—Mujer no comas ansias, mejor cumple con lo convenido, sube a la alcoba, espérame desnuda, no quiero volver a repetir lo mismo,— se acomoda en el sofá, cruza las piernas, me mira levantando la ceja— ¡que esperas! ¡muévete mujer! esperame arriba en el cuarto del fono a la derecha, esa va a ser nuestra recamara de ahora en adelante, voy hacer una llamada y estoy contigo. Me paro del sillón, camino hacia las escaleras, mirandolo con deseo, no lo puedo evitar, estoy muy inquieta, pero el está agachado mirando su celular, subo las escaleras sin obtener ni una sola mirada de su parte, me quedo a escuchar con quién habla, ¡seguro es con la zorra de Alexia! no puedo evitarlo, necesito saber. escucho que habla con su padre, tiene el altavoz. —Ciao papá; come stay? —bravo Figlio —Papá hablame e

