—¿Vienes conmigo?—Preguntó Beatriz -imperiosamente- a Fenicio. —No, ve tú. Aquí te estaré esperando. Y no tardes, que esta furgoneta es robada y debo estar muy alerta por el riesgo que ello conlleva. —Ok, no tardo. Como máximo regreso en un cuarto—Dijo Beatriz e ingresó al colegio. Estaba todo muy sombrío, eran las 6.42 pm. Cuando accedió a la oficina de Alberto, halló un escrito que decía: "Beatriz, mi querida alumna y amiga Me sucedió un pequeño percance que me obligó abandonar la institución. Por consiguiente no podemos vernos hoy En el casillero número 9 se encuentra Spondylus. Úsalo sabiamente, puede llegar a ser muy útil." —Ok ¿Dónde estás animalejo? Y entonces un sonido, comparable a la lluvia suave que cae sobre una base de zinc, se oyó en el interior del casillero númer

