Resignado, asistí a una nueva sesión con Sabrina. Sabía que vería algo fuera de lo común, sin importar a qué hora llegase. Daba igual si eran diez minutos antes o diez minutos después, al parecer la terapia con Marcos no finalizaba hasta que yo llegara. Llegué a pensar que Sabrina hacía esto a propósito, y se lo comenté en un mensaje a Kylie. Mi ex novia me dijo: “Quizás no lo hace para que vos la veas, sino para disfrutar de esa pija tanto tiempo como sea posible. Es lo que yo haría”. Toqué timbre y esperé, estaba convencido de que la psicóloga abriría la puerta vistiendo un erótico conjunto de ropa interior… o con la cara llena de semen, quizás podría verla con un grueso dildo metido en alguno de sus agujeros. Sin embargo esta vez fue diferente. Hice sonar el timbre dos veces, luego tre

