De dónde saliste?

1282 Words
Sentir su piel sobre la mía era jodidamente caliente, me encendía de todas las maneras posibles. Sus manos recorriendo mi cuerpo, aprentando mis glúteos, acariciando mis senos, tomando mi cara para robarme un beso, este hombre podía hacer lo que quisiese conmigo. Me tiró sobre la cama pero logré que quedará debajo de mi porque tenía todas las intenciones de volverlo loco como él lo había hecho conmigo, quería que me suplicara por más. Me senté arriba de él, lo miré a los ojos y me sonreí mientras arreglaba mi cabello en un rodete más firme ya que mi peinado se había convertido en un desastre y mi cabello largo caí sobre su cara. No quería que nada bloqueara su visión, pretendía hacerle algo inolvidable. Me acerqué a su boca y lo besé suavemente, comencé a besar su cuello mientras sentía como su cuerpo cedía al placer. Con mi lengua recorrí su pecho y dí pequeños mordiscos y succiones en sus pectorales. Bajé por sus costillas del lado izquierdo y moví mi lengua hasta el borde del pantalón. Continué un poco más y comencé a subir hacia su ombligo y me fui a sus costillas derechas. Sentí como respiró a modo de frustración ya que él necesitaba que yo siguiera descendiendo. Levanté mi cabeza y lo miré, me sonreí con malicia. Me miró y sonrió entendiendo y aceptando mi juego. Llegue nuevamente al borde de su pantalón y ahora con mucha sensualidad, con mi boca saqué la primer traba de su cinto. Con ayuda de mi mano terminé de desabrocharlo y abrí su pantalón. Se quejó y suspiró más aún al sentir mi cara hundirse contra su pene erecto separado por la tela de su ropa interior. Olí profundamente, tratando de grabar todos sus olores en mi memoria. - mmmm delicioso. - dije mientras volvía a mirarlo, estaba con los ojos cerrados y su cabeza arqueada hacia atrás. Respiraba agitadamente. Sentí sus manos en mi nuca tratando de que vuelva a repetir el movimiento. Lo hice pero esta vez liberé su pene y olí directamente su piel. Chilló. Le quité sus pantalones y ropa interior, lo dejé todo desnudo y entregado. Comencé a besar la base de su pene. Subía suavemente pero sin llegar a la punta. comencé a tocarlo con mis manos haciendo la técnica de anillo. Con mi boca lubriqué su glande y seguí jugando. Buscó llevar mi boca hacia su pene haciendo fuerza con sus manos en mi cabeza. - Ahora estoy a cargo yo... . Le dije en voz firme. Se entregó al juego y arqueó su cuerpo. Es mío, pensé. Abrí mi boca mientras lo miraba, nuestros ojos se encontraron, y en ese momento metí todo su pene en mi boca. Tocó mi garganta, presioné un poco más. Comencé a subir y bajar unas veces más. Volví a introducir todo su mástil hasta el fondo, me ahogué pero no lo solté. - Me vas a hacer acabar, para. - Dijo suplicando que me detenga. Me detuve un momento. Suspiró. Volví al ritmo pero esta vez envolví con mi mano su pene y lamí la punta, comencé a succionar en movimiento cortos y rápidos. Seguía el ritmo hasta que inesperadamente metí todo dentro de mí boca hasta ahogarme varias veces. Lo escuché gritar y sentí todo su semen golpear el fondo de mi garganta. Apretó mi cabeza. Movió su cuerpo como si un rayo lo hubiese atravesado. Luego suspiró y relajó. Levanté mi cabeza, pasé la lengua por mis labios y chupé uno de mis dedos mientras juntaba unas gotas que habían caído por el borde de mi boca. Lo miré, se encontraron nuestras miradas y sonreí con aire victorioso. Se tapo la cara y largó una carcajada. - Nooo, que me hiciste pendeja?! De que planeta saliste? Me abrazó y beso mi frente, mi nariz y luego metió su lengua dentro de mí boca para buscar y probar su propio sabor. ABEL POV Pasé todos los días pensando como sería nuestro próximo encuentro. Las cosas que le haría sentir, como tocarla, besarla, incluso pensé las cosas que le diría. Pasé a buscarla y ahí estaba otra vez con su frescura a flor de piel. Me enloquece su forma de vestir, es tan natural pero tan lleno de vida. Diablos, como me gusta. Decido ser todo para ella, y comienzo con un gesto que a muchas chicas les gusta. Abro la puerta del auto para que suba y mis sentidos entran en shock. Su perfume dulce me incita a besarla, le beso su frente porque si voy a su boca no me voy a controlar. Lleva ese pantalón que acentúa sus glúteos y hace que se me crucen varias ideas mientras siento como mi virilidad reacciona a lo que veo. Disimulo con una frase tonta y rápidamente voy a subir al auto porque tengo miedo que mi erección se haga más notoria. Cede y me quedo más tranquilo. Me da la opción de elegir a donde ir. Y todo marcha como lo planeo. Ya había reservaddo nuestra habitación en el hotel y pedí que tengamos la cena allí. Pedí golosinas porque supe que tiene debilidad por lo dulce igual que yo. Entramos y lo primero que quiero es a ella. Tuve la fuerte necesidad de cargarla y hacerla mía otra vez. La cargo sobre mi hombro y queda su enorme trasero tan cerca de mi cara que no me resisto y le doy una palmada. La dejo en la cama, la beso, la desnudo y ahora voy a hacerle todo lo que imaginé. Pero de pronto me encuentro debajo de ella, siento que el cazador acaba de ser cazado. Se sube y se ajusta el cabello, ay por favor, ese gesto dominante ya hizo que me entregue en sumisión. Siento sus labios en mi boca, en mi cuello, en mi abdomen. Si, va llegando ahí... se detiene y vuelve a subir. Suspiro. Me siento como un niño que no le dejan comer sus golosinas. Vuelve a bajar y siento como su nariz hace presión contra mi virilidad que esta más dura que una piedra, quiero sentirla piel a piel pero la ropa interior lo impide. Me libera de esa cárcel textil y siento como sus labios besan todo el tronco de mi pene pero no llega a meterse todo, quiero que me coma. Me eleva con unos movimientos con sus manos, siento humedad en mi mástil. Quiero que me coma, intento que lo haga y con voz firme me indica que está a cargo ella. Ya estoy jodido. La miro a los ojos y veo que abre su boca, si, ahora si. Se mete todo dentro de su boca, llega hasta el fondo. Diablos, estoy más que jodido. Me come de una forma que nunca nadie lo había hecho. No quiero acabar todavía pero no sé si pueda aguantar mas. Le pido que se detenga. Lo hace solo para volver a jugar conmigo. Siento su boca suave en la punta y de pronto me come todo otra vez, hasta el fondo, se ahoga y me entrego al placer de la explosión de tremenda mamada. Me voy, le acabo en su boca, grito, mi cuerpo se tensa y quedo rendido ante el placer que me acaba de dar esta mujer. No puedo creer lo que acabo de vivir, me rio a carcajadas porque pensé que me las sabía a todas y esta pendeja me partió al medio. Dónde estaba escondida? De qué planeta salió? Estoy realmente jodido. Solo quiero tenerla conmigo, la beso como buscando algo de todo lo mío que se acaba de llevar, mi alma, mi pasión, mi deseo, mis ganas de todo con ella. Quiero más.
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