Por fortuna, apenas dispuse a ocupar mi espacio de escritura pude terminar las palabras que faltaban en mis escrito, con ello me encargue de enviar esa selección de capítulos a la editorial Mondadori. Tras pasar unos minutos el personal de dicha editorial me indicaba que debido a la tardanza del envió el pago no sería el mismo, tal parecía que debido a ese detalle sería descontado un porcentaje por la demora que había tenido, sin embargo, eso no fracturó mi ánimo, el cual luego de haber realizado eso que hasta hace poco se me dificultaba me brindaba ese soporte positivo para seguir adelante. Más tarde mientras esperaba por Isa nuevamente, notaba que la hora que había mencionado Paolo en traerla transcurría y ambos no aparecían. Dando un plazo de espera procedí a calmarme ya que no servir

