La junta dio inicio, Charlotte daba los avances de algunos nuevos proyectos que ya habían sido firmados y que pronto se pondrían en marcha. Amelia no dejaba de pellizcarse los dedos por debajo de la mesa debido a la ansiedad que sentía, mientras que Owen se mordía el labio inferior sin percatarse, como signo de que también la ansiedad lo consumía, luchaba contra las ganas de escanear a Amelia hasta la punta de sus cabellos una y otra vez. Aunque parecían hacerlo, no le prestaban mucha atención a lo que Charlotte decía, pues, estaban sumidos en sus pensamientos, librándose batallas internas entre la curiosidad, un gusto latente y el orgullo que no dejaba de sobrepasar cualquier emoción. Cuando Charlotte culminó con los avances, continuó con la presentación de sus hijos en sus nuevos cargos

