas personas nadando, la pareja decidió bañarse en la alberca, cuando se hizo las tres de la tarde, Mackenzie debía regresar a su casa, no se había bronceado como pensó porque solo ayudo a su novio aplicarse el bronceador y ella no quiso estar cerca del mar y exponiéndose al sol, lo cual hizo reír al chico. —No sabía que no sabes nadar. —Son cosas que pasan —Cuando iba a la mansión de Neithan el chico le tenía un enorme pato salvavidas donde ella se colocaba para “nadar”. —Deja que te enseñe. —No, igual me da miedo el agua. —Bien, luego no digas que fui no fui un buen novio. —Lo eres, pero mi miedo es mas grande. —Comamos dulces —El chico abrió algunos y Mackenzie también hasta que sonó su celular. (Llamada telefónica) —Ya voy para la casa, Kate. —Apúrate, que mamá llamo y dijo que en veinte minutos viene. —Si Entonces Aiden miro el rostro de Mackenzie y su cabello moviéndose su corazón se aceleró y lo supo, está enamorado de Mackenzie Wong. —Te amo —su confesión dejo pasmada a la chica y más al ver esa sonrisa que el chico le regalo—. Te amo, Mackenzie.
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