Luego su expresión vuelve a volverse seria, el dolor reflejándose en sus ojos. —Cuando murió mi padre, solo me enfoqué en ayudar a mi madre. Me sentía triste, pero era manejable. Ahora… Se interrumpe, soltando el aire. —¿Qué? —susurro, acercándome un poco más. Darren hace un sonido en la garganta. —No hay cuerpo. No sabemos con certeza si Cole está muerto. Pero aun así me siento destrozado. Me siento… —Vacío —susurro. No estoy segura de sí completo su frase o describo lo que siento yo, pero Darren asiente. —Sí. Su mano en mi cadera se tensa. —Roy y Cole son como mis hermanos. Más que hermanos. Mucho más, porque nos elegimos. No estamos en la vida del otro por un accidente de ADN o algo así. Estamos porque queremos. Haría cualquier cosa por cualquiera de los dos. Daría mi vida. Cie

