-Un gusto Pupe, Lucas Taylor- le extendió la mano aunque a esa altura del partido se conocían tan íntimamente que parecía un mal chiste.
-Quisiera decir que el gusto es mío, pero dadas las circunstancias lo veo poco probable- le respondió ella amargamente.
Era sábado. Su jefa, esa perra que la había vendido la estaría buscando? y ahora que pasaría? No quería perder ese trabajo, era lo mejor que había conseguido hasta ese momento.
Lucas se incorporó de la bañera y le dio la mano. Ella se incorporó con cierta dificultad.
-La verdad que está es una situación poco habitual yo no suelo mmm...dormir con las mujeres que paso la noche, pero bueno todo esto supongo, se sale de lo común. Así que bien, tengo hambre. Te parece si desayunamos?-
-Mira Lucas, yo trabajo acá como camarera. Lo que pasó, esto- hizo un gesto abarcativo con las manos- lo que sea que fuera pone en peligro no solo mí trabajo, yo no soy como tú yo tengo una vida, cuentas por pagar...- se tomó la cara entre las manos. Quería llorar. Ya su virtud había quedado en el olvido. Que pasaría ahora con ella? No quería transformarse en una prostituta para 'The Swan'. Ella estaba tomando clases como contable, y alquilaba un pequeño departamento. Necesitaba ese trabajo.
Sintió que lucas le puso una bata por los hombros y cayó en la cuenta de que aún seguían desnudos.
-Mira. Yo no soy el mejor hombre del mundo, pero tampoco soy un ogro. Te prometo que serás recompensada. Si es necesario puedo hablar con Tony Falcone, el es dueño del hotel y amigo mío. Seguramente podremos solucionar este malentendido...ahora, podemos desayunar? la actividad de ayer me dio mucho hambre-
Lucas se veía muy atractivo con el pelo mojado y la bata entreabierta. No era un niño, era un hombre. Ella le calculaba unos 35, tal vez un poco más. Al ver su cara de angustia Lucas tomo el teléfono. Primero pidió la orden de desayuno. Luego lo escucho vagamente hablar con el señor Falcone. Ella no lo conocía..Sabía que era un hombre joven y muy poderoso, pertenecía a la familia Falcone.
-Si aparentemente hubo un ejemmm malentendido con , como me dijiste que era tu nombre?- le pregunto mientras hablaba.
-Pupe James, perdón Purple James-.
-Si bueno, la señorita James va a pasar el fin de semana conmigo espero que no le genere inconvenientes en su trabajo-
Pupe negaba desesperada con la cabeza. Un fin de semana con el vikingo? que era esa locura?.
-Aja, bueno perfecto. Que se quede tranquila que lo considerarán como parte de sus funciones el hecho de que me este emmm 'asistiendo' durante el fin de semana. Perfecto Tony, te la debo muchas gracias-
-Pero que hiciste Lucas?-
-Mira preciosa a partir de ahora nos vamos a manejar de la siguiente manera. - se acercó y la tomo de la barbilla con una mano.
-Todo, absolutamente TODO en esta vida tiene un precio mí querida Pupe. Yo hago algo por ti, y tu haces algo por mí. Entendido? - le dijo mirándola fijamente a los ojos. Pupe tuvo que levantar su cabeza y tirarla para atrás ya que el era muy alto, apenas le llegaba a su pecho.
- Entendido- le respondió derrotada.
-Bien- dijo el. La sostuvo por debajo de sus hombros y la alzó un poco para comerle la boca con un beso fuerte, un beso de posesión que la dejo mareada.
Fueron a sentarse al salón de la habitación. Ella caminando con dificultad lo que por algún motivo a Lucas le causaba gracia.
-Te parece gracioso que no me pueda mover por la manera en que me violaste?
- Yo no te viole pequeña ninfa, o quieres que te recuerde las veces que me pediste por favor?- le respondió él con sarcasmo.
Ella bufo. -Es realmente increíble que poseas tanto temperamento en un envase tan pequeño- el aún sonreía. Por algún motivo la chica no solo lo calentaba y le había dado una de las mejores sesiones de sexo de su vida, sino que también lo hacía reír.
- Me alegra ser tu divertimento de turno aparte de tu puta de turno. Ahora la idea es que andemos con bata todo el fin de semana? Porque no tengo que ponerme aparte del uniforme!- le espetó.
Lucas llamo a su guardaespaldas. Que estaba en una ubicación contigua, le explicó lo que necesitaban y colgó.
-La verdad que por mí podrías pasar el fin de semana desnuda paseando ese hermoso cuerpo que tienes por mis narices. Pero para resguardar tu "mancillada virtud", y ver si te cambia la cara. Mandé a mí guardaespaldas a traerte algo de ropa-
Pupe continuaba con cara de pocos amigos y cruzada de brazos cuando llego el desayuno. Lucas había pedido comida como para un batallón. Afortunadamente la persona que trajo el carrito no la vio, que vergüenza pensó para sus adentros
Lucas se sentó en la mesa, estaba hambriento.
-Y bien, piensas venir-
Pupe trato de levantarse del sillón. Seguía teniendo dificultad.
- También le encargue a mí empleado un ungüento y unos analgésicos- le dijo Lucas cuando ella se sentó.
- Te lo agradezco- Ella vio como el se abalanzaba sobre la comida y recordó como se abalanzó sobre ella la noche anterior. Y sintió calor repentinamente.
-No piensas comer? sería bueno que repongas energía. El fin de semana recién comienza- dijo él y sonrió diabólicamente.