POV Owen Cuánta flexibilidad la mía. Si antes me preguntaba qué tan corazón de pollo era, cuando terminaba dando mi brazo a torcer por mis hermanas, pues, ahora con Amelia he confirmado que lo soy considerablemente. Hace algunas semanas, cuando ella apenas empezaba a hacer actividades simples durante el proceso de recuperación de su movilidad habitual, tuvimos una pequeña diferencia, y es que me negué a que hiciéramos un viaje más aparte de Madrid o Girona para nuestra luna de miel. Amelia insistió en que no le importaba que fuera a un sitio cercano a una de esas dos ciudades, pero igualmente me negué. Sé que ella deseaba que nuestra boda y todo lo relacionado fuera lo más normal posible, pero mi temor a verla de nuevo en un hospital, con su vida pendiendo de un hilo me invadieron. Al f

