Dura Batalla

1959 Words

Elijah entró primero, con la espada en alto y los ojos brillando como dos brasas doradas. A su lado, Astrid caminaba con una calma que daba miedo; su nueva naturaleza como Luna Consagrada la hacía ver más alta, más imponente, envuelta en ese aura plateada que iluminaba las paredes de piedra. Detrás de ellos, Dante se movía como un depredador, disfrutando de esa nueva fuerza que corría por sus venas tras el ritual. —¡River! ¡Sal de una vez, cobarde! —rugió Elijah, y su voz rebotó en los túneles como un trueno. A lo lejos, en el fondo de la gran cámara principal, se escuchó una risa seca, una carcajada que no tenía nada de humana. Era River. Estaba sentado en una especie de trono hecho de piedra y huesos, rodeado por sus últimos doce guerreros de élite. Pero había algo raro en ellos.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD