Por un torneo de futbol

2195 Words
*Idioma oficial del episodio: español *Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín (FLASHBACK, 2019) Cuando amaneció se bañaron rápido y desayunaron para comenzar su día tres, las caminatas ya no afectaban a Mackenzie, los cuatro llegaron a la zona donde comenzaría la explicación y vista de los murales. —¿Si puedo tomar fotos? —Sí, pero sin flash —Mackenzie asintió—. Este es la Gran Plaza —Eran largas plataformas escalonadas de poca altura la delimitan por el este y el oeste, mientras que por el norte lo hacen dos basamentos de menor tamaño, pero más alto, los Edificios 15 y 16. Todas estas construcciones presentan una escalera principal apuntando al interior de la plaza con excepción del edificio 15 que mira al exterior hacia el norte, en línea recta con el grupo Frey, que también visitaron. Estructura o Templo de los Murales, conocida antiguamente como “la casa Seis Mar”. Cuando termino el paseo regresaron a donde todo inicio le pagaron al lacandón y le dieron un extra. El día cuatro, se aventuraron en lancha a ver el Cañón del Sumidero en Tuxtla, hace 15 millones de años las cortinas marinas se retiraron de esta región formando importantes montañas, era como ver a la madre naturaleza contrayendo sus cimientos en vivo y en directo, también vieron el árbol de navidad, la cueva de la virgen e incluso pelicanos, monos arañas, cocodrilos y garzas blancas. El día cinco fueron a San Cristóbal de las Casas, encontraron diversas construcciones coloniales, fueron al museo del ámbar donde compraron unas pulseras como recuerdo del viaje. Regresaron a su casita debía continuar trabajando con el señor Thomas, llevaba dos años y medio, todo su dinero lo había ahorrado para futuros viajes. Era de noche Mackenzie estaba en su laptop actualizando la novela que había publicado. —Debo ser valiente para contestar los mensajes —Se daba ánimos porque había escuchado que algunos mensajes de los lectores no siempre son positivos. —¿A que debes ser valiente? —pregunto Katherine entrando al cuarto de su hermana. —¡Me asustaste! —Se tocó el corazón mientras Katherine le seguía mirando con esos ojos marrones verdosos—. Estoy dándome ánimos porque voy a contestar algunas preguntas u comentarios de mis lectores. —Ah, te pregunto y tu solo respondes —Asentí y ella comenzó a bajar la enorme lista de preguntas—. ¿Eres mujer u hombre? —Yo creo que soy mujer —Katherine escribió en el teclado de la laptop. —¿En qué te inspiraste para escribir sobre esa chica? —En una cantante de Country que se lanzó al pop. —Supongo que eso hará que sepan de quien hablas ¿no? —Mackenzie solo asintió. —La forma en cómo te expresas me gusta mucho, gracias por escribir. —Gracias por comentarme —Katherine escribía. —Deberías poner una foto de perfil para conocerte —Katherine le miro con ojos entrecerrados—. No siempre hagas lo que te digan, ellos solo quieren para criticar y saber si eres guapa, es mejor dejar el suspendo —La de ojos verdes asintió. —Supongo que es normal que les atraiga lo bonito —su voz se escuchaba apagada. —No digas eso, yo creo que debes de comenzar a levantarte la autoestima —dijo con una voz llena de aliento, pero la de ojos verdes se veía triste. —Como sea al menos sé que nunca seré considera bonita. —¡Por Dios! ¿Qué es ser bonita? ¿Qué solo te utilicen por tu linda cara? ¡a la mierda ser bonita! —Katherine se fue de su cuarto enojada. Con el inicio del séptimo año de la carrera Mackenzie se enteró que Sujey reprobó dos materias y las cargo dejando la residencia para después y atrasarse dos años. La chica de ojos verdes se hizo amiga de Zack Banks y al principio solo eran amigos, pero cayeron en un “romance” de un nivel llamado “solo besos”, si había algo que le gustaba es la forma de besar de ese chico experto aprendió. Durante su cumpleaños se la paso con Dylan y familia para que la tentación no pudiera con ella e invito a Sujey para hablar de todo lo que les pasaba; Sujey tenía problemas con su novio que se creía mucho y lo mando a volar es la razón por la que reprobó dos materias. Alexa se hizo novia de un chico de artes visuales, pero no podía serle fiel por un día porque andaba de coqueta con todo aquel que le hiciera ojitos, continuaron en el gimnasio, este pasatiempo le traía beneficios a Mackenzie porque al principio pesaba 94 kilos y en esos dos años invertidos en su cuerpo llego a 70 kilos e iba por más. Alexa se le metió la idea de jugar futbol por una semana en un torneo llamado “diversión sana”, pero su mente solo pensaba en el equipo masculino. —¿Estás seguras que quieres hacer esto? —pregunto Mackenzie con temor de lo que había hecho esa pequeña chica. —Ya hablé con el entrenador me dijo que podemos entrar al torneo, pero tenemos que hacer un entrenamiento completo por tres días y jugar en los primeros partidos de enfrentamiento. —Ah, ya lo pensé mejor no quiero —Mackenzie intento salir de ahí, pero Alexa le tomo del brazo. —Tienes que hacerlo si yo muero tus mueres conmigo. —Yo no te dije que entrarás a esa mierda, además es un equipo de niñitas. —Vamos a estar en un equipo de nuestra edad, no seas miedosa. Ya di mi palabra no puedes arrepentirte. —Está bien, vamos hablar con tu novio el entrenador —dijo con burla porque el entrenador de mujeres era robusto y con un carácter no tan agradable. —¡Es tuyo! —Mackenzie sonrió del rostro de su amiga y camino hasta donde estaba el entrador. Mackenzie no quería estar en un equipo de futbol de nuevo y que se repitiera su historia de su tobillo, pero tenía confianza que en esa semana y tres días no se volvería a fracturar, Mackenzie sentía que era una pérdida de tiempo al ser mayor; días atrás se hizo cerca de Aiden en una fiesta de la colonia donde viven, cerraron la calle pidiendo permiso con el presidente municipal, Mackenzie se animó hablarle y se habían agradado mucho que consiguieron su número de teléfono, pero la chica no se había animado marcarle o tan siquiera mandarle mensajes. No había publicado en su novela porque estaba en descanso. El entrenador después de darle algunas instrucciones las puso a correr y hacer ejercicios difíciles que prefirió quedarse con su rutina de gimnasio. —Después de este pequeño entrenamiento vamos a continuar con el partido amistoso para saber qué posición van a tomar durante el torneo, me llamo entrenador Julio. Quiero saber sus nombres y porque decidieron unirse al torneo diversión sana —Cada uno de las jugadoras se fue presentando, hasta que llegó el turno de las dos amigas, Aiden desde su posición miraba a Mackenzie, le parecía una chica guapa y carismática. —Mi nombre es Alexa y elegí participar en el torneo porque llevar residencia en la universidad puede ser estresante y necesito un descanso —El entrenador miro a la de ojos verdes y varias miradas se posicionaron en ella. —Mi nombre es Mackenzie y la verdad no quería estar… —Todos le quedaron viendo cuando dijo eso—, aburrida en la universidad todo el día al menos unos días pensando en este deporte y conociendo a personas nuevas —dijo amable. —No puedes andar de novia o algo así, no mientras estés en este equipo —Mackenzie se quedó sonrojada, pero como es una chica que le gusta bromear le siguió el juego. —¡Así que chiste! —Ahora pasando a otros asuntos, hay un equipo que se nos unirá para seleccionar a las mejores jugadoras de ustedes y crear un equipo estable para ese torneo —Mackenzie miro en el equipo a Aiden que le vio y le sonrió, ella se escondió haciendo que el chico riera. Mackenzie se sentía muy nerviosa por esa mirada gris quería verlo de cerca, pero al mismo tiempo no, tomo valor de dejar de esconderse con una chica de 1,55 centímetros y encontró esa mirada que le volvió a sonreír y le dio un pequeño asentimiento de cabeza; en el partido amistoso Aiden le miro y esa chica era buena jugando, cuando ese chico de cabellos largos comenzó a jugar dejando volando a Mackenzie. El entrenamiento y partido habían sido difíciles las dos amigas estaban acostadas en el pasto y el entrenador explicando mientras ellas se preocupaban por recuperar el aliento. —Quiero que se lleven entre ustedes por lo menos estos 10 días —Fue lo único que escucho Mackenzie después de escuchar ruidos en sus oídos. —¿Qué dijo? —Que su pelona es real —menciono Alexa. —Ya dime, no eres graciosa —Aiden se acercó a la plática de esas dos chicas, Mackenzie se controló un poco, no podía creer como un chico de veinte años hacia que su corazón se acelerase en gran manera. —Que debemos conocer a los del equipo de la universidad… así que vine a conocerlas a ustedes que se miran más amigables —Se había acercado Aiden porque de verdad estaba interesado en esa chica que le veía en todas partes como si el destino la colocara a cada lugar que iba. —Bueno, yo si soy amigable, pero Macky no lo es tanto —dijo Alexa con un tono juguetón. —Recuerda que estoy aquí, Alexa —Levanto su manita del pasto—. Sigo viva, si eso te importa —Alexa estaba como una foca desparramada en el pasto y el chico tomo asiento mirando a Macky que tomaba aire. —Soy Alexa Montes y ella es Mackenzie Wong. —Ya nos conocemos con Mackenzie —dijo con una sonrisa mirando a la de ojos verdes. —Oh, bueno. Ya levántate que nos toca ir al gimnasio —Alexa quería coquetear con el ayudante del entrador porque el sexo con el entrenador le aburrió. —Este entrenamiento es muy fuerte —dijo sorprendido. —No te preocupes, Aiden, Alexa es una máquina —El chico de ojos grises le ayudo a levantarse—. Gracias —Miro a su amiga—, vamos que quiero llegar a dormir. —Podemos entrenar contigo y aprender un poco más ¿Por qué no nos das tu numero? —El celular de Mackenzie comenzó a sonar era Neithan. (Llamada telefónica) —Hola, Neith —le dijo contenta al gesto que había tenido ese guapo chico porque es muy ocupado en su titulación de arte y diseño. —¿Por qué no viniste hoy? —Lo siento, es que acompañe a una amiga a un entrenamiento de futbol, será por diez días. —Te extrañe aquí. —Yo también te extrañé —Aiden miro sin expresión a Mackenzie que se veía muy interesada en su llamada. —¿Vendrás mañana? —Si. —Entonces nos vemos porque tengo una sorpresa para ti —La chica colgó la llamada y se acercó a Alexa. —Mackenzie tiene mi numero —dijo en un tono frio, Alexa miro al chico y este se veía serio. —Nos veremos mañana —Se atrevió a decir porque Mackenzie no se despediría del chico, entraron al gimnasio donde entrenador duro, después se cambiaron y se fueron a esperar su camión. —¿Por qué no sabía que le hablabas a Aiden? —No sé, es algo así como mi vecino. —Se vio que no le gustó mucho que hablaras con otro chico. —¿De qué hablas, Alexa? —Aiden se puso celoso. —No creo, imaginaciones tuyas, además dijiste que lo intentara con Javi —Alexa se quedó sin palabras—. Entonces ignorare a Aiden. ¡Hablamos mañana y nos vemos en el campo! —Se subió al camión. Mackenzie se quería burlar de las palabras de Alexa “tal vez estás haciendo drama”, en estos momentos sabía que le gustaba ese chico y quería conocerlo, pero que su amiga no se enterase, aún tiene vergüenza y miedo a ser rechazada por Aiden, pero le gusta mucho más que esa vergüenza. Los días se volvieron difíciles solo por esas tres materias en la universidad, pero cumplieron con los diez días del torneo de futbol, con las clases y después de trabajar con el señor Thomas regresaba hasta las ocho de la noche a su casa porque se quedaba unos minutos hablando con Aiden. Hablaban por mensaje, pero un día se hicieron muy cercanos porque Aiden le pidió que le acompañara a aplicarse una vacuna, pero el chico era muy nervioso con las inyecciones, es la razón porque Mackenzie se burlaba del chico misterioso, así dio inicio a su historia de amor, porque ambos se gustaban.
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