El arma de fuego apuntaba directamente al rostro de esos malvados trillizos. Una Amber decidida se preparaba para disparar. Ella podía sentirse ebria de poder al tener el control total de la situación. Los hermanos Morgan se ocultaban uno tras el otro debido al miedo absoluto que los abrumaba. Obviamente jamás se esperaron que la hermosa chica nice de el instituto, tuviera las agallas para llegar hasta su mansión a amenazarlos con una pistola. Se quería asegurar que esas escorias no volvieran a hacerle lo mismo a otra chica nunca más.
— ¡Debemos calmarnos! — decía Alex acercándose lentamente a ella insinuándole una pausa con sus manos con la intención de que se calmara — baja eso, y hablemos como personas civilizadas.
— ¿Civilizadas? ¡Ja!, ¡Ustedes me violaron, malditos cerdos asquerosos! — Amber apuntaba cada vez mejor a medida que Alex se acercaba. A esa distancia era imposible fallar un disparo.
— Pero de esta manera no lograrás resolver nada, ya lo hecho, hecho está — la voz temblorosa de Alen mientras se ocultaba como un cobarde detrás de sus otros dos hermanos, era como música para los oídos de Amber. Ella estaba encantada con el pánico que causaba en el rostro de esos despreciables seres humanos que tanto daño le habían hecho.
— Tienes razón. No resuelve nada, pero al menos es un muy buen inicio — Amber tiró de el gatillo con mucha decisión, dispuesta a acabar con la vida de los trillizos Morgan.
Pero solamente se escuchó el martillo de el selector golpear una recamara vacía, por más que lo intentó tirando de el gatillo en reiteradas ocasiones, la pistola nunca disparó porque no contenía balas en su interior. Lo que significó un alivio gigantesco para los trillizos Morgan, quienes sonreían satisfactoriamente sabiendo que ya no se iban a morir.
— Esta idiota ni siquiera se percató si la pistola tenía balas — Alex reía en forma de burla mirando a sus hermanos quienes ya no temían por sus vidas. Por el contrario, ahora se acercaban si miedo a la nuevamente indefensa Amber.
— ¡Demonios! — dijo Amber antes de recibir un fuerte golpe directamente en su estómago de parte de Alex Morgan quien disfrutaba con malicia mirar como ella caía al suelo retorciéndose de dolor.
— No puedes contra nosotros, ¿te quedó claro? — los tres hermanos la pateaban al mismo tiempo sin ningún tipo de remordimiento, todos disfrutaban mirarla sufrir. La golpearon hasta hacerla perder el conocimiento.
— Esta estupidez que acabas de cometer, te costará muy caro — Alan sacó su teléfono celular de su bolsillo y mientras lo manipulaba con sus dedos — ahora todos verán el vídeo, veamos que tan valiente te comportas, cuando todos vean la clase de mujer que eres.
— ¿Alan, que diablos hiciste? — preguntó Alex preocupado.
— Le acabo de enviar el vídeo de la violación a todos mis contactos en las r************* — Alan reía con ignorancia, para su retorcido punto de vista. Lo que acababa de hacer era algo muy divertido.
— ¡Idiota! — gritó Alex muy molesto mientras perdía la calma — ahora todos sabrán que violamos a Amber Wilson. La policía comenzará a buscarnos por todos lados, van a investigar y terminaremos en una cárcel en la que nos vamos a pudrir por el resto de nuestras vidas.
— Pero pensé que ese era el plan. Si esta zorra hablaba, íbamos a difundir ese vídeo por todo el internet, en eso habíamos quedado — Alan no entendía el motivo por el cual su hermano Alex se ponía tan molesto.
— No te preocupes Alex, recuerda que en ese vídeo no salen nuestros rostros. Solamente sale el rostro de Amber — Alen buscaba tranquilizar a su hermano para que no se preocupara. Quería hacerle entender que no todo estaba perdido — mientras esta puta no abra su estúpida boca, estaremos a salvo.
— ¿Pero como podremos confiar que no contará todo a la policía? — Alex miraba a Amber desmayada en el piso con la seguridad que de que ella sería capaz de delatarlos si le daban la oportunidad — si tuvo los ovarios para venir a amenazarnos ella misma con un arma de fuego, creeme que es capaz de cualquier cosa.
— Entonces... ¿Qué proponen, muchachos? — Alan preguntaba sin entender nada de la situación, mucho menos sin comprender las oscuras intenciones que pasaban por la mente retorcida de su hermano, y las cuales este confundiría hasta interpretar como la mejor salida para sus problemas.
— Tenemos que deshacernos de ella — Propuso Alex de la manera más fría y despiadada posible.
— ¿La vas a matar, Alex? — preguntó Alan espantado.
— Yo no. ¡Tú, lo harás! — indicó Alex a su hermano.
— ¿Y yo porqué? — Alan casi muere del susto al escuchar aquella horrenda indicación.
— Porque fuiste el idiota que nos metió en este aprieto, ahora te toca sacarnos de él. Así que la vas a matar, y nosotros nos encargaremos de desaparecer el cadáver — Alex tomaba los hombros de su hermano Alan quien estaba a punto de un ataque de pánico — ¿Estás con nosotros?, o ¿Nos vas a abandonar a Alen y a mí? Es hora de demostrar que eres un hombre, Alan.
— Si, si, claro. Lo haré, yo puedo con esto — recibía en sus manos ese afilado cuchillo tratando de convencerse a sí mismo que era capaz de cometer ese horrendo acto de crueldad. Levantó rápidamente ese cuchillo dispuesto a clavarlo en el cuerpo de Amber.
— ¡¡¿Qué estás haciendo?!! — Alex gritó desesperado deteniendo de manera inmediata a su bruto hermano.
— ¡Pensé que querías que la matara! — Alan estaba muy confundido.
— Si, pero no aquí, ¡Imbécil! — Alex quitó con rabia el cuchillo de las manos de Alan de un solo tirón haciéndole entender que casi mete la pata.. Una vez más — se supone que nadie debe saber que fuimos nosotros, esa es la idea principal. No podemos darnos el lujo que encuentren su sangre en la mansión, por eso debemos llevarla muy lejos de aquí. Necesitamos un lugar muy alejado, como el viejo puente abandonado.
— Yo iré por algo para atarla y mantenerla sujeta — Alen comenzó a correr rápidamente en dirección de la casa.
— Yo iré a buscar el automóvil. Tú tienes que quedarte cuidando a Amber aquí, y por favor Alan, por el amor de Dios, no vuelvas a meter la pata — Alex entregó nuevamente el cuchillo en las manos de su hermano para que custodiara a la desmayada Amber mientras el iba por el vehículo para trasladarla. Alan miraba el cuchillo en su mano, y al fondo miraba también a la desafortunada Amber Wilson desmayada en el piso de ese terreno baldío. ¿Ese sería el terrible final para Amber?