Los lujosos zapatos negros de un hombre pisaron la entrada de un lujoso restaurante europeo. El hombre vestía un costoso traje sin corbata en color gris oscuro y una camisa negra por debajo de su saco, la cual llevaba con los primeros dos botones desabrochados, dejando ver la piel de su pecho. Unos lentes oscuros cubrían sus ojos claros y su cabello castaño estaba peinado elegantemente hacia atrás. Detrás de él caminaban al menos nueve de sus hombres, cubriendo su espalda. El resto quedó esparcido en puntos estratégicos y alerta fuera del restaurante. El hombre caminó en medio del restaurante mientras sus ojos inquietos buscaban a alguien. Sonrió de lado cuando sus ojos dieron justo con la persona que buscaba. Se paró en medio del lugar, sacó una caja de cigarros de su saco y uno de sus

