Lorraine comía bastante contenta, fue entonces que reparó en que solamente debía hablar con su esposo para que todo estuviese bien.
Se sentia dichosa, plena y hermosa.
Pero lo más importante es que se sentía amada.
Mientras masticaba lentamente un gnocchi vió pasar a Nicole quie al verla le dedicó una sonrisa burlona.
Lorraine sintió como la cólera la invadía, así que rápidamente dejo su plato a medio terminar sobre la mesa, tomó una copa de vino y se la bebió toda.
Luego caminó con confianza hacia la mujer, al pasar a un lado de Víctor le quitó el arma de la pistolera y en medio de todo el tumulto de personas apuntó a Nicole.
La mujer al ver a Lorraine apuntandole se quedó petrificada, entonces se hizo una detonacion.
Todos se giraron hacia Lorraine y luego voltearon a ver Nicole, los músicos dejaron de tocar y se hizo un silencio sepulcral.
- ¿Así que te gustan las pistolas verdad Nicole?.
Preguntó Lorraine.
Nicole se puso pálida.
Atlas se fue acercando lentamente a Lorraine.
- Yo...
Dijo la mujer, para luego revisarse para ver si Lorraine le había dado un tiro.
Entonces Lorraine disparó de nuevo y la bala atravesó peligrosamente cerca de la cabeza de la mujer, impactando en el muro detrás suyo, ella quien pegó un grito de espanto empezó temblar.
Varias personas se removieron inquietas.
- Se ti avvicini ancora a mio marito, la prossima pallottola andrà dritta nella tua testa vuota.
ORA ESCI SUBITO DA CASA MIA, CAZZO. MALEDETTA PUTTANA!.
(Vuelves a acercarte a mi esposo y la próxima bala va directamente en tu cabeza hueca.
¡AHORA LARGATE DE MI CASA PUTA DE MIERDA!.)
Le gritó Lorraine en perfecto italiano dejando a todos sorprendidos ante su pronunciación y acento perfecto.
Atlas sonrió conmovido, puesto que no tenía idea de que Lorraine había estado estudiando italiano.
Nicole asintió rápidamente, pero no podía moverse por el miedo.
- Retirenla de mi vista.
Le ordenó Lorraine a Víctor.
Su amigo asintió satisfecho e impresionado, luego entre él y Ekrem se la llevaron.
Lorraine se giró hacía los invitados y les dedicó una sonrisa tranquilizadora.
- Disculpen... ¡QUE SIGA LA FIESTA!.
Gritó Lorraine.
Los tíos y tías de Atlas estaban anonadados ante Lorraine, mientras tanto Atlas se sentía muy feliz.
Lorraine siempre lo sorprendía.
- Se ve que tú mujer tiene carácter.
Observó su abuelo.
Atlas sonrió orgulloso.
- Usualmente es muy pacífica, pero cuando se enoja es otra cosa.
Es que Nicole me besó a la fuerza e intentó tener s*xo conmigo hace rato.
Yo sé lo conté a Lorraine y bueno...
Le explicó a su abuelo.
El hombre sonrió muy contento al igual que su nieto.
Atlas dirigió su mirada a su esposa y la observó, ella bailaba muy alegre con su tío Maurizio.