*Idioma oficial del episodio: español
*Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín
La Paz, BCS, 2020
Aiden y Mackenzie habían conectado notablemente se molestaban por mensajes, tenían salidas aunque sea a los mandados de sus madres, pero hablaban unos minutos; Aiden al jugar futbol tenía un cuerpo delgado y fuerte con pocos músculos, su cabello era medio ondulado y el largo de su cabello era hasta los hombros como ese chico llamado Beck de Victorius, ambos veía ese programa y al tener Mackenzie los ojos verdes Aiden le molestaba con que ella era Jade; los labios de Aiden eran normales, pequitas en la nariz, cejas pobladas y una nariz pequeña, todo en él le gustaba a Mackenzie.
En su vida diaria y pasatiempos Mackenzie y Neithan se inscribieron a clases de pintura donde la chica de ojos verdes terminaba ayudando a ese chico rubio y él les ayudaba a las hermanas Wong con su inglés. Jian le compro un local más cercano a Angélica para que ella descansara más. El señor Thomas se llevaba muy bien con Mackenzie por esa razón después de que terminó su servicio le contrato como auxiliar en diseño y marketing junto a Neithan que estudió esa carrera, Mackenzie estaba feliz tendría un sueldo y la ventaja de ser solo auxiliar era que podía dar su residencia en la empresa y trabajar al mismo tiempo. Neithan le invitaba a la enorme mansión de su tío y las dos Wong iban con el chico rubio por su enorme piscina. Neithan era un chico muy sencillo a pesar de tener enormes riquezas gracias a su papá y tío.
Era 4 de enero con Alexa habían ido al gimnasio como siempre, un día normal en la vida de las universitarias, era los últimos meses que Mackenzie llevaba las tres materias y que Alexa haría su residencia junto a las dos materias entraría en la fase final de la carrera al igual que Sara y Cristian a excepción de Sujey y Mackenzie que se quedarían un año más. Al llegar al gimnasio en el campo estaba Aiden sentado mirando a la nada, la de ojos verdes decidió acercarse.
—Hola, Aiden —El rápido se limpió los ojos disimulando que no estaba llorando.
—Hola, Mackenzie —La de ojos verdes al ver eso se sentó junto al chico.
—¿Qué sucede? —pregunto preocupada.
—Me pelee con mi padre, pero no tiene importancia, ¿vienes a tu rutita de ejercicio? —Trato de sonreír.
—Sí, lo normal en mi vida.
—Te ves mucho más delgada, Mackenzie.
—Dime Macky —El chico asintió—. Yo nunca suelo llegar temprano, pero hoy quise hacer algo diferente, y mira que sorpresa encontrarme contigo ¿creo que es el destino? —El chico sonrió.
—También lo creo, Macky.
—Es divertido estar contigo —Se miraron con profundidad, gris con verde se mezclaron.
—¿Qué tal si caminamos saliendo?
—Me gusta tu idea, Aiden.
—¿A qué horas comienzan tus clases?
—Me toco horarios corridos a excepción de los viernes que tengo dos horas libres.
—¿Qué haces durante esas horas? —Mackenzie no aparto la mirada de esos ojos bonitos grises.
—Usar el internet de la escuela, pero es lento.
—Te lo cambio por una salida a comer —Mackenzie le miro y sonrió—. Digo, yo también tengo los viernes dos horas libres, creo que es el destino.
—¿A qué horas son las tuyas? Porque las mías son de once a una de la tarde.
—¡Es justamente a esa hora! —Ambos sonrieron
—En ese caso acepto tu cita —Aiden se sonrojo levemente.
—Entonces tenemos una cita —Mackenzie miro cuando se acercaba Alexa, no quería que se enterase que estaba coqueteando con Aiden.
—Nos vemos en la salida.
—Iré a verte —La chica de ojos verdes asintió y fue con Alexa que le vio con los ojos entrecerrados.
La chica le saludo con un beso en la mejilla como siempre y entraron a trabajar sus músculos; Mackenzie pensaba mucho en Aiden, quería saber la razón por la que lloraba, sabía que algo estaba pasando entre ellos dos, pero igual podría ser solo su imaginación. Aiden es 8 centímetros más alto que la chica de ojos verdes y no le gustan las personas altas a ella en el sentido romántico y la edad, se llevan por cuatro años, tenía muchas desventajas, pero la chica no se veía de su edad y su mentalidad no era de una chica de veinticinco años. En el gimnasio sonaba canciones a un volumen elevado que motivaba a buscar un cuerpo más firme, en este tiempo Mackenzie logro llegar a sesenta kilos, pero el reto de la chica era llegar a cincuenta y cinco kilos.
—Oye, ¿Qué tanto hablaban ustedes dos? —Las dos estaban en la caminadora.
—Nada especial.
—Si yo vi como los ojitos les brillaban a ustedes dos.
—Naa, mejor apúrate que quiero ir a ver anime.
—Sí, claro.
Salieron del gimnasio discutiendo una tarea que vio Alexa cuando llevaba diseño fotográfico la materia del quinto año que Mackenzie reprobó, ahora las dos materias que van junto a residencia son dibujo compositivo y mercadotecnia y publicidad.
—Hazme caso, mañana tendrás que llevar una cámara.
—¿De dónde voy a sacar una a estas horas? —Mackenzie se quedó pensando en Neithan—. Le prestaré a Neith.
—Por qué nunca me has presentado a tu amigo ¿eh?
—No he tenido oportunidad —Ahí la estaba esperando el chico con su pequeña mochila donde llevaba su uniforme se había cambiado por una playera blanca, vieron que el novio de Alexa venía en el otro extremo.
—Qué bueno que acompañaste a mi osita —le dijo el chico a la de ojos verdes.
—No te preocupes.
—¿Nos vamos? —le dijo a Alexa que miraba su celular.
—Sí, te veo en la escuela, Macky.
—Claro —La parejita se fue sin ver qué Aiden estaba esperando, Mackenzie se acercó no debía desaprovechar esta oportunidad que el "destino" le estaba dando.
—Decidí cambiar mi uniforme —En el lugar todavía había algunos chicos jugando que les gritaban cosas a los dos haciendo que sus mejillas se pudieran rojas.
—Te ves bien con todo tipo de ropa.
—No lo creo, no me vería bien en ropa de chicas —Ambos rieron.
—Si fueras una niña serías muy atractiva —dijo la de ojos verdes sin darse cuenta.
—Yo creo que tú eres la guapa y atractiva de los dos —Comenzaron a caminar—. ¿Dime... Sales con alguien?
—No, estoy soltera ¿Y tú?
—También lo estoy, pero a mí me gusta alguien —Mackenzie se detuvo.
—¿Quién te gusta?
—Es una chica de cabellos negros, nariz pequeña, cejas alargadas y gruesas con un lunar en la ceja derecha, una mirada bosque y unos labios perfectos —Se acercó a Mackenzie—. Ella se llama Mackenzie —La chica se sonrojo y Aiden beso su mejilla—. Al fin te sonrojas.
—Según yo había ganado confianza —Aiden sonrió.
—Macky, ¿Quieres salir conmigo como pareja? Bueno... ¿Quieres ser mi novia?
—¿De verdad me lo estás diciendo?
—Sí, desde que comenzamos hablar no he podido olvidar todo lo que dices e incluso he imaginado que somos pareja —Las mejillas del chico estaban sonrojadas.
—Sí, quiero ser tu novia —Aiden le abrazo.
—Eres mi primera novia y espero hacer las cosas bien.
—Eres mi primer novio oficial —Los chicos con los que experimentó su sexualidad Mackenzie no habían sido sus novios por lo tanto decía la verdad.
Ambos continuaron caminando, llegó algo a la mente de Aiden «tómala de la mano, tonto», el chico sintió su rostro caliente y con nervios tomo la mano de Mackenzie, la de ojos verdes entrelazó sus dedos y ella también sintió sus mejillas rojas. Ambos jóvenes estaban en una época si te gusta alguien, conócele, le invistas a salir para dar inicio a una relación y eso sucedió con ellos. Llegaron a la tienda donde siempre se separaban.
—De verdad puedo ir a dejarte a tu casa.
—No es necesario, Aiden.
—Algún día tengo que conocer a tus padres.
—Lo sé, pero apenas estamos iniciando.
—Tienen un poco de razón, bien. Te veo mañana ¿Si?
—Por supuesto.
—Me mandas un mensaje cuando llegues —Mackenzie siempre había querido escuchar esa frase y sentir esas mariposas en el estómago.
—Por supuesto —Aiden acercó su rostro y beso la mejilla de Mackenzie y sonrieron con complicidad, cada uno se fue por su calle.