5: Hacer todo, por amor

5000 Words
Quizá, existen personas que te iluminan la vida, ella era mi persona. Y no tenía que hacer algo para serlo, pero ella siempre lo hacía, siempre encontraba modos de hacerme recordar el por qué lo era. Porque siempre lo fue. MURPHY EVANS —No entiendo cuanto más van a venir, pierden su tiempo—, alargue con frialdad caminando al sofa—, Y hacerme perder el mío. —Es lo que esta haciendo Brianda con mi tiempo—, Mencionó enojado Aron—, Hacerme perder el tiempo. —Lo pierdes porque quieres, si la boda se cancelo, ¿No deberías de dejarla de cazar como pavo para navidad? —Murphy—, Me pidió Jair—, Por un viejo amigo... —Tú no eres mi amigo. —¡Anda! Solo esta confundida Murphy. —No se que es lo que te sorprende, Jair—, Inicié, con desprecio. Me senté en el sofá y miré a ambos—, Bri siempre fue un alma libre, no dejaría que jodieran su vida. Pierden su tiempo. —Tenemos un acuerdo—, Le siguió Aron, rodé los ojos—, Se que eres su mejor amiga, de verdad necesitamos que nos digas si sabes algo de ella—, pidió Aron. Con sus ojos mirando directamente a los míos—, En realidad, la amo. Eso quizá, no podía ser verdad. Amaba el poder obtener algo nuevo, eso era Bri para él, algo por lo cuál había dado dinero. Mis ojos pasaron al hermano de Brianda, Jair. Él era un completo cabrón, sus ojos se miraban dudosos y parecía querer morir, miré hacía Aron, quien era un par de años mayor que Brianda, bueno… Muchos años mayor. Quizá le doblaba la edad. —Tengo cosas que hacer, adiós— Señalé la puerta, pero ninguno se inmuto—, Que se vayan. —No nos iremos hasta saber en dónde se encuentra Brianda. —Espero tengan todo el tiempo del mundo—, Dijo con ironía Ellie, adentrándose al departamento, con la mirada fría—, Aunque... no creo que eso vaya a pasar. —¿Quién pidió tu opinión?—, Le dijo Jair furioso—, Ni siquiera te incumbe esto. —Tan simpático—, rodé los ojos—, Ellie, él es Jair, el queridisimo hermano de Brianda. —Entiendo. El corderito más lindo del año—, Pauso por un par de segundos—, El lobo. —No me interesa venir a pelear con pubertas—, Dijo Aron mirando hacía Ellie—, Sólo necesito que me digan donde esta la zorra de Brianda. Esas palabras quizá dieron el blanco en lo que nosotros ya creíamos, no era amor. Y era algo que no podía entender, ¿Cómo es que un alma tan pura, tan valiente y llena de fuego como lo era la de Brianda, habría terminado por acceder a casarse? ¿Cómo es que ella habría accedido a hacer algo que en realidad no deseaba? —Ah, eso no lo sabemos. Pero, no, ¡Espera!—, Interfirió Ellie acercándose un poco—, Se que, un coche n***o, lujoso y posiblemente tuyo, este siendo remolcado por una grúa. —No lo dice enserio—, le dijo Jair a Aron. —No... En verdad, lo hago—, Reitero—, Creo que alguien llamó—, pauso por un par de segundos y agitó su celular—, creo que fui yo. —Hija de puta—, dijo furioso. Apenas lo dijo, Aron salió casi corriendo del departamento, con pasos apresurados, Ellie se levantó y caminó hacía Jair, le miró de arriba abajo, para sujetarlo de la camisa. —Supongo que toda la valentía se la llevó Brianda, porqué tu eres un cobarde—, siseo entre dientes—, qué lastima. —Tú no sabes nada, loca. —Espero para ti valga la pena, haber hecho que la vida de tu hermana se destrozará, para tu seguir con tus comodidades, imbécil—, dijo con enojo acercándolo a ella—, Tu fuiste quien robo a la empresa, y quien tiene que pagar tus actos es tu hermana, misma que le hiciste la vida imposible desde que nació. —Murphy, yo no respondo sí…—advirtió, pero antes de que pudiera seguir, le frené. —Ellie tiene razón, Jair. Me pediste ayuda porque estabas arrepentido—, Entone con seriedad—, ¿O Por qué necesitabas que alguien se hiciera cargo de tus destrozos? —le pregunté, las cejas de Ellie se fruncieron—. Es tan patético, que, durante 22 años, a lo único que te has dedicado es a hacer la vida imposible de Brianda. Eres un idiota. —¡Le estoy dando en bandeja de oro una vida de lujos al estar con Aron!—, Gritó enojado. —Aron, ¿Sabes que es lo que quiere de Brianda? Que deje de bailar, sexo con ella, y que su vida se dediqué a quedarse encerrada en su casa, cómo una esclava. La verdad, si yo fuera ella hubiera hecho lo mismo—. Dijo Ellie, para después soltarlo, pero su mirada seguía viendole con furia—, Preferiría morir, antes de tener un hermano cómo tú, o conocer a alguien cómo tú. Eres una basura. Dejo unas carpetas en mi mano y se despidió para terminar saliendo del lugar con furia, tomando sus cosas, parecía ser que la razón habría abandonado su cuerpo, quizá nunca estuvo en este en primer lugar, no lo sabía, por mucho que lo intentaba no podía comprender cómo es que todos sentíamos más cólera por lo que pasaba en la vida de ella que su propio hermano. —¿En realidad crees lo mismo que ella Murphy? —, preguntó a lo que alcé ambas cejas—. ¿Crees que soy lo que dice Ellie? —¿Qué eres una basura?—, Señalé—, ¿O que quisiera morir antes de tener a un hermano cómo tú? —Murphy... —Sí, lo pienso y lo sé, eso es lo que eres, es lo que has sido siempre . —No soy tan malo como ella les hace creer. —Sabes, es muy gracioso porque cuando conocí a Brianda, sentía que ella tenía la vida perfecta. Hasta que con el paso del tiempo me di cuenta, que de lo que ella tenía bien, era el hecho de fingir. Fingía ser feliz, fingía que la vida no se le estaba cayendo en cientos de pedazos pequeños en la cabeza, golpeando con fuerza su interior. —¿De qué hablas? — Bri siempre hablo bien de ustedes, cómo si fueran la familia perfecta. Una vez la seguí, porque incluso parecía que Denisse la amaba—, le dije levantándome para caminar hacía la cocina—, Ese día te vi darle un golpe con fuerza en la cara, llamándola zorra. Siempre la hiciste menos y ella no dudo en aceptar ayudarte, ¿Por qué tu no asumiste tu culpa? ¿Siempre tendrás que hacer que Brianda sufra? ¿Solo para que tu seas feliz? Eso de verdad se ha vuelto patético. Apenas lo dije noté cómo él se levantaba. —Tendré un hijo, ¿Cómo podría ser padre estando en la cárcel Murphy?—, Me reclamo. —Claro, es mejor vender a tu hermana cómo objeto s****l y encerrándola en una casa, que pierda sus sueños, ¡Por lo que ha luchado toda su vida! ¡Lo que ha hecho desde que es una niña! —le grité—, Amo a Brianda y aún así, preferiría que nunca volviera, a que te ayude, a que se casé con alguien cómo Aron. —Murphy… —Sabes, el karma existe—, Me acerqué a la puerta y le abrí a lo que me miró—, Tu madre nunca cambiará, ni mucho menos tú, y es una pena… ¿Sabes que habría hecho Brianda? Te hubiera salvado. Me alegra que le abrieran los ojos antes de casarse, ahora, ¡Lárgate de mi casa! No quiero volver a verte. Apenas lo dije, él me miro por lo que fueron un par de segundos, para después mirar hacía afuera, me miró por un par de segundos. —No sé que es lo correcto. —No, vaya que lo sabes. Pero no quieres hacerlo, porque matarías a Brianda si eso te salvará, y es una pena… Porque ella no se merece eso—, Le interrumpí—, No necesito un disparo, igual la herida de bala ya la tiene el el corazón. —Murphy… —¡Sal de mi casa! ¡Vete Jair! Apenas salió cerré la puerta azotando esta, el sonido de la puerta resonó por todo el pasillo y dentro de mi casa, me recargué en la puerta y las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, quería que Brianda estuviera aquí, que no se hubiera ido, pero estaba feliz, porque ella no podía casarse con un idiota cómo lo era Aron. Escuché cómo tocaban la puerta y apenas abrí noté que era Diego, le abracé aferrando mis brazos a él, me regresó el abrazo de inmediato, sentía cómo si él hecho de que su abrazo me reconstruyera el alma, no sabía en donde se encontraba Brianda en realidad, pero… Esperaba que no volviera, no pronto, porque de hacerlo, su vida se arruinaría. Amaba a mi mejor amiga, de eso no tenía ni la más mínima duda, pero sabía que las cosas que ella pasaría estando cerca saldrían mal, la quería conmigo, pero quería más su seguridad. Ella era mi persona. Y aún si estuviera lejos o si no la volviera a ver, se cambiará el nombre y viviera debajo de una piedra, ella sería mi persona, siempre estaría ahí para ella. —¿Aún no sabes nada de ella?—, Preguntó con cautela, me limite a negar—, No hay nadie más capaz de sobrevivir al desastre que Brianda, estará bien. —Se que está bien, se que esta bien y es lo único que importa—susurré, él me dejo un beso en la coronilla—, Aún si no la vuelvo a ver, prefiero saber que ella estará bien. —Necesitamos ayudarla. —Quiero hacerlo, pero… Si le ayudamos, Aron la encontrará. —No de ese modo… Si no uno legal, los matrimonios forzados son ilegales. BRIANDA CARPENTER —Ella es Saray, la novia de Leo—. Dijo Ale, con su brazo sobre mi hombro—, Saray, ella es Sarah y Fátima, mis hermanas. —Un gusto—, sonreí ligeramente dejando un beso en la mejilla de cada una—, Leo me ha platicado demasiado sobre ustedes, es un placer conocerlas por fin. Me alegraba conocerlas. Pero en realidad no sabía absolutamente nada de ellas, más que su nombre recién nombrado por la mayor de ellas. Me preguntaba si las mentiras me terminarían de consumir de un modo veloz o si simplemente podría ser una buena mentirosa. Los ojos de Fátima me miraban directamente a los míos, como si me estuviera intentando descifrar algo. —Fátima, me gusta tu falda, es bastante linda—, le señalé con naturalidad—. ¿En dónde la compraste? Esta preciosa. —Ah, gracias—, dijo regresando a la realidad—, Me la regalo Leo. ¿Tu y yo nos conocemos de algún lugar? Quizá aquella distracción no logró funcionar en el alma de ella, quizá ella se encontraba demasiado curiosa en una persona que a las palabras de Leo habría visto crecer en el mundo del baile. No podría negar que sentí como dentro de mi vientre se creó un nudo bastante grande que no podría digerir. Era demasiado. —No, reconocería tu rostro de inmediato—, solte para encogerme de hombros—, Tienes lindas facciones. —No, creo que te conozco de algún lugar—, Repitió. —Seguro alguna vez me viste con Leo y no lo recuerdas—, dije quitando importancia, para después encogerme de hombros—, Por cierto, feliz cumpleaños. Le abracé, noté cómo sus manos se quedaban quietas, para un par de segundos después abrazarme. —¿Quién es ella? —, preguntó un hombre con un hermoso traje azul, sus ojos me examinaban con tranquilidad. Aquel cabello corto ya habría sido cubierto por pequeña nieve—, ¿Tienes novia nueva Sarah? —No. Para nada—. Dijo Sarah, Fátima se separo de mí para verme directamente a los ojos—. Es la novia de Leo. A que es un encanto, ¡Y esta guapísima! —¿Y cómo te llamas? —preguntó estirando su mano en mi dirección—, Soy Carlos, un gusto. —El gusto es mío, soy Saray—, Dije sonriendo ligeramente estrechando mi mano con la suya—, Un placer. —Ya, un gusto Sarahí. —No, Saray, sin acento—, dije para terminar por soltarle—, Un placer conocerlo. —Así que Leo por fin se consiguió una novia, y una muy linda—, alargo, noté cómo la mirada de Leonard me seguía los pasos, mientras que sus manos estaban dentro de aquel pantalón de mezclilla—, Ya era hora. Me preguntaba si la frialdad que salía de sus labios era normal, si pensaban de ese modo o si era de un modo sarcástico para llevarse bien. Miré como Leonard hablaba con tranquilidad con una mujer, mis ojos viajaron hacía aquel hombre de traje oscuro, con mirada asesina. —Ya, sí—dije enderezándome—, ¿Me permiten un minuto? —Claro, Saray. Estas en tu casa. Le sonreí, comencé a caminar un poco, mis ojos enfocaron a Aron, mi sangre cayó al suelo, ¿Qué hacia el aquí? Caminé un poco más rápido hacía la casa, para mirar hacía todas partes. ¿Qué es lo que debía de hacer? ¿Cómo es que te escapas de un lugar meramente desconocido? —¿Estás perdida? —dijo Leonard con burla detrás de mí—, ¿Qué sucede Rubia? —Es él, es Aron—dije con velocidad mirando hacia mi verdugo—. ¿Me entregaste? ¿Qué sucede? ¿Por qué lo hiciste? ¡Cómo pudiste! —¿Él es tu prometido? —preguntó confundido—, Es uno de los socios de mi padre, así que… Sabía que estabas jodida Rubia, pero no creía que tanto. Su mano tomó mi muñeca, me quedé helada. Me adentró a su casa, para después subir las escaleras, yo seguía sus pasos con un poco de nerviosismo y el estómago hecho un nudo, sentía cómo una arcada se acercaba a mi cuerpo, apenas nos adentramos a una de las habitaciones, noté que esta estaba más llena de lo que estaba su casa de comics, y figuras de acción. —Lo siento muchísimo, de saber que él estaría aquí, no te habría traído—, prometió, sus manos me sujetaron del rostro—, Tranquilízate, respira. ¿Saben que es lo peor del control? Cuando dejas de tenerlo, cuando tus ojos se cristalizan y tu corazón, es aplastado como un insecto. Aquella chica que nunca lloraba, se sentía frágil, Brianda Carpenter comenzaba a dudar si ella era una nulidad. —Mamá me pidió, que ayudará a Jair—, mis manos comenzaron a temblar ligeramente, sentía que algo dentro de mí se habría hecho tan pequeño—. Así que lo hice, quería que me casará con él. Así que acepte... —Rubia... —Quería el cariño de mi madre, si que sin más, no dude en decir que sí. —Es mucho mayor que tú—, Señaló lo obvio. —¿Crees que no lo sé? Por ello no quería casarme—, susurré, él se sentó a un costado de mí—. Creo que lo mejor será que salga de tu departamento, ¿Qué tal si un día llega a tu casa? —Ven, él no se queda mucho tiempo aquí, sólo pasa a saludar a Fátima... Flashback —No vamos a tener relaciones, sabes por lo que me estoy casando contigo—, le dije soltando su agarré, hablando entre dientes—. No me toques. —No me vas a decir que voy a hacer—, dijo sujetando con fuerza mi mentón, miré hacía arriba intentando soltarme por completo, pero no pude—, ¿Sabes que eres? Mía, estás siendo un pago, así que puedo hacer lo que quiera contigo. —No. —¿Quién demonios te crees perra? —¿Sabes que? Soy Brianda Carpenter, soy fabulosa y, no necesito un hombre. —Maldita zorra. —Además, seguro esta así—, Dije levantando mi dedo meñique. Me solté de su agarré y caminé hacía la salida casi corriendo, sus manos me detuvieron de salir de la casa, miré directamente a sus ojos esperando que por un poco me dejará irme, pero no lo hizo, me sujetaba cómo si esperará que yo dijera algo. —No quiero hacer esto. No lo haré—, dije segura—, Yo no quiero acostarme con él Jair, no quiero casarme. Así que no lo haré —Voy a tener un hijo Brianda, ¿Quieres que tu sobrino tenga a su padre en prisión? Miré hacía la puerta principal, notando cómo es que él estaba saliendo de la casa, soltando un portazo, retrocedí y él me tomó de la mano, sin dejarme salir por completo. —Jair, seguro hay una forma diferente para salir de esto—, alargué, soltandome de su agarre—. No quiero pasar mi vida con alguien que no amo, ¡Quiere que deje el baile! ¿Sabes lo que significa eso para mí? —Ya, esta bien. No te cases. Pensé que podrías hacer algo por mí—, alargó, para después abrir la puerta—, Vete de mi casa. —No seas Inmaduro. —¿Sabes lo que significa esto para mí?—, Me grito—, Así que, vete. —Pues me voy—, Le dije borde—, Tal parece que el estar unidos era puro cuento. —¡Creí que yo era importante para ti! ¡Vete! —¡Claro que eres importante para mí! —, alargué poniéndome enfrente de él—. ¡Eres mi hermano! ¡Claro que eres importante para mí! ¡Pero no soy un objeto! FIN DEL FLASHBACK —Así que… No importa el tiempo que pase—, dice poniendo sus manos en mi rostro—, Por mucho daño que te haga tu hermano, buscas ayudarlo. —No lo sé. Creí… Que esta vez era importante para él—, mencioné mirando por la ventana—, ¿Cuándo se ira? Leonard miró por la ventana al mismo lugar que yo. Miré hacía él para después recargar mi nuca en el cristal de la ventana, solté un suspiro ahogado para caminar un par de pasos. FLASHBACK —¡Por dios! ¡Eres Brianda! ¿Por qué te vas a casar con él? ¡Nunca fue tu sueño casarte! —, me grito Sabrina, tomando mi rostro en mis manos—, ¡Decías que tu felicidad no vendría de un hombre! ¡¿Ahora dejarás el baile!? ¡¿Tu carrera!? Camine de un lado a otro con el vestido de novia recorriendo el suelo, sentía cómo el corazón me dolía. —Me están obligando, ¿¡Bien!? ¿Es lo que querías saber!? ¡Lo hago por Jair!—, Le grite—, Así que sí, soy patética. —¿Qué? Sus ojos me miraron con sorpresa—, Jair esta en problemas, va a tener un hijo… ¿Cómo podría dejar que mi sobrino crezca sin un padre? ¡Yo crecí sola! ¡No quiero que él pase lo mismo! —¡Pero también tiene una mamá! ¡Tiene un par de tíos! ¿Vas a sacrificarte por alguien que nunca ha pensado ni un solo segundo por ti? —¿Qué es lo que puedo hacer? Sabrina miró hacía un costado para caminar hacía sus cosas, sacando un par de tenis, le miré con confusión. —Haré una distracción, tú tienes que irte—, dijo dándomelos—, Tienes que seguir adelante, escápate. Tu vida más allá de un matrimonio, Jair tiene que pagar por lo que hizo, tú no. —¿Qué haré? —Seguro, encontrarás a alguien que te ayudé, llámame cuando estés en un lugar seguro, iré por ti. Te ayudaré. —¿Hasta el final? Me abrazó por los hombros y asintió—, Hasta el final Brianda. FIN DEL FLASHBACK Lastimosamente, Sabrina era una de las personas que estaba siendo observada por el idiota de mi hermano y de Aron. —Se ha ido, ven… Tienes que tranquilizarte, podemos irnos si te sientes indispuesta. —No me siento indispuesta, estoy bien—, dije sonriendo de lado, él frunció ligeramente las cejas—, Estoy segura. Además, es lo mínimo que puedo hacer, después de todo lo que hiciste por mí. —¿Por qué siempre haces eso Brianda?—, Preguntó seco, fruncí las cejas. —¿Hacer qué? —Fingir que no te afecta. FLASHBACK —Así que, todo lo que quiera Jair—, dijo Franco, sentándose frente a mí—, Me alegra que decidieras que no. —Franco, ¿Tu me quieres? —No hagas preguntas tontas Brianda—, dijo rodando los ojos, dejando una taza de café en mis manos—, ¿Por qué preguntas esas cosas? —No sé. A veces me pregunto si tu y Jair en realidad me odian. Quizá Jair solo me estaba usando, en realidad jamás me ha querido. —No se que es lo que sienta Jair, Brianda. Pero no te enfrasqhes por lo que sienten los demás, no puedes controlar esas cosas. —Igual, no me importa. —Ajá. Siempre haces eso Brianda. —¿Hacer qué? —Fingir que no te afecta. Controlar absolutamente todo. —No hago esas cosas Franco—, dije rodando los ojos. Para ver el café—, Es solo qué, los he conocido toda mi vida, no es que espere algo diferente. —¿Dices que no te importamos? Me quede callada por un par de segundos mirando hacía el café, le di un trago y frunci las cejas. —Sabías que fue el cumpleaños de mamá hace dos días, ¿No? —¿Cómo no saberlo Brianda?—, Dijo con obviedad—, Lo que me sorprende es que no fueras, creí que comenzabas a llevarte bien con ella. Y así era. O bueno, eso era lo que pensaba yo, pero la realidad era mucho más alejada de ello. Mamá habría comenzado a hablar conmigo desde que acepte a ser la esposa de Aron, salvado a su hijo favorito del destino que él claramente merecía. Había comenzado a mandarme mensajes de buenos días y a decir que en realidad se alegrará de que fuera una buena persona, del tipo de persona que le gusta salvar. No estaba cerca con los preparativos de la boda, pero se mantenía cercana respecto a demostrar que se alegraba de que me casara. —Fui a su cumpleaños y me cerro la puerta en la cara—, Mencioné bebiendo del café—, Igual, no vales ni los gramos de hierva que compro. —Asi que, por fin lo sabes—, Se levantó y el rechinido del sofá de cuero resonó por el lugar—, Que eres usada, y que el dinero usado en droga, es lo que vales para ella. —Quizá menos. No significó ni siquiera valdría un trago de alcohol barato para ella. —Entonces, espero que puedas cumplirlo—, Dijo a lo que le miré anonadada. Me tomó del brazo y me obligó a mirarlo—, Habló enserio Brianda. —No te entiendo, Franco—, Le miré con confusión. —No te vas a casar, solo eres un signo monetario para ellos. Miré mi celular apenas vibro, hice una mueca pequeña para mirar a mi hermano con una ligera mueca. —¿No hay cariño?—, Me animé a preguntar. —¿No sientes dolor?—, Preguntó a lo que le miré de nuevo—, Porque no puedo creer que sientas duda, que quieras saber porque tu familia no te quiere, pero no sientas dolor. —Dolor—, repetí a lo que me recargue en la barra—, Para sentir dolor, debería de ser una sorpresa para mí, pero siempre ha sido demasiado obvio que para mi familia no significo nada. —Te equivocas, Brianda—, Me dijo a lo que relamí mi labio inferior —, Eres mi hermana. Miré mi celular a lo que frunci una ceja con un poco de nostalgia.Era un ultrasonido de el embarazo de la novia de Jair, jugué con el celular un poco antes de bloquear la pantalla. —Así que, tengo dos opciones—, Dije mirando el techo—, Fingir que la tragedia de la bendita familia que me odia no significa nada para mí, o aceptar que me casaré con un jodido desconocido para que la vida de mi hermano no se joda. Menuda mierda. —¿Así que si te afecta? —Tengo sentimientos Franco, más no me caeré en picada por algo que nunca estuvo en mis manos. —¿Sobreviviras? —Claro que lo haré. Mi celular vibro de nuevo, separé la mirada de Franco e hice una pequeña mueca, no sabía con claridad a lo que se referían con las demás personas. Quizá haces cosas tontas, por salvar a alguien. FIN DEL FLASHBACK —Te equivocas, ¿Bajamos? —Bien, Saray, vamos a comer. Le sonreí para después abrazarlo, el no me regresó el abrazo inmediatamente, pero lo hizo un par de segundos después, en realidad lo que pasaba por mi cabeza era mucho, mucho más allá de lo que él pensaba. —En tu cuarto cabe mi departamento—, le dije con tono bromista, el me miro con diversión—, Es gracioso, ¿Desde cuando comenzaste a coleccionar cosas de super héroes comics y demás? —No lo sé, quizá desde los ocho años—dijo bajando las escaleras—, Comencé a pensar que con el paso del tiempo eran una de las cosas que más me hacían feliz. Asentí, miré hacía las paredes, me gustaba el cómo lucía su casa, era perfectamente ordenada, pero me gustaba más su departamento, porque no era ordenado, no era un lugar que quisiera ser lo que los demás quisieran de él, si no lo que él quería. —¡Leo! ¡Por fin te encuentro! —, alargó su madre—, ¿Quién es ella? Es una muchachita muy bonita. Una sonrisa salió de mis labios de manera natural, me lo habría dicho de un modo precioso, que me había hecho sentir especial. Sus ojos me miraban con dulzura, le di una sonrisa y la de ella se ensancho. —Un gusto, soy Saray—dije extendiendo mi mano en su dirección, sin embargo, ella me abrazo—, Un placer conocerle. —Un gusto, soy Paula, la madre de Leo, y quiero que me llames de ese modo, no señora—, dijo en tono divertido—, Eres demasiado linda, pareces cómo una especie de princesita. —Ay, es demasiado linda. De verdad—, dije apenas me soltó—, Leonard me ha hablado demasiado de usted, es un placer conocerla por fin. —Me siento un poco molesta de que no mencionarás que tenías una novia, pero ahora puedo entenderlo, la querías sólo para ti, ¿No es así cielo? —, alargo con tono divertido—. Pero esta chica es bastante bonita. —Gracias—, Dije sonriendo. —¿Has pensado en lo que te dije Leonard? —Es que... —Saray—, se giró a verme a mí—, En unos días, mis niñas y yo iremos a unas vacaciones, Leonard nunca quiere ir, pero… Estoy segura de que ahora, que estás tú, aceptará. Le miré, noté cómo Leonard paso sus manos por su cabeza, parecía cómo si no quisiera ir, pero tampoco lo decía. —No lo sé, tengo mucho trabajo, además no puedo disponer del tiempo de Saray—, dijo pasando su mano por mi cabello—. Mamá, me contó Fátima que necesitan… —No, no acepto un no por respuesta, no has ido a ninguno de los eventos familiares durante todo el año, a excepción de los cumple, te extrañamos Leo. Miré hacía él, pensé por un par de segundos en ello, quería que mi familia me quisiera cómo las hermanas de Leonard, que parecían preocuparse por ella de pies a cabeza, quería que alguien se preocupará por mi como la madre de él, supongo que desde ahí me di cuenta, que cada muestra de cariño que pasaba frente a mis ojos me daban celos, me pasaba con Murphy, me pasaba con Lucas, me pasó cuando vi a Aitana feliz con papá. ¿Si el trabajo de los padres es quedarse? Porque a mí no me querían… —Preciosa, Dile a mi hijo que no puede faltar, de verdad quisiera pasar tiempo con él. Miré hacía Leonard, quien parecía intentar negarse, ¿Por qué no lo hacía? ¿Por qué no lo aceptaba? Si yo amaría pasar un poco de tiempo con la mía… Si yo daría todo porque mis padres me quisieran. —Mamá—, alargó con tono cansado. —Saray, ¿Vienes tu? Aun si no viene mi hijo—, Me invito. Alcé ambas cejas, ¿Yo?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD