SAANVI A veces pienso que el amor con Liam es como estar sentada en la orilla de un volcán. No sabes cuándo va a estallar, pero aun así decides quedarte, porque el calor se siente demasiado bien. El sol apenas comenzaba a pintar la habitación con tonos ámbar, y la sábana blanca, enredada entre nuestras piernas, olía a nosotros. Él estaba recostado boca arriba, con esa expresión entre calma y cansancio que me daban ganas de tocarle el alma con los dedos. Yo seguía encima, apoyada en su pecho, escuchando el lento compás de su respiración. Su mano acariciaba mi espalda de manera distraída. No decía nada, y yo sabía exactamente por qué. Cuando Liam no habla, es porque está peleando una guerra dentro de su cabeza. Y esa guerra tenía nombres que prefería no mencionar: Anil, Adeline… y t

