En medio de la clase que impartía tuve que contestar el teléfono, ya que de lo contrario colapsaría. Al tener presente de quien se trataba me impresione un poco dado que de Paolo provenía la llamada. —Tracy, necesito urgentemente hablar contigo. —¡Ciao Paolo! ¿Podría saber para que necesitas hablarme? —Os dejemos las formalidades a un lado, se trata de Isa, pretendo pedir la custodia de ella y que viva conmigo en Madrid. —No puedes hacerme eso, me encargo muy bien de nuestra hija. —Ahora será mi hija exclusivamente, me quedo evidente que aunque te haya dicho que no quiero a nadie con ella omitiste mi opinión. —¿De qué hablas? explícate por favor. —¡j***r! Me refiero a Emmet o como sea que se llame, Isa de nuevo lo menciono en la escuela y no quiero que eso le afecte. Sabía que no er

